Había bastante expectación en los alrededores de la Sala La Riviera de Madrid para vivir en directo un nuevo concierto de The Cult en Madrid.
No iba a ser un concierto al uso para presentar nuevo material, ya que la banda y los promotores del concierto anunciaron que iba a ser un concierto especial, dentro de la Gira que The Cult está haciendo para rememorar su mítico álbum “Sonic Temple”. Un disco que marcó una historia y que obviamente fue un hito en la carrera de The Cult. Un trabajo discográfico que tuvo gran éxito a nivel de ventas y que para mucha gente fue un icono de juventud, con dos figuras como la de Billy Duffy a la guitarra e Ian Atsbury al micrófono que se han ganado la condición de mitos de la escena musical.
Los más confiados se acercaron a la Sala con la esperanza de conseguir una entrada, pero no fue así, no había billetes y se quedó gente fuera de la Sala sin poder acceder al concierto. La Sala La Riviera estrenaba aforo, con nuevo permiso, ganan casi 500 personas más de aforo y aun así el cartel de no hay billetes fue así, era difícil conseguir una entrada hasta en reventa. Había ganas de ver a Ian Astbury y Billy Duffy de nuevo.
La entrada a la sala se fue haciendo lentamente, tan despacio que llegaron las nueve, hora marcada para el arranque del concierto y en la Sala había poco más de la mitad de su aforo. Con quince minutos de retraso, una intro poco habitual en los conciertos de Rock daba paso al concierto de los The Cult.
Una imagen fija en la pantalla durante todo el concierto, con una montaña de fondo y por encima el logo actual de la banda. Una puesta de escena austera, con solo los instrumentos y los músicos, bastante estáticos durante su concierto, donde los músicos principalmente se centraron en ofrecernos un show musicalmente completo, pero sin concesiones estéticas, ni artificios que distrajeran al entregado público de lo que podíamos escuchar de los equipos de sonido.
Un arranque de concierto con “Sun King”, con Ian Atsbury aún flojo de voz y con un sonido donde la caja de batería de John Tempesta a la batería marcaba el paso. Los focos centrados principalmente en el propio Atsbury y sobre todo en las evoluciones de Billy Duffy, que en muchos momentos se gustó y era el protagonista principal. No hubo que esperar mucho para mostrar que el público de la Riviera quería guerra e iba a disfrutar cada canción con The Cult.
Ian Atsbury no presentaba mal estado de voz y a medida que se fue calentando cumplió aceptablemente su papel al micro, ayudado por Damon Fox al teclado y Grant Fitzpatrick al bajo, que ayudaban con los coros.
“New York City” nos trajo la sorpresa de encontrarnos una espontánea en mitad del escenario, que rápidamente fue retirada por los pipas de la banda. Las palmas del público ya empezaron a aparecer al ritmo de la música. El público cantaba cada estribillo de unos temas que han crecido con cada uno de los que allí estábamos.
Ian Atsbury con sus gafas oscuras, de las que solo se desprendió para despedirse del público madrileño, era el director de operaciones en las pocas veces que se dirigió al público, incluso se arrancó por palmas para mover al público. Por su parte, Billy Duffy mostró su colección de guitarras, las que iba alternando entre temas y mostro un gran estado de forma, siendo sus riffs y sus poses las que mantienen la clásica esencia de The Cult.
Pero se trataba de repasar los temas del mítico “Sonic Temple” y fueron cayendo temas como la bluesy “Automatic Blues”, su archiconocido “Sweet Soul Sister”, que puso los termómetros a las más altas cotas de la noche, la pegadiza “American Horse” con ese ritmo marcial y donde John Tempesta demostró la pegada que gasta y porque en su currículo tiene las bandas que tiene.
No podián faltar en el este repaso al “Sonic Temple” temas tan icónicos como “Soul Asylum”, “Edie (Ciao Baby)” o su clasicazo “Fire Woman”, muy bien acompañado por el juego de luces que ayudaba al espectáculo.
Hasta aquí había llegado el repaso al aniversario del mítico trabajo de The Cult, pero el concierto no había terminado. El público estaba entregado a The Cult y cualquier gesto o movimiento de sus ídolos era seguido.
Quedaba aún bastante y temas como “Rise”, “She Sells Sanctuary” no podían faltar en un concierto de The Cult, incluso en los bises recuperaron temas míticos de su discografía y que la gente seguía cantando en lo que era la fiesta de The Cult en Madrid. ¿Tendrá una segunda parte en otra ciudad, en otro sitio más grande?.
Nos quedamos con ganas de más, en un concierto que fue ganando en intensidad a medida que iba transcurriendo y a muchos se nos hizo corto, pero marchamos a casa satisfechos por lo que habíamos vivido y rememorado de una de las bandas más grandes del Rock de los años ochenta y noventa.
- Crónica: javier@metaltrip.com
- Fotos: David Casado







2 comentarios
Allmanzor
Por cierto, gracias por las fotos. Son geniales.
Allmanzor
Gran crónica. He visto a algunos de los grandes en estadios (Ac-DC, Metallica, Iron Maiden) y el de ayer en La Riviera, con una banda por debajo de las citadas, ha sido creo el que más he disfrutado en mi vida. Ver a mi ídolo Duffy a apenas dos metros de mi interpretando sus riffs y solos ha sido un regalo inesperado que guardaré por siempre en la memoria. Conciertazo que será con el que mida cualquiier otro a partir de ahora.