Mucha satisfacción te da entrar a una Sala como la Caracol y encontrártela casi llena para un concierto de Rock, como este pasado miércoles con la visita de los americanos de Nashville The Delta Saints.
Buen ambiente y muchísimo calor dentro de la sala, demasiado como para ser normal y darse cuenta que alguien se olvidó de apretar al botón del aire acondicionado. Era una sola banda la que actuaría esta noche, que tenía fijado el inicio de su concierto a las 21:30h, pero tuvimos que esperar unos 15 minutos para poder ver a la formación americana sobre el escenario, una vez que el telón de la Sala Caracol se abriera para poder disfrutar de su concierto.
Con una salida al escenario casi a oscuras, los cinco músicos americanos salieron tímidamente al escenario con el tema “Sometimes I Worry”, que abre su nuevo álbum “Bones”, con ese toque blues más psicodélico e íntimo que depura su melodía y donde pudimos ver los primeros destellos de su guitarrista Dylan Fitch, con muy buenas maneras en toda la velada. Pero la cosa se animó con “Bones” un corte más movido, con unos teclados de Nate Kremer muy clásicos y con una de las señas características de los de Nashville, su desfase instrumental final, que marca un poco la identidad de la banda en su directo. Sin momento para tregua, “Zydeco”, otra de las canciones nuevas, con ese toque Blues Rock, lento y sentido, pero algo más accesible y sexy, donde la figura de Ben Ringel, su gesticulante vocalista, va ganando enteros como uno de los principales valores de la banda. Un inicio donde tras una breve presentación de Ben, anunciando que eran The Delta Saints, nos presentaba su tema “Heavy Hammer”, animado y que incitaba al baile, con melodía contagiosa, que completaba un inicio de presentación de los nuevos temas incluidos en “Bones”.
Una propuesta musical muy marcada por el Blues Rock, con toques Soul accesibles donde la voz de Ben conducía buena parte de la melodía y donde las partes instrumentales hacen que la banda gane en intensidad musical, muy bien recompensada por su público.
Temas más movidos y con un ritmo contagioso como “The Devil’s Creek” obtenían una mejor respuesta de la gente, que rápidamente respondía a los guiños de los músicos para animar el ambiente, como sucedió también en la cambiante “Death Letter Jubilee”, que tiene un final instrumental de lo más lucido y donde cada músico tiene su parcela de lucimiento.
El concierto estaba siendo muy bien recibido por la mayoría del público, muy cercano y receptivo a lo que nos venía del escenario, tanto como llegar a pedir un respetuoso silencio cuando Ben con la acústica y su compañero Nate al teclado arrancaron con su nuevo tema “My Love”, que bien acompaño David Supica al bajo, que por cierto estaba actuando descalzo sobre el escenario. Es un tema muy apto para el lucimiento de su vocalista Ben Ringel, que despejó todas las dudas sobre su calidad.
La peculiar melodía de su tema nuevo “Berlin”, marca una paso más accesible para todo tipo de público, pero que freno un tanto la intensidad del concierto, ya que particularmente me quedo con temas más movidos como “Dust”, también de su nuevo álbum, con unas guitarras más crudas, aunque en algunos momentos algo deslavazadas, y que muestran más la esencia musical y originalidad de The Delta Saints.
Esta mayor intensidad la vivimos con “NOLA”, más propio de su origen musical, con muchos cambios de ritmo, partes instrumentales y una mayor intensidad musical, donde quedó simpático la parte solista de su bajista David y el teclista Nate. Un último recuerdo de Ben, para que pasáramos a ver su puesto de merch y quedaba el último tema, “Cigarrette”, más blues rock para despedirse y que recibió una gran ovación en señal de agradecimiento con los americanos.
No se hicieron esperar mucho los bises, cuando Ben subió al escenario para coger su guitarra acústica y con otra petición generalizada de silencio por parte del público, interpretó la íntima “3.000 Miles”, acompañada por las palmas de la gente. El concierto lo cerraron con su clásico y animado “A Bird Called Angola”, con un pequeño momento para el lucimiento de su batería Vincent Williams, que puso inicio a la avalancha instrumental final que cerró su concierto y que fue agradecida por gran parte del público.
En definitiva, un concierto de casi hora y media, que se hizo entretenido, pero sin llegar al éxtasis musical, con temas variados y diferentes entre si, con un peso muy importante de su último trabajo “Bones”, más accesible para todo tipo de públicos. Una formación que cuenta con el apoyo de su público y que si sabe gestionarlo bien, puede llegar a mayores cotas.
El set list de The Delta Saints fue:
- Sometimes I worry
- Bones
- Zydeco
- Heavy Hammer
- Chicago / Boogie
- The Devil’s Creek
- Pray On
- Death Letter Jubilee
- My Love
- Berlin
- Dust
- Into The Morning
- The Chain
- NOLA
- Cigarette
Bises:
- 3.000 Miles
- A Bird Called Angola
Hemos publicado más fotos del concierto de The Delta Saints en Madrid en nuestra página del Facebook.
- Crónica: javier@metaltrip.com
- Fotos: olga@metaltrip.com




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