A veces es complicado ser objetivo al realizar una crónica de concierto y más cuando el grupo, el momento y las circunstancias son especiales para ti.
El pasado viernes 19 de enero asistimos en la Copérnico de Madrid al concierto de Tahúres Zurdos dentro de su gira “Redención”, una cita especial que no nos queríamos perder y más si recordábamos su concierto anterior en la capital, allá por marzo de 2022, en el que nos dejaron enamorados y con ganas de muchísimo más.
Pese al día tan oscuro, lluvioso y frío que tuvimos en Madrid, la Sala Copérnico se mostró muy animada y con una excelente afluencia de público, dispuesto a disfrutar de lo lindo de lo que los navarros nos tenían preparado y sin dudar fue así.
Sobre las 20:55 horas, Aurora Beltrán y su banda salían al escenario con fuerza y ganas para encontrarse con sus fans madrileños, mostrándose encantados al ver muchas caras conocidas y queridas, eligiendo para comenzar con “Mrs. Hyde” de su “Árido” de 1992 con el que ya desde las primeras melodías, desataron al personal.
Tras la toma de contacto sin tregua alguna y con un sonido bastante más nítido que el inicial, continuaron con la rockera “Lujuria” en la que destacó el papel de las guitarras de Lolo y Aurora.
Aurora Beltrán se dirigió al público para darnos las buenas noche y decirnos que habían hecho un esfuerzo en venir a Madrid (por las circunstancias meteorológicas), “pero ese esfuerzo no era por nosotros, sino por ellos, que no se lo iban a perder”, para acto seguido deleitarnos con su aplaudida “Él lo predijo”, continuando con “El Manual” en la que bajaron las revoluciones y que fue cantada por sus numerosos fans que se mostraban emocionados a la par de entregados con cada uno de los temas que la banda interpretaba.
Aurora Beltrán tan comunicativa y cercana como siempre, no paro de interactuar tanto con palabras como con gestos con el público, mostrando su gran humanidad antes y durante cada uno de los temas que interpretaron y como observamos en “Mis Hijos Me Espían” que fue introducirla por aurora, contándonos la historia que la inspiro a componerla, destacando en la misma el papel de Juanma al bajo, así como la batería de Daniel Lizárraga.
Con el ambiente más que animado y el tiempo pasando muy rápido le llegó el turno a “Princesa Hada” que todos cantamos y bailamos junto a la banda, tema que reestrena la banda ya que Aurora la incluyó en su trabajo en solitario de 2017 “Usiana”, siguiendo la fiesta con “Arde Europa” grabada en el año 1991 con una temática por desgracia muy actual.
Ya llegando al ecuador del concierto los navarros nos regalaron con uno de mis temas favoritos “Azul”, que nuevamente todos cantamos disfrutando muchísimo de su interpretación, siguiendo con el público arriba cantando sin parar con “Nieve Negra” y la nueva “Redención”.
Llegados a este punto, Aurora Beltrán soltó su guitarra eléctrica para acto seguido quedarse sola en el escenario para interpretar de forma acústica cortes como la preciosa y muy aplaudida “Afiladas Palabras”, que Aurora interpreto con todo su ser y humanidad, “Horas” poniéndonos la piel de gallina con su voz y “Silencio” con la que ya termino de enamorar a sus fans.
Volviendo el resto de la banda al escenario encauzaban la recta final de su actuación con la rockera “Las Botas”, “La Tormenta”, la nuevamente coreada “Que Entre La Luz” que dedicaron a su productor que se encontraba en la sala, la reivindicativa a la par de potente “Chicas Fuertes” y su particular particular adaptación de Patty Smith, “La Noche Es” con la que desataban al personal.
Y llegaba la hora de despedirse y teniendo al personal comiendo se su mano, todavía les quedaba un as en la manga con la imprescindible “Tocare”, con la que se despidieron, para volver rápidamente al escenario tras un solo de batería y regalarnos los sentidos con algunos temas más como “La Caza”, “El Chico De La Mirada Asustadiza” seguida de “Planeta Ruido”, “Una Noche de Amor”, para poner el broche definitivo con “Fiesta”.
Magnífica actuación la de Tahúres Zurdos, que en todo momento fueron uno con su público, con su cercanía, calidez y naturalidad, solo podemos decir: “gracias por una nueva velada especial”.
Crónica: gema@metaltrip.com
Fotos: Raúl Blanco


















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