Empezaba la primera jornada oficial del Summer Breeze Open Air 2018, con todo el recinto a pleno rendimiento.
Aprovechamos la mañana para visitar despacio la ciudad de Dinskelbühl y comer en nuestro habitual restaurante de la pedanía de Illenschwag, que tanto nos gusta y del que somos habituales cada vez que viajamos al Summer Breeze.
El calor era la seña de identidad y con el ambiente seco y de falta de lluvias en Alemania, por lo que nos comentaron, hizo que el terrero generase mucho polvo en el ambiente, molesto en los conciertos con fuertes pogos o en las zonas de mucho tránsito de público.
El día nos recibió con un sol de justicia y un tiempo inmejorable para una larga jornada de conciertos que arrancamos con el concierto empezado de Jasta, el proyecto en solitario del vocalista de los norteamericanos Hatebreed.
Con el concierto de Jasta arrancado era una especie de Jam de amigos de Jamey Jasta interpretando temas propios y una jam con temas de bandas como Fear Factory, Kingdom Of Sorrow, Crowbar o Down.
Jasta siempre muy dicharachero entre temas y abogando por el ambiente y la unión en el mundo del metal contó con la colaboración de Howard Jones de Killswitch Engage, o del propio Dino Cazares para hacer temas de la banda de este, Fear Factory como “Body Hammer” o “Replica”.
Pero no fue el único invitado, ya que el omnipresente guitarrista Kirk Windstein de Crowbar ayudó a Jasta y su banda en sus versiones de Kingdom Of Sorrow de temas como el profundo y con riffs oscuros “Enlightened to Extinction”, la más agresiva “Lead the Ghosts Astray” o “Lead the Ghosts Astray”.
Para el final, más tralla de rollo sureño, donde los profundos riffs de guitarra y las abundantes charlas del Sr. Jasta fueron protagonistas. Quedaba por interpretar el “All I Had (I Gave)” de los Crowbar, con el mismísimo Kirk Windstein a la guitarra y para el final una súper jam con el tema “Bury Me In Smoke” de Down, con muchos invitados sobre el escenario como Dino Cazares de Fear Factroy, Kirk Windstein de Crowbar y Kyle Thomas de los thraser Exhorder a las voces.
Curioso concierto, sobre todo por las colaboraciones.
Los alemanes Obscura después los cambios en su formación y tras la salida de su exitoso trabajo “Akroasis”, nos han demostrado en los últimos tiempos que la banda de Sttefen Kummerer se encuentra en su mejor momento sobre todo con el lanzamiento de su nuevo “Diluvium” con el que la banda ha llegado quizás a su mayor punto de inflexión con un trabajo lleno de técnica a la par de sentimientos.
La banda con todos vestidos de negro riguroso salieron a darlo todo desde el primer minuto y a deleitar al personal con su Death Metal Progresivo, en donde destaca las composiciones elaboradas y la excelente técnica de la banda.
El repertorio elegido para la ocasión se baso principalmente en su trabajo “Akroasis”, eligiendo para comenzar el tema “Ten Sepiroth” que se inicio de forma tranquila para luego desatarse, destacando los riffs rápidos, los cambios de ritmo dejándonos ya desde ese momento patente los que nos tenían preparado.
Tras la toma de contacto sin mucho preámbulo continuaron con “Akróasis”donde las guitarras nuevamente fueron las protagonistas, viendo a Sttefen Kummerer concentrado pero regalándonos en algún momento alguna tímida sonrisa de agradecimiento por el buen recibimiento del personal que pese a lo técnica que es su música se mostro entregado durante los minutos que duro su actuación.
La banda se mostro compacta y compenetrada en todo momento como vimos en la nueva “Mortification Of The Vulgar Sun” compleja, intensa e hipnótica, “The Anticosmic Overload” con guitarras dobladas en duelos y unos coros muy sólidos para llegar al final y poner el broche a su exquisita actuación con “Diluvium”, “Ode To the Sun” y la aplaudida “Centric Flow”.
Son muy del gusto del público alemán los grupos de Folk alemán, que cantan en su propio idioma, como es el caso de los Schandmaul, que como es habitual en este tipo de grupos logró reunir frente a su concierto a un numeroso grupo de fans con ganas de fiesta y de cantar sus temas, ya que es un grupo con más de veinte años de trayectoria y una discografía razonable..
Una banda veterana que apoya bastante su sonido en las flautas de Birgit Muggenthaler y el violín, dirigidos por un sobrio vocalista como Thomas Lindner, que era el encargado de comunicarse con un público que supo cantar y guiar a Schandmaul durante su concierto en Dinkelsbühl.
Temas de Folk alemán con melodías accesibles y bailables, cantados en alemán y que obtienen la fácil respuesta de un público muy receptivo con este tipo de grupos, que rápidamente responden a los guiños que vienen desde el escenario y participan de la fiesta.
En su set los alemanes hicieron un repaso a su trayectoria de 20 años, que recientemente han celebrado con temas de siempre de su discografía como la inicial “Kaspar”, su más reciente corte “Traumtänzer” o su alegato anti nazis “Bunt und nicht Braun” o la más melódica “Dein Anblick”.
Entretenidos, pero algo difíciles para el público internacional ya que están muy centrados en el público alemán.
La siguiente banda en escena en el Camel Stage fueron los alemanes Necrotted, banda de Deathcore procedente de Abtsgmünd, que tocaba en casa y lograron congregar un número suficiente de fieles para hacer un concierto de lo más intenso y brutal.
Poco tardaron sus dos vocalistas, Fabian y Pavlos, en congregar a todos sus fans cerca de sus primeras filas al ritmo de su intro, eligiendo para comenzar con “Worldwide Warfare” con el que abren su nuevo trabajo del mismo nombre, desatando la locura entre el personal, continuando sin mucha tregua el orden del disco con “No War But Class War”
Con un interesante juego de voces entre sus dos vocalistas que iban de un lado al otro del escenario y fuertes guitarras a cargo de Philipp y Johannes, los alemanes desde el inicio lograron crear el ambiente necesario para que sus fans no parasen de hacer pogos, circle pits e incluso mucho baile acrobático al ritmo de su música. No solo había que mirar al escenario, también el pit nos ofrecía imágenes muy curiosas y divertidas, al ritmo de la música de Necrotted como vimos en cortes como “Rebuild And Revive” de su “Utopia 2.0”, “Unity Front” donde destaco el papel de la base rítmica formada por Markus Braun a la batería y Koray Saglam, “Assimilation” donde el público no paro de moverse provocando una nube de polvo constante, para llegar al final con “Hunt Down The Crown” y “Confiscation Day”.
Gran concierto el de los alemanes Necrotted en el que derrocharon potencia y energía sobre el escenario dejando encantados a sus fans.
Otro de los grupos que movía a la gente más joven eran los británicos Alestorm, ataviados para la ocasión con sus particulares ropas y puesta en escena. Alestorm saben a lo que juegan y desde el arranque con su clásico himno pirata “Keelhauled” pusieron de manifiesto su intención de mover las aguas de sus piratas y hacer moverse al público alemán.
La respuesta del público alemán fue el esperado, respondiendo a la música a golpe de pogos, circle pits, muchos bailes y surfeos levantando una enorme polvareda frente al escenario principal. Un escenario preparado la ocasión con batería tuneada, flotadores enormes, ropas piratas, todo preparado para la fiesta.
Desde el escenario los músicos hacían constantes guiños a la gente y no faltaron en ningún momento las referencias al mundo pirata. La sucesión de temas alegres y bodegueros se fueron sucediendo, como los más recientes “Alestorm” y “Mexico”.
El vocalista Christopher Bowes era el encargado de dirigir las operaciones desde el escenario, tanto musicalmente, como en los guiños a un público alemán con muchas ganas de montarla.
“The Sunk’n Norwegian” y su contagiosa melodía puso a saltar a la gente, levantando más polvo aún. Era la locura, a la que se fueron sumando temas clásicos de Alestorm como “No Grave But The Sea”, la contagiosa “Hangover” o su “Captain Morgan’s Revenge”, que tanto gusta al público.
Para el final con “Drink” más fiesta, flotadores y gente volando como gusta mucho en el Summer Breeze, que hace que los Alestorm estén más en los corazones del público alemán.
Sin duda, el concierto de Alestorm fue una de las fiestas del festival, con una música más accesible y muy apta para los rituales festivos en el Summer Breeze.
Otro de los grupos que teníamos curiosidad por ver la actuación de los Noruegos Lüt y por ellos nos dirigimos nuevamente al Camel Stage, pero siendo la hora fijada no comenzó su actuación enterándonos que habían tenido un retraso en el vuelo, pero eso no nos desanimo y la curiosidad puso más así que decidimos esperar a su llegada, viendo a la banda tomar a toda prisa el escenario, preparar sus instrumentos y rápidamente sin mucho respiro comenzar su show.
Estaba claro que Lüt contaban con poco minutos, pero los aprovecharon con creces consiguiendo desde el principio captar la atención de los que pasaban frente al escenario y pese a que al principio de su actuación eran poco los que se situaban frente al escenario, su audiencia aumento en número y en entusiasmo gracias al buen hacer su vocalista Mark Danielsen Danjord que no dudo en bajar del escenario para animar al publico a moverse al ritmo de su particular Punk Rock.
Esperamos poder volver a disfrutar de Lüt sobre el escenario en un concierto de mayor duración ya que lo que pudimos ver fue mucha actitud y saber estar sobre el escenario sabiendo sobrellevar las adversidades para realizar con gran profesionalidad su labor.
Regresabamos nuevamente bajo el intenso calor de la tarde alemana para disfrutar de la actuación de The Black Dahlia Murders.
La banda americana comendada por Trevor Strnad es una apuesta segura sobre el escenario y sabíamos de antemano que no nos iban a defraudar haciendo al público moverse, volar y realizar circle pit y una estupendo Wall of Death.
como en ellos suele ser habitual los americanos salieron dispuestos a noquear al personal, con el frontman liderando a sus compañeros eligiendo para comenzar con su tema “Widomaker” con Trevor, moviéndose incansablemente por el escenario mientras no dejaba de agitar los brazos para animar al personal.
Tras la toma de contacto y con todos ya animados llegaron “Of God and Serpent, Of Spectre and Snake” de su último trabajo “Nightbringers”, donde destaco el papel de las guitarras, “Nightbringers” con un ritmo intenso y trepidante, “As Good as Dead”, “Kings of the Nightworld” donde vimos al publico más que entregado al igual que en “What a Horrible Night to Have a Curse”.
Ya llegando al final nos deleitaron con “Everything Went Black” con la que retrocedieron al pasado a su trabajo “Nocturnal”, la frenética “Statutory Ape” y “Deathmask Divine” con la que pusieron el broche a una estupenda actuación.
Volvíamos al Main Stage, para vivir otro de los conciertos que nos iba a ofrecer una de las grandes bandas dedicadas al mercado alemán como son los Eisbrecher, muy centrados en su Metal Industrial y en su teatralidad escénica que bien se puede asemejar a sus compatriotas Rammstein.
Me gustó lo variado de su espectáculo dentro de su teatralidad, donde vivimos varios cambios de ropa, plataformas, enorme y vistosa bateria, puestas en escena e intento de comunicar con el público más internacional, aunque evidentemente donde son conocidos es en Alemania.
Con la dirección al micró de Alex Wesselsky, que era el que llevaba la voz cantante los alemanes fueron desgranando su machacón set lleno de persistentes riffs de guitarra y melodías de Metal Industrial con canciones como “Sturmfahrt” o la frenética “Fehler machen Leute” de su álbum Schock, que mostraba su lado más fiero.
Alex se esforzó en varios momentos en hablar en inglés, ya que reconoció que el Summer Breeze era un festival internacional con más público de diferentes procedencias, lo cual le agradecimos, además que hizo varios guiños al público como en el momento que llegaba un chico con silla de ruedas surfeando hasta el foso, gesto que agradeció el vocalista en público.
La teatralidad de su concierto llegó incluso con los músicos enfundados en abrigos de invierno y simulando la nieve con cañones de nieve situado a la altura de los focos, durante “Eiszeit”, que daba algo de grimita con el calor que teníamos.
Al final de su concierto, acabo con el propio Alex Wesselsky con las primeras filas del foso agradeciendo a los fans su apoyo. Entretenido y ameno show de Einsbrecher que dejaron bien claro su calidad y su capacidad para poder exportar su propuesta musical internacionalmente.
Nuevamente en el Camel Stage nos dispusimos a presenciar la actuación de los daneses Baest y disfrutar de su Death Metal de gran calidad, una banda que está recibiendo magníficas referencia y a la que teníamos ganas de ver.
La banda salió con mucha fuerza al escenario decididos arrasar el Camel Stage y enloquecer a los presentes y lo consiguieron con creces, realizando una actuación muy dinámica y potente, con la banda derrochando energía a raudales, disfrutando y contagiándonos con toda su vitalidad, destacando el papel de su vocalista Simon Olsen que no paro de gesticular, de animarnos y de invitarnos a participar en su despliegue de violencia y brutalidad musical.
El repertorio de Baest estuvo compuesto de cortes como la inicial “Hecatomb” con la que ya nos dejaron patentes todo su potencial, continuando sin mucha tregua con “Wormlord” con Simon advirtiéndonos lo que iba a llegar y desatando la locura de algunos de sus fans, “Marie (Magdalene)” con cada uno de los miembros destacando en su papel , sonando compenetrados y mostrándose entusiasmados con las reacciones del público, “Vortex” con gran presencia de las guitarras para llegar al final con “Ego Te Absolvo”.
Brutal actuación la de los daneses Baest que nos dejaron con ganas de más, esperamos volver a tener pronto la oportunidad de disfrutar con ellos y con la energía que derrochan sobre el escenario.
Le llegaba el turno a los canadienses Comeback Kid que iban a hacernos disfrutar y pasar un buen rato con su Hardcore con tintes de Punk.
La banda liderada por su vocalista Andrew Neufeld, realizo una excelente actuación moviéndose constantemente sobre el escenario, saltando e invitándonos a participar.
Andrew Neufeld muy simpático y divertido no paro de provocarnos e incluso bromear muy metido en su papel de frontman como vimos ya desde la inicial “GM, Vincent & I” de su “Symptoms + Cures” con la que ya desataron a sus fans.
Tras la toma de contacto continuaron la fiesta con “False Idols Fall” donde vimos los primeros pogos, “Surrender Control” con un estribillo pegadizo, “Do Yourself a Favor” en la que desto el papel de las cuerdas de Jeremy Hiebert.
En la actuación de Comeback kid no faltaron los circle pit y el crowsurfing, con el público muy activo levantando una nube de polvo algo constante durante todo el festival en el T-Stage dado la sequedad del terreno por las altas temperatura y la falta de lluvias en esta edición.
Ya llegando al final los canadienses nos deleitaron con cortes como “Die Knowing”, “Lower The Line” y “Wake The Dead” con la que cerraron una correcta actuación.
Empezaba a caer la noche y se venía encima uno de los platos fuertes de la noche y del festival, Behemoth iba a tocar en el Main Stage del Summer Breeze.
En espera de conocer más temas de la nueva entrega de la banda polaca, “I Loved You at Your Darkest”, nos disponíamos a vivir una vez más un show de Behemoth.
Con la teatralidad que les acostumbra y con la puesta en escena habitual de los últimos tiempos con las antorchas, la épica de sus canciones, los espectaculares píes de micro y las particulares vestimentas arrancaba un show de Behemoth donde el fuego y el humo tienen una particular importancia para dar más énfasis al toque infernal que quieren dar los polacos a su show. Desde el principio con “Ov Fire and the Void”, los de Nergal tienen una particular atracción por el fuego, los grandiosos riffs de guitarra, la monumental base rítmica y batería y los demoniacos registros vocales.
Nergal como líder indiscutible dirige las operaciones de los suyos y de un público que se mostró entregado a los polacos y se dejó el cuello y más partes con la entrega a su banda. Por otro lado Nergal, sabe su capacidad para arrastrar a las masas y ejerce de frontman, para que la gente participe de su show.
En cuanto al set de Behemoth pudimos escuchar los dos temas avances de su nuevo álbum «God = Dog» y la Wolves Ov Siberia», en la misma línea demoniaca de sus temas clásicos. No faltaron sus canciones clásicas en su discografía como el «Ora Pro Nobis Lucifer», donde los grandilocuentes coros se apoderaban del sonido en el festival, la misteriosa «Alas, Lord Is Upon Me», con un gran trabajo de Seth y Nergal dando muestras de un gran poderío con las guitarras, el demoniaco riff de «Blow Your Trumpets Gabriel» o el infierno final con grandes llamaradas de «O Father O Satan O Sun!», invocando al más allá y en su versión más sacrílega.
Un show grandilocuente y grandioso, buscando siempre esa teatralidad y énfasis en el show que acompañe la visión oscura y siniestra las canciones de Behemoth, que lo dotan de más espectáculo.
Otra banda a la que nunca habíamos visto en directo y que nos causaba curiosidad fue Eskimo Callboy.
Sabíamos por la cantidad de gente joven que tomaba posiciones frente al escenario T-Stage que la fiesta estaba garantizada, con una de las mayores afluencias en este escenario de todo el Summer Breeze.
Desde el primer minuto de la actuación de Eskimo Callboy el público se mostro muy participativo, moviéndose, cantando, haciendo crowsurfing sin parar, mucho surfeo, circle pit, en definitiva haciendo trabajar duramente a los chicos de seguridad situados en el foso y montando una fiesta de considerables dimensiones, lo que da mucho calor y color al show.
Tras el primer disparo de confeti, todo iba ser una locura con la banda muy activa y dinámica sobre el escenario, sobre todo sus vocalistas Sebastián «sushi» Biesler y Kevin que iban de un lado al otro del escenario como vimos ya en la inicial “The Scene”.
Los alemanes muy simpáticos y comunicativos con el personal consiguieron una gran complicidad con el mismo, proponiéndole bailes y juegos sin parar mientras sonaban temas pegadizos como “My Own Summer”, “Shallows”, “Muffin Purper-Gurk”, “Is Anyone Up” o la final “MC Thunder” con la que pusieron el cierre a una divertida actuación.
Como anécdota tenemos que decir que era realmente impresionante la nube de polvo que el publico provoco con sus bailes y su movimiento en la zona del escenario.
Que los Powerwolf se han convertido en un fenómeno de masas, te gusten o no, es un hecho innegable a golpe de buenos temas, shows trabajados y también claro un fuerte apoyo publicitario.
Powerwolf son grandes en Alemania lo teníamos claro y más cuando vimos tal afluencia de gente frente al escenario principal en su concierto del Summer Breeze Open Air. Se sabía que tenían algo preparado y así fue, con un enorme telón de fondo y dos cubriendo todos los laterales, el escenario parecía una catedral decorada al gusto de los Powerwolf. Toda su iconografía al máximo, los píes de micro, los cálices, las ropas, todo preparado para un show especial.
Desde que las PAs anticiparon la salida de la banda con la intro “Lupus Daemonis”, el público se entregó al concierto de los Powerwolf. De arranque con uno de sus temas más rápidos “Blessed & Possessed” hizo que el público se conectase rápidamente al concierto.
Attila Dorn demostró un gran estado de voz y mucha labia para hablar con su público, esta vez en alemán, por lo que nos enteramos de poco. En este concierto, Falk Maria Schlegel el teclista estuvo muy activo y se le vio aparecer por muchas partes del escenario acompañando la escenografía de los temas.
Hubo hueco en su show para tres cortes nuevos de su álbum “The Sacrament Of Sin”, en la primera mitad del show, para no cortar el ritmo, donde escuchamos “Incense & Iron”, la pegadiza “Demons Are a Girl’s Best Friend” y “Fire and Forgive” con bastante pirotecnia y fuego. Pero como viene siendo habitual la gente quiere bailar al ritmo de cortes más conocidos y clásicos como “Armata Strigoi” o “Let There Be Night”.
Pero aún quedaba lo mejor, los temas más conocidos de Powerwolf y donde el público alemán lo dio todo con “Resurrection by Erection”, “Sanctified With Dynamite” o su accesible y conocido “We Drink Your Blood”.
El fin de fiesta vino con la bendición de Attila y el “Lupus Dei”, donde aparte de los efectos de fuego y humo, pogos, circle pit y donde la banda mostró su visión más épica cantando con su gente y dando un gran espectáculo.
Un show habitual de Powerwolf pero con mayor detalle, efectos y con una banda entregada para la causa, sabiendo que estaban ante una cita muy importante.
Otra de las actuaciones de la jornada con gran afluencia de público frente al T-Stage fue la de los brutales Cannibal Corpse, a una hora preferencial y donde el juego de luces podría favorecer más el espectáculo, aunque los americanos no lo utilizaron en plenitud.
A base de torbellino headbanger y voz dura y profunda, con riffs incansables y una batería que amenazaba con derribar es escenario, el grupo se despachó continuamente con temas que no dejan lugar a la esperanza como la inicial “Code Of The Slashers” de su “Red Before Black”, la potente y rápida “ScavengerConsuming Death”, “Wretched Spawn”, “Pounded Into Dust”, “Kill Or Become” o “Skull Full Of Maggots” no podían faltar, así como la políticamente incorrecta “I Cum Blood”. No había tregua y pocas palabras del vocalista entre canciones, al que se le veía visiblemente incómodo con los pantalones que llevaba, que no hacía más que levantarlos.
La banda sonó muy bien, con sus miembros moviendo el cuello y la cabeza sin parar, al igual que el enorme George Fisher, que se mostraba muy a gusto sobre el escenario, animando al público entre canción y canción, las cuales interpretó a la perfección con una magnifica calidad vocal.
Una actuación muy correcta la de Cannibal Corpse, en la que no pararon en ningún momento de dar cera al personal, que no paraba de hacer crowsurfing y mover el cuello sin parar.
Un poco triste era el aspecto del Main Stage antes del concierto de Suicidal Tendencies, donde apenas se llegaba a mitad de su aforo. Menos mal que a medida que iba avanzando el concierto los californianos se vieron algo más arropados por un público alemán, que por lo que se vio en otros conciertos de bandas más clásicas, dio un poco la espalda a estos grupos veteranos.
Pero Mike Muir y los suyos tienen mucha experiencia y no se dejaron amedrentar por la situación y salieron, fuertes, muy fuertes diría yo con una versión muy extendida de su clásico “You Can’t Bring Me Down”, donde se adornaron y donde el pequeño bajista Ra Díaz se batió con su jefe a ver quien hacía más kilómetros encima del escenario.
Pero otro atractivo de los Suicidal Tendencies actuales es ver a Dave Lombardo a la batería, que se defendió con mucha suficiencia y es un valor seguro dentro de la banda californiana. Mención aparte del Jefe Mike Muir, que no paró un instante quieto y al que sus estudiados movimientos hacen muy difícil poder sacarle una fotografía sin estar en movimiento. Además, los discursos entre canciones reclamando una libertad de acción, de pensamiento, de apoyo a la música, a su forma de vida fueron otra de las constantes del show.
El resto, lo esperado en un show de los Suicidal Tendencies con esos temas rápidos y frenéticos de su primera época como “I Shot The Devil” o su contagioso “Subliminal”, a temas que les dieron más a conocer al gran público como el mencionado “You Can’t Bring Me Down” o el pegadizo “Send Me Your Money”.
No podía faltar al final el “Pledge Your Allegiance”, con su pegadizo estribillo donde Mike Muir fue llamando a los fans para subirse al escenario con la banda y cantar delante del público, lo que provocó la excitación de un público que peleaba por subir al escenario y la sobre carga de trabajo del personal de seguridad que se afanaba por mantener a ralla a todos los que subían al escenario.
Otro gran concierto de la noche, con un show lleno de entrega, mucha calidad, con músicos curtidos en mil batallas y que frente un arranque adverso lograron enganchar a buena parte del público.
Ya entrada la noche, lo que favorece la iluminación en los shows, le llego el turno a los sonidos vikingo de los suecos Ereb altor en el Camel Stage, que ofreciendo un espectáculo bastante visual rindiendo tributo a Quorthon, con un buen sonido y bastante saber estar.
Los suecos arrancaron su mística actuación y con su “Völuspá” de su último trabajo “Ulfven” destacando la labor vocal de sus miembros de Ereb Altor, dando mayor consistencia a su sonido. Continuaban su concierto con “Nattramn” del álbum del mismo nombre, donde destaco la poderosa pegada de su batería Tord, “Av Blod Är Jag Kommen”, viendo a Mikael al bajo muy entregado y enérgico a la hora de tocar, “Ulfven”, para cerrar con “Midsommarblot”.
Un show diferente y que se nos hizo algo corto. Esta diferencia de concierto, es con respecto a muchos de los que ofrecen las bandas del género además de por las distintas voces, combinando además limpias con growls, con la banda activa y entregada en el escenario, poniendo fuerza y garra a la hora de tocar, dando bastante animación y atractivo al show.
Ya con las fuerzas flaqueando después de una ardua jornada de conciertos, aún quedaban citas interesantes en el programa. Por eso, nos dispusimos a presenciar la actuación de la banda sueca de Black Metal Marduk. La legión de seguidores más trues del Black Metal se apoderaron de las primeras filas del T-Stage en espera de la salida de una de las bandas referencia del género.
Con un sonido nítido y donde cada instrumento sonaba en su sitio pudimos disfrutar de “Panzer Division Marduk”, donde las atmosferas más siniestras se apoderaban del ambiente, seguida de “Baptism By Fire” con la guitarra de Morgan creando los atmosferas más siniestras, Devo machacando las cuatro cuerdas y Mortuus llamando a sus seguidores a los más oscuros rincones del infierno. Espectacular arranque, con unas luces en tonos muy puros, pero donde la visión de la banda y del escenario era razonablemente buena. Los fans dándolo todo con Marduk, en una comunión que difícilmente se ve en otras citas.
Un Mortuus muy activo entre canciones, no paró un momento quieto, como vimos encortes como “Werwolf”, “Of Hell’s Fire”, “Cloven Hoof” o el agresivo y siniestro “Throne Of Rats”.
La puesta en escena de Marduk estuvo muy acorde con su actuación, llenando de tinieblas y oscuridad el escenario, sonando muy bien y compactados dando realidad a su propuesta musical, dejando satisfecho musicalmente al personal.
De nuevo volvía una oleada de gente al Main Stage para ver otro grupo típicamente alemán como Die Apokalyptischen Reiter. Oleadas de público, en su mayoría joven, con muchos de ellos disfrazados, con flotadores y demás artilugios para montarla y gorda.
Die Apokalyptischen Reiter es otro de los grupos que difícilmente serían comprensibles para un público que no sea germano hablante, pero hay que reconocer que siempre que les vemos arrastran a las masas. Una música que pasa por el Folk Metal, el Metal y el Death Metal, con un teclista Dr. Pest que forma parte del espectáculo que ofrecen los alemanes y que tanto gusta a su público.
Después de arrancar con un tema más reciente como “Wir sind zurück”, al revés que otros grupos, empezaron con temas más clásicos y conocidos de su discografía como “Es wird schlimmer”, “Der Adler” o “Seemann” que encandilaron a sus fans más acérrimos.
Fuchs a las voces, era el encargado de dirigir la fiesta, con sus surfeos constantes y en un verdadero pase de disfraces y de buen rollo que se respira en este tipo de conciertos.
La segunda parte del show, más centrada en su último trabajo de estudio “Der Rote Reiter” con un duro e industrial “Hört Mich An” o un más metalero “Franz Weiss” que mostró la nueva línea de la banda, que fue respondida con algo menos de entusiasmos.
En definitiva, un concierto Die Apokalyptischen Reiter entretenido por el ambiente, de un grupo que no manejamos mucho, pero que estuvo divertido.
Finalizábamos así nuestro segundo día de festival, con grandes conciertos y un poco manchados por el polvo del ambiente.
Hemos publicado más fotos del Summer Breeze 2018en su álbum en nuestra página de Facebook.
- Crónica y fotos: gema@metaltrip.com, javier@metaltrip.com y olga@metaltrip.com
- Foto: Summer Breeze








































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