Llegaba ya la jornada del viernes en el Summer Breeze Open Air 2018, con otra buena ristra de bandas dispuestas a entretener a los casi 40.000 fans que nos habíamos reunido en el festival alemán.
Los pronósticos del tiempo nos anticipaban lluvia, como así fue a media tarde, durante un rato bastante copiosa, pero que vino muy bien al terreno, donde el polvo en el ambiente empezaba a ser preocupante y con el agua de lluvia el terreno se asentó y quedó en perfectas condiciones para vivir una nueva jornada de conciertos.
Cuando llegamos al recinto estaba empezado el concierto del rockero de Toronto Danko Jones y su banda, que tenía al personal moviéndose al ritmo de su particular Rock.
El trío canadiense estaba mostrando un sonido muy compacto y directo, muy centrado en el Rock, siempre dirigido por la particular voz de Danko Jones, que da muestras que el show está trabajado pero sabe meter improvisaciones, sobre todo cuando se dirige al público.
Un show que en buena parte estaba presidido por temas de su último lanzamiento “Wild Cat”, del que pudimos escuchar el tema que le da nombre, “She Likes It” o la rockera “My Little RnR” con la que cerró un entretenido show y que puso de manifiesto que este tipo de grupos más rockeros tienen menos público en el Summer Breeze que otro tipo de grupos, a pesar de la calidad o de los buenos conciertos, como el que ofrecieron Danko Jones. Rock directo y sin artificios.
La primera banda de la que nos dispusimos a disfrutar en el T-Stage en esta tercera jornada de festival fueron los alemanes Tankard, que siempre divertidos y con sus letras girando en torno a la cerveza, bebida muy presente en estos lares, hicieron disfrutar mucho al personal pese a las altas temperatura que teníamos a esas horas.
Los alemanes Tankard son un valor garantizado sobre el escenario ya que sabemos que sus conciertos son una fiesta y eso no iba ser diferente en su quinta visita al festival, viendo a la banda muy divertida disfrutando sobre el escenario invitándonos constantemente a participar.
La figura visible es su vocalista Gerre, más delgado que la última vez que les vimos, pero Frank el bajista se lo pasó como un niño por el escenario, Olaf a la batería y Andy más serios, pero igualmente participaron de una fiesta del Thrash Metal, que es de lo que va Tankard. Temas rápidos y no nos dejaron parar de movernos al ritmo que nos marcaron durante todo su show.
Escuchamos temas recientes como la inicial “One Foot in the Grave” o su single de “Pay To Pray”, pero su set se basó principalmente en sus temas más conocidos y festivos. Pudimos escuchar “Zombie Attack” con Gerre muy en forma y bien de voz, “R.I.B. (Rest In Beer)”, siempre el tema recurrente de la cerveza.
Ya en la recta final y con todos encantados llegaron temas tan conocidos y movidos como sus “A Girl Called Cerveza” y “(Empty) Tankard”, con todos cantando y moviéndose con ellos. Un gran concierto el de Tankard que nos dejaron encantados y más que dispuestos para la siguiente actuación.
Como otras veces en el Summer Breeze, donde ya les habíamos visto, J.B.O. tiñeron de color rosa las camisetas y los disfraces de buena cantidad de público, antes de congregarse frente al escenario principal.
Una vez más el Main Stage se volvía a llenar de un público más joven y animoso, muchos vestidos de color rosa, que es el color de J.B.O. según su último lanzamiento de 2017 “James Zensiert! Chester”.
Un escenario donde el color rosa es el predominante, con una intro en imágenes simulando un come cocos que va pintando de rosa la pantalla, hasta que acaba y aparece el hinchable con el logo de J.B.O. que preside su concierto. Dos animadores que van interactuando con la gente y animando al personal durante el concierto con sus bailes, sacando letreros o simplemente interactuando con los otros músicos de la banda.
Temás en alemán basados en clásicos del Rock y que son cantadas a dos voces de Hannes “G.Laber“ Holzmann y Vito C. y con los que la gente participa y se descojona, incluso a los que parece que pregunta por que tema deben tocar, pero nosotros nos quedamos igual. Canciones como “I Don’t Like Metal” o “Du hast dein Smartphone vergessen” formaron parte de su set.
Creo que J.B.O. pasaron un tanto más indiferentes por el escenario del Summer Breeze que en otras ocasiones, con un show menos contagioso y se notó en que el nivel de fiesta fue menor que el de otras veces, aunque en cualquier festival en Alemania siempre son significado de fiesta.
Nuevamente nos situábamos en el Cammel Stage para disfrutar de la actuación de los alemanes Night In Gales, banda de Death Metal Melódico que cuenta con una amplia discografía y que era la primera vez que íbamos a ver.
Los chicos de Night in Gales salieron al escenario con muchas ganas y fuerza, para hacer disfrutar a sus fans que como comprobamos había unos cuantos en las primeras filas, poniendo todo de sí, mostrándose entregados , sonrientes y satisfechos por estar ahí.
Desde el primer minutos de la actuación de los alemanes el ritmo fue frenético y brutal pese a las temperaturas de esa tarde previas a la tormenta que se avecinaba, eligiendo para comenzar con cortes como la inicial “Sylphlike”, “Architects Of Tyranny”, “Last Sunsets” o “Autumn Water” destacando el papel de las guitarras y la voz de Christian Müller con sus matices de voz más agresivos, el cual no paro de provocar al personal para realizar Mosh pit, Ciecles pit y crowsurfing.
Gran concierto el de Night in Gales que pese a su corta duración dejo muy satisfechos a sus fans.
Nos poníamos algo más serios y llegaba al escenario principal Saltatio Mortis, otra de las bandas de Folk alemán presentes en el cartel del Summer Breeze.
Los ritmos más paganos, los cánticos más épicos, los instrumentos tradicionales y las ganas de fiesta volvieron a apoderarse del espíritu de los fans del Summer Breeze.
Comandados por el atlético e híper activo vocalista Alea der Bescheidene los Saltatio Mortis nos ofrecieron un set de temas pegadizos y paganos, donde las melodías más festivas se adueñaban del ambiente. Desde el inicio con “Früher war alles besser”, las flautas, violines y guitarras marcaban el paso de un concierto que contó, como era de esperar, con la complicidad de un joven público que participó de todos los clichés que venían del escenario y a los típicos surfeos, pogos, se le unió el sentarse en el suelo al ritmo de “Wachstum Über Alles”y con Alea como director de operaciones.
Los raíces más medievales de algunas de las canciones, se unen con ritmos más propios del Metal en una divertida unión que saben encarnar a la perfección los Saltatio Mortis, que dieron un show ameno, que se vio enturbiado por la lluvia al final de su show que hizo que parte del público corriera a resguardarse.
El cielo se empezaba a oscurecer, pero todavía no era la hora a la que esperábamos la aparición de la lluvia por lo que nos dirigimos al T-Stage para disfrutar de Dying Fetus.
Los de Maryland, se colocaban en formación de combate, con el bajista Sean Beasley a la izquierda y el guitarra John Gallagher a la derecha, prestos sin duda alguna a hacernos disfrutar de algunos de los temas de su último álbum llamado “Wrong One to Fuck With” junto a clásicos de la banda dando una gran y magistral cátedra de lo que debe de ser un concierto de este estilo, y es que esta banda tiene mucha calidad.
El público que había aumentado en número se mostraba receptivo, con las primeras filas muy entregadas a los contundentes sonidos de la banda y las provocaciones de la misma, que sonaba como una apisonadora.
Dying Fetus pone sus cartas sobre la mesa y poco a poco comienza a darles la vuelta con riffs de vértigo a una velocidad arrolladora, con cambios de ritmo, muy bien ejecutados y John Gallagher, el único miembro original y fundador de la banda desde sus inicios en 1991, a la guitarra, combinando su habilidad a las seis cuerdas con sus potentes guturales.
Los chicos de Diging Fetus nos regalaron los oídos con temas como “Wrong One To Fuck With”, “Panic Amongst The Herd”, de su último trabajo, “From Womb To Waste” de su “Reign Supreme”, “Subjected To A Beating” e “Induce Terror” donde la lluvia había hecho su aparición , cosa que no impidió al personal seguir disfrutando en los cuales pudimos apreciar como la banda se compenetra muy bien, solventando su labor con buena resolución e impecable resultado como trío, en un alarde sobrado de técnica y precisión con los instrumentos, destacando la gran variedad de riff de Gallagher, la vertiginosa forma de tocar la batería de Williams y la estupenda labor de Beasley al bajo, dejándonos sorprendidos por su calidad y habilidad a las cuatro cuerdas.
Muy buena la actuación de los americanos, en la que nos dieron una lección de lo que es una banda compenetrada, en su sitio, con calidad a la vez que con sencillez sin mucha ornamentación.
Nuevamente en el Camel Stage apreciamos una gran cantidad de gente y pensamos que era porque se estaban refugiando de la lluvia caída, pero con tan solo unos minutos de actuación de los japoneses Gyze nos dimos cuenta que quizás nuestra idea era errónea ya que la gran mayoría de los presentes estaban disfrutando de lo lindo de la propuesta original de la banda con un sonido que navega entre el Melodic Death Metal y el Northern Nostalgic Metal como ellos lo califican.
El trío comenzó de forma dinámica, sonando muy bien pero su bajista Aruta tuvo un problema con la regleta que conectaba su instrumento lo que le dejo sin sonido al principio y el guitarrista Ryoji tuvo que tocar solo, con el apoyo del baterista Shuji, por supuesto. Afortunadamente, el problema se resolvió rápidamente y pudieron tocar a los tres en todo su explendor y con gran entusiasmo ya que se les veía encantado mientras interpretaban cortes como «Japanese Elegy» y «The Rising Dragon» de su single actual.
Una gran actuación de una banda original a la que no debemos perder de vista ya que tienen bastante potencial.
Nuevamente frente al T-Stage nos encontramos con la banda de Columbus, Ohio Beartooth, que reunieron a un gran número de personas frente al escenario.
La banda que nos animo a participar desde los rimeros minutos de actuación sonó muy bien en todo momento, destacando el papel de su vocalista Caleb Shomo, muy expresivo y metido en su papel de fontman.
El tema elegido para comenzar fue su “The Lines” de su trabajo “Disgusting”, donde salió de forma sorpresiva al escenario a tocar la guitarra uno de los componentes de Counterparts, siguiendo con “Beaten In Lips” y “Infection” en la que el agua volvió a hacer aparición, pero esta vez con más fuerza haciendo trabajar a la crew del escenario para que no se mojaran los monitores y la banda pudiera continuar el show.
La lluvia que era muy abundante no impidió que el público continuara disfrutando de su show y de cortes como “Bad Listener”, “Hated” y la final «In Between» con la que terminaron su show.
Buen concierto el de Beartooth que pese a la lluvia no se vio deslucido y con el que sus fans quedaron más que satisfechos.
Las previsiones del tiempo se cumplían. Se veían nubes negras en el horizonte y empezaron a aparecer mensajes en las pantallas avisando de la tormenta para que la gente se protegiera en sus coches o a resguardo, como así fue. Una rápida tormenta pasó justo cuando finalizaba el concierto de Saltatio Mortis que hizo que el arranque de Doro fuera un poco más tarde e incluso se fuera la luz del escenario principal.
Con una persistente lluvia, que no duró mucho, pero que fue perfecta para asentar el terreno y quitar el polvo que se levantaba en el ambiente, arrancó el show de Doro sobre el escenario principal con su show basado en su época de Warlock principalmente.
La Metal Queen ya se ha visto en estas en muchas ocasiones y junto con la colaboración de su banda poco pareció importarle la lluvia, a la que al principio unos pocos fans afrontaron y que a medida que fue avanzando el show fue más numeroso el número de personas viendo a la alemana.
Una salida potente, con tres temas de Warlock para empezar como “Earthshaker Rock”, “I Rule The Ruins” y “Burning The Witches” captaron la atención de los fans, que seguían los movimientos de la Metal Queen, siempre sonriente y dando guiños de aceptación a los fans. Doro se ha sabido rodear de una gran banda, con unos guitarras tan efectivos como Luca Princiotta y Bas Maas, que dan aún más fuerza a los míticos temas de Warlock.
No faltó pirotecnia, ni fuego en el show de Doro, que contrastaban aún con la copiosa lluvia, sonando de fondo “Raise Your Fist in the Air”. Tuvimos la fortuna de escuchar por primera vez en directo “Bastardos”, uno de los nuevos temas de Doro y que está incluido en su nuevo álbum “Forever Warriors/Forever United”.
Pero en un show de Doro o Warlock no podían faltar sus grandes clásicos de su carrera “Für Immer” o la final “All We Are”, pero no faltaron “We Are The Metalheads” que institucionalizó en Wacken, su nuevo himno “All For Metal” o la versión de los Judas Priest “Breaking The Law”.
Doro es difícil que falle en un festival y siempre es un valor seguro, que no le frenan las inclemencias meteorológicas o los problemas técnicos.
Nuestro camino en el festival seguía en el T-Stage con la actuación de los suecos At The Gates en plenas tareas de promoción de su nuevo álbum de estudio “To Drink From The Night Itself” y que tenían un slot de primera en el festival alemán.
Como estaba siendo la tónica en el Summer Breeze con los grupos más clásicos, At The Gates no reunieron gran número de fans frente a su concierto.
Poco iba a importar a Tomas Lindberg y los suyos, que salieron a ganarse fans en el festival alemán con su buena actuación musical, pero que si hay que achacarles una cosa a los suecos es su estatismo en el escenario, ya que quitando al bueno de Tomas, el resto apenas varia su posición en todo el concierto.
Un set basado principalmente en material más reciente, de sus últimos discos “At War With Reality” y el nuevo “To Drink From The Night Itself”, combinado con los temas de su clásico trabajo “Slaughter Of The Soul”.
Un Death Metal clásico con la particular voz del señor Tomas Lindberg, que hacía juego con los fieros riffs de sus compañeros. Se iban sucediendo cortes más nuevos como la inicial “To Drink From The Night Itself” con más clásicos como “Slaughter Of The Soul”. Aunque para el final del show nos dejaban joyitas como el “Nausea” o el “Blinded By Fear”.
Efectivo show de At The Gates que dieron un show efectivo y que logró captar la atención de los fans que les vieron.
Estábamos encantados de volver a encontrarnos con los americanos Trivium y pese a que las temperaturas habían bajado y nuestra ropa estaba húmeda por la lluvia sabíamos que íbamos a disfrutar mucho de su show y así fue.
Con la intro del «Run To The Hills» de Iron Maiden salieron los chicos de Trivium para enloquecer al personal y calentar el ambiente del escenario principal del Summer Breeze, viendo al publico animado ya desde la primera canción, “The Sin And The Sentence” que da nombre a su nuevo disco y uno de sus grandes tema “Throes Of Perdition” donde vimos un impresionante Wall of Death celebrado por Matt Heafy como “jodidamente increíble”.
Tras la toma de contacto todo iba ir rodado llegando así el turno de cortes como la nueva “Betrayer” donde los riff de guitarra, la combinación de voces y la potente batería del recién llegado a la banda Alex Bent fueron los protagonistas, “Sever The Hand” donde bajaron algo las revoluciones, “Inception Of The End” de su exitoso disco “In Waves” y en el que las voces limpias de Matt se entremezclan con guturales de Corey y con una gran participación en los coros de Paolo.
A estas alturas el público estaba bastante caliente viendo muchas personas haciendo Crowsurfing y moviéndose sin parar al ritmo que Matt Heafy y los suyos nos marcaban desde el escenario como vimos en “Until The World Goes Cold” con la que bajaron nuevamente el ritmo, con una líneas vocales limpias muy definidas, “Down From The Sky” de su exitoso trabajo “Shogun” y que fue muy celebrada por el personal.
Ya en la recta final con todos encantados los americanos nos regalaron con las nuevas “The Heart From Your Hate” y “Beyond Oblivion” parar retirarse unos minutos y volver y poner el broche a su show con la aclamada “Strife” y «In Waves” donde Matt nos pidió que nos arrodilláramos y saltáramos al unisonó en el coro quedando muy bien y cerrando a lo grande una estupenda actuación.
Era turno de re encontrarnos con los noruegos Vreid, que los volvíamos a ver en directo tras un largo paréntesis, lo que se notó en la afluencia de público que fue bastante numerosa frente al Camel Stage.
Los Vreid se presentaban en el Summer Breeze con un nuevo álbum de estudio llamado “Lifehunger” del que esperábamos escuchar los nuevos temas.
Con su habitual imponente presencia escénica, Vreid, uniformados y de riguroso negro arrancaron su show con su clásica, cruda y solemne “Når Byane Brenn” que puso de manifiesto que los noruegos iban a mostrarnos su faceta más oscura, como el juego de luces de todo el concierto, muchas veces en la más plena oscuridad.
El peso de los guitarristas, Strom en su parte más solista y de Sture, que también lleva las voces es más que evidente en el sonido de los noruegos y se puso de manifiesto en temas como la oscura “Helvete” o “Rapid By Light”.
Pero llegaba el momento de escuchar las nuevas canciones y los Vreid nos ofrecieron el tema que da nombre al disco actual, “Lifehunger” con toda su solemnidad y fuerza de los riffs de guitarra que en directo quedan grandiosos y la larga y variada “Black Rites in the Black Nights”, que nos encantó y más con la entrega de Sture y Hváll constantemente animando a la gente para involucrarse en el concierto.
Cerraron su show con su clásico “Pitch Black”, que puso a menear las melenas al viento, para los seguidores más clásicos de los noruegos, que dieron un intenso concierto y que fue agradecido por un entregado público alemán.
Es difícil de explicar el concierto de Mr. Hurley & Die Pulveraffen a un público metalero, o incluso al mercado hispano hablante. ¿Por qué? Es muy sencillo, a los alemanes les encanta la fiesta y más en los conciertos y festivales y parece ser que es lo que ofrece este que parece nuevo fenómeno de la industria musical alemana llamado Mr.Hurley & Die Pulveraffen.
A una hora principal, de headliner, en un escenario como el T-Stage más que digno se presentaba Mr.Hurley & Die Pulveraffen, una banda formada por una bajista Pegleg Peggy, una batería acústica muy original que tiene mucha voz en los conciertos como Der einäugige Morgan, un acordeón y voz Buckteeth Bannock y Mr. Hurley que con una guitarra acústica es uno de los portavoces de la banda.
Sin duda, Mr.Hurley & Die Pulveraffen fueron los que más llenaron el T-Stage de los conciertos que pude ver en este escenario. Muchísima gente disfrazada, enormes muñecos peluche en las primeras filas, barcas hinchables, mucho crowdsurfing, fiesta, pogos, ante un grupo que cantaba canciones tradicionales y guiños a clásicos del Rock como The Beatles, de Europe… en alemán que la gente coreaba de principio a final, un fenómeno difícil de explicar si tomamos el lado serio de la industria musical.
Con una estética pirada, Mr.Hurley & Die Pulveraffen nos ofrecieron un set de canciones taberneras, muy aptas para que el público cantase con ellos y se lo pasaran en grande volando hacía el foso donde el cuerpo de seguridad del festival tuvo trabajo extra. Temas como “Tortuga”, “Achtung Fertig Prost” o “Booty Island” eran cantados por los piratas como si les fuera la vida en ello, con un público entregado y participando de la fiesta que les ofrecía Mr.Hurley & Die Pulveraffen.
El papel protagonista se lo iban repartiendo Mr. Hurley con sus compañeros Buckteeth Bannock y Der einäugige Morgan, dejando a la bajista en un segundo plano y que pocas veces tuvo un papel notorio.
En definitiva, un concierto diferente de un grupo que hace una Folk acústico muy tabernero, que no duda en meter fragmentos de canciones clásicas en el mundo del Rock y que tienen una comunión especial con el público alemán.
Tras la intro de, Motörhead de costumbre salió al escenario principal Arch Enemy que en esta ocasión no contaba con la presencia de su guitarrista Jeff Loomis por razones personales que fueron anunciadas de antemano, siendo sustituido por Joey Concepcion que realizo una excelente labor ayudado por Michael Amott en los solos sonando francamente bien.
El sonido esta noche les acompaño en todo momento quizás siendo una de las mejores actuaciones que hemos visto de la banda en este verano, con la banda entregada, dando espectaculo y con una gran puesta en escena de fuego y pirotecnia.
El público que fue muy numeroso siendo imposible moverse por durante su actuación a algún sitio ya que era complicado dado el número de personas situado frente al mismo no paro de disfrutar en todo momento, haciendo trabajar duramente al los miembros de seguridad situados en el pit ya que la marea de gente haciendo crowsurfing fue constante.
El repertorio elegido por los suecos estuvo compuesto de temas de su último trabajo “Will to Power” que funcionan muy bien en directo como la inicial “The World Is Yours”, “Race”, “First Day In Hell” junto a los mejores temas de su discografía como «My Apocalypse», «Bloodstained Cross» y «As The Pages Burn» que estaban ciertamente entre los favoritos de la multitud, la emotiva «We Will Rise” o la aplaudida «Némesis» con la que se desato el personal.
fantastica actuación la de Arch Enemy que dejo al publico encantado y que quizas fue de las mejores que presenciamos en el festival.
Después de la fiesta en el T-Stage volvíamos al modesto Camet Stage para vivir el concierto de unos desconocidos para nosotros Counterparts, una joven banda canadiense de Hardcore Melódico que estaba en Alemanía presentando el que es su último trabajo de estudio hasta la fecha llamado “You’re Not You Anymore”.
Una presencia habitual en los grupos más actuales, con ropas de calle y con unos movimientos eléctricos sobre el escenario, donde la entrega de todos sus componentes es una cosa innegable y contagiosa para un público en el Summer Breeze, que le hace falta muy poco para engancharse al concierto y montar la fiesta.
Desde la inicial “Bouquet”, el set de los Counterparts estuvo basado en su mayoría en cortes de su último trabajo “You’re Not You Anymore”, donde los tiempos musicales fueron variando de partes más crudas, con las partes más melódicas y accesibles para que el público cantase con ellos, o incluso con toques más progresivo como “No Servant of Mine”, que dieron otro enfoque a la propuesta musical de los canadienes.
Como es lógico con este tipo de bandas no faltaron los pogos más acrobáticos, algún que otro surfeo, circle pit y algún que otro wall of Death que dio colorido al intenso concierto que nos ofrecieron los Counterparts.
Sin pausa para descansar, solo para comprar una cerveza por el camino, otra vez corriendo para el T-Stage, que llegaba el turno a una banda legendaria de la escena Hardcore de New York como son Sick Of It All.
Como con otras bandas clásicas, no fue muy masiva la presencia de público para ver el concierto de Sick Of It All, pero si lo dieron todo y el pogo fue constante durante el concierto de los icónicos norteamericanos.
La sucesión de temas fue constante, con un Pete Koller a la guitarra híper activo, dando saltos con su patada característica, como el resto de la banda, dando mucho color a la rápida sucesión de canciones como “Injustice System” o “Good Lookin’ Out”.
Mucha actitud sobre el escenario, como en el pit, donde los fans de Sick Of It All lo daban todo. Varias referencias del vocalista Lou Koller al festival de Heavy Metal, sin ellos serlo, pero aún así querían agradar al público alemán y comentaron de hacer temas de la vieja escuela más cercanos a Black Sabbath y nos regalaron varios cortes de su clásico álbum “Blood, Sweat, And No Tears”.
Si el sonido era bueno, la iluminación no fue la más adecuada, con mucho color puro y poca claridad, lo que con noche caída era difícil de seguir con perfección todos los movimientos sobre el escenario.
No había un momento de tregua, lo que unido al frenetismo en el escenario hacía que el concierto fuera rápido, como canciones como el “Black Venom” o “Scratch The Surface”.
Otro valor seguro Sick Of It All en un concierto que resultó muy dinámico, agresivo y en el más puro estilo de los neoyorkinos.
Otra de las bandas a las que teníamos muchas ganas de ver en esta jornada de festival era a los noruegos Satyricon que con una puesta en escena sencilla con un telón con la portada de su último trabajo, luces tenues pero con todos los detalles cuidados salieron al escenario Satyr y los suyos para hacernos disfrutar de una gran actuación sin artificios ni parafernalias pero con una gran profesionalidad y precisión.
El número de personas situadas frente al escenario principal era bastante inferior que con las bandas anteriores, pero los fans situados en las primeras filas disfrutar con de una gran actuación en la que sonaron cortes de su último trabajo “Deep Calleth Upon Deep” como “Midnight Serpent”, “To Your Brethren in the dark”,junto a los mejores temas de su discografía como “Our World, It Rumbles Tonight”, “Now Diabolical” , “Mother North” , para terminar con “The Pentagram Burns” y “KING”.
Una delicia la actuación de Satyricon que sonaron muy bien con la banda compenetrada compacta y con Satyr en su mejor esplendor demostrándonos seguir teniendo una buena forma física y vocal con esa voz tan característica que nos envuelve y nos lleva a su mundo particular.
La siguiente banda en aparecer en el Camel Stage era Sign Of Cain, un proyecto donde ha participado Tomas Lingberg de At The Gates, pero que no estuvo en el concierto de la banda en el Summer Breeze.
Para ser la hora que era, cercano a la media noche no fue mucho el público que congregaron los israelíes, que iban a presentar los temas del hasta ahora único álbum de la banda llamado “To be Drawn and to Drown”.
Con una propuesta musical entre el Death y el Doom Metal, los Sign Of Cain estaban algo responsabilizados por la situación y durante los dos primeros cortes, el que da nombre a la banda “Sign Of Cain” y “The Earth Collapses Behind” se les notaba algo agarrotados y serios sobre el escenario, lo que se trasmitía a un público que permanecía respetuosa escuchando el concierto. Posteriormente comentaron, que era el primer concierto de la banda en diecinueve años, ya que su formación viene de 1999.
Como si soltaran los nervios de la situación y conducidos por el buen hacer de su guitarrista Tomer Hasenfratz estuvieron más convicción sobre el escenario, con un tema tan potente como “Thunders Never Followed” y parecieron estar algo más sueltos y trasmitiendo más emoción sobre el escenario.
Se notó un tanto la responsabilidad de Sign Of Cain, que no logró conectar con la gente en demasía y pasaron un tanto desapercibidos por el festival.
Ya las fuerzas iban flaqueando pero todavía nos quedaba un cartucho que quemar en el escenario principal, la actuación de los Finlandeses Turisas, que pese a hacer bastante tiempo sin sacar un nuevo trabajo siguen siendo una de las bandas presentes en los festivales de verano europeos.
Pese a que su set list no nos aporto nada nuevo eso no impidió que sus fans disfrutaran d sus clásicos como la épica “The March Of The Varangian Guard” con un buen sonido y la banda entregada demostrando mucha actitud invitándonos a participar, “A Portage To The Unknow” y “To Holmgard and Beyond” de su segundo trabajo “The Varangian Way” fueron las siguiente en sonar, con Mathias animándonos y dirigiéndose al personal.
La fiesta siempre está garantizada con Turisas y sus ritmos pegadizos como en “We Ride Together” fue la única referencia a su último trabajo “Turisas2013”, “In The Court Of Jarisleif” consiguió hacer bailar a las primeras filas con el violinista Olli Vänskä animando en todo momento a los presentes, la coreada “Battle Metal” para ir llegando al final con “Miklagard Overture”, “Stand Up And Fight” y la siempre esperada versión de Boney M “Rasputin” con la que el publico enloqueció y pusieron el broche de lujo a su correcta actuación.
Entraba la noche y la oscuridad era predominante en el ambiente. Llegaba la hora del concierto de los franceses Alcest sobre el T-Stage.
Buen número de fans para vivir un nuevo concierto de Neige y su banda, del que ya se espera la continuación de su último álbum “Kodama”.
Como es habitual en Alcest, como si con ellos no fuera la cosa, con la música de fondo empezaron su concierto lleno de pesadas atmósferas melancólicas, donde la cruda voz de Neige muestra un desgarrador sentimiento de pena y sufrimiento.
Un set entre luces oscuras y basado principalmente en temas de su última entrega “Kodama”, con canciones como el tema homónimo o “Eclosion”, que hacían que los fans de las primeras filas acompañasen la música con el típico headbanging.
Aegnor a la guitarra, acompaña a la perfección a Neige creando esas atmósferas cargadas de sentimiento, que se vieron acentuadas en temas más clásicos como “Percées De Lumière” de su álbum clásico “Écailles de lune” y que fue uno de los cortes más seguidos.
Intenso y sentido concierto de Alcest, que fue agradecido por una entregada y apasionada audiencia del Summer Breeze, que supo entender el show que propuso Alcest.
Con el concierto de los franceses pusimos final a nuestra intensa jornada de conciertos, de la que nos fuimos con satisfacción y como es habitual comentando la jugada de todo lo que habíamos vivido en la tardes noche alemana del Summer Breeze Open Air 2018.
Hemos publicado más fotos del Summer Breeze 2018en su álbum en nuestra página de Facebook.
- Crónica y fotos: gema@metaltrip.com, javier@metaltrip.com y olga@metaltrip.com
- Fotos: Summer Breeze









































Sin comentarios