Como viene siendo habitual la agenda de conciertos del fin de semana de Madrid venia a tope. Uno de los que Metaltrip ha podido cubrir era el de los suecos The Haunted que volvían a un escenario madrileño a presentar la versión actual de la banda, no nos olvidemos que fueron uno de los precursores del Death Metal Melódico escandinavo que tanta influencia ha tenido en la música Metal durante los últimos años.
Pero la Gira de The Haunted venía con más bandas en el cartel, los vascos The Descent y los gallegos Norunda.
Cuando llegamos a las inmediaciones de la Sala Nazca nos llamó la atención la poca gente del concierto que había en los alrededores. Unos pocos en un bar cercano, pero nada de colas, ni nada por el estilo, lo que nos hacía presagiar que no habría mucha afluencia, como así fue, ya que en el momento más masivo no llegaba a la mitad del aforo la sala. Una pena, que no se apoyen las giras, o solo las masivas, pero así está el mercado en la actualidad.
Abrían las hostilidades unos viejos conocidos para el que escribe, los chicos de The Descent, que según ellos mismos comentaron hacía tiempo que no venían a Madrid a tocar. Ahora teníamos a The Descent presentando sobre el escenario su última obra “The Coven Of Rats”.
Aún sigo sin entender como se paga una entrada para ver tres grupos y se pasa solo a ver el principal, cosa que pasó este sábado, que cuando arrancaron The Descent éramos unos pocos valientes los que estábamos en la sala para escuchar una banda que cuanto menos da gusto verles sobre el escenario por su enorme entrega y satisfacción de ver como disfrutan de su música.
En poco más de cuarenta minutos The Descent trató de aprovechar su oportunidad de girar con unos grandes como The Haunted y poder actuar delante de más público del que quizá irían a verles si viniesen solos.
Con un Death Metal melódico clásico los vascos, apoyados por las melodías grabadas de fondo y su enorme entrega escénica fueron desgranando sus temas, la mayoría incluidas en su citado álbum “The Coven Of Rats”, como el imponente Charlie al micro desgañitándose y conduciendo las operaciones en temas como “Falling The Grace”, rápido y contundente, con las guitarras a tope y con Iñigo al bajo viviéndolo como si fuera su último bolo.
Sin mucha interrupción entre temas fueron presentando trallazos como “New Millenium Spawn”, que ya despertó al público madrileño y arrancó los primeros aplausos, lo mismo que la locura de “Seeds Of Madness” con el grupo entregado sobre el escenario, con Borja y Taj a las guitarras, marcando el territorio y una base rítmica de Iñigo y Txamo frenética. Un momento de paz, con un puente musical pre grabado para el ataque final con la más accesible y melódica “Sacred War”.
Bonito detalle de Charlie de agradecer a las otras bandas con las que compartían cartel, a los promotores y sala su participación esa noche antes de presentar su “balada” “Ten Times Stronger”, otro tema marca de The Descent, veloz, con voces más crudas y con mucha intensidad sonora.
El final para el tema que da nombre al álbum “The Coven Of Rats”, que ya levantó algo más al público que se movió y que puso final a un corto pero muy intenso show de los The Descent.
No hubo un instante de tregua en el show de The Descent, que vinieron a aprovechar la oportunidad y lo consiguieron. Éramos pocos, pero lo disfrutamos y mereció la pena volver a ver una banda con esas ganas e intensidad musical sobre el escenario.
Rápidamente, los técnicos corriendo al escenario para preparar la actuación de la siguiente banda en subir al escenario de la Sala Nazca, que no eran otros que los gallegos Norunda.
Ya con algo más de público, cumpliendo los horarios previstos y anunciados previamente, Norunda subieron al escenario de la Sala Nazca.
No tuvieron el mejor arranque de concierto los gallegos de Norunda con su tema “Face To Face”, ya que el bajista Éadrom tuvo que abandonar precipitadamente el escenario, en los que deduzco que fue una cuerda rota de su bajo, algunos acoples de sonido y el guitarra Pedro Mendes haciendo ostensibles gestos al técnico de sonido al no escucharse bien por los monitores del escenario.
No eran los mejores comienzos, pero gustó el aplomo de la banda y la experiencia que siguieron a los suyo y a presentar al público madrileño sus canciones, incluidas en su álbum “Irruption”.
Continuaron su concierto, con Ruben a lo suyo tocar la guitarra y cantar, con el tema “Pushing to the Limit” con riffs más Heavys, más accesibles con una línea más clásica que te podía dar perfectamente aires de bandas como Megadeth. Más largo y variado se presentó “Violent Street”, que según comentó Rubén era un tema del que grabaron un video y es una balada al uso muy en la línea de los Metallica más accesibles, con Ruben que le costaba en las partes más melódicas, pero que salvaron con solvencia y el público así lo reconoció.
Con “Dynamite”, Rubén aprovechó para presentar a su guitarrista Pedro y el bajista Éadrom, que también toca en Bloodhunter, con otro tema potente, que levanto aplausos de aprobación más fuertes, justo al instante que el batería Marcelo inició un breve solo mientras sus compañeros afinaban sus instrumentos.
Pedro seguía incómodo en el escenario y repetía los gestos con el técnico de sonido, junto antes de iniciar “The Only Truth” con las partes instrumentales mas brillantes de su show y que fueron muy bien recibidas. Llegaba el final, de un show que se nos hizo corto, con “Sultan Killer”, donde volvieron otros pequeños acoples, pero la banda mostro aplomo y nos mostro su versión más rápida y agresiva, con unos coros que lograron contagiar a un público deseoso de fiesta.
Un concierto de Norunda que fue de menos a más, con un estilo diferente, digamos que más clásico, pero que cumplió con su papel con buen nivel de preparar al público para los cabezas de la noche, que no eran otros que los suecos The Haunted.
La sala ya presentaba su mejor aspecto de público. Los técnicos preparaban el escenario y puntuales a la hora marcada los suecos The Haunted aparecieron en el escenario de la Sala Nazca. Los años pasan por todos y si, hacía tiempo que no les veíamos en acción y ahora ya todos vamos ganando años. El reaparecido vocalista de la formación sueca Marco Aro se mostró muy efectivo, cercano y simpático durante todo el concierto. Nos olvidamos de tiempos pasados y parece que Marco Aro volvía por sus fueros, siendo uno de los principales activos del concierto de The Haunted.
Los suecos venían a presentar nuevo álbum de estudio “Strength in Numbers”, que fue parte importante de su set list y la imagen de la enorme pantalla que presidía el escenario.
Como respetando el orden de su última obra, los acordes de la intro “Fill the Darkness With Black” y la efectiva y dinámica “Brute Force” rompían las hostilidades, ya que desde el arranque, el público rompía la timidez y ya en su segundo tema, el clásico “99” los pogos fueron una tónica constante, muchas veces dirigidos por el propio Marco Aro desde el escenario, que también se arrancó tímidamente en algunos momentos con el castellano.
Unos The Haunted que contaba con los míticos en la formación sueca, Jonas Björler al bajo y Patrik Jensen a la guitarra rítmica, pero que ha recuperado al mencionado Marco Aro, a su batería original Adrian Erlandsson y un más joven y efectivo guitarrista como Ola Englund. Marco Aro no paró un instante quieto sobre el escenario, algo que contrastaba con el mayor estatismo de sus compañeros.
En su set iban intercalando temas clásicos de su discografía, siempre en una línea del sonido de Gotenburgo que les hizo famosos, mezclado con cortes más actuales como cortes más modernos como “Preachers of Death”, que nos mostró la faceta más cruda y con los riffs más brutales de The Haunted, para satisfacción de un público que se mostraba muy enérgico y participativo con lo que sonaba y veíamos en el escenario.
Otro de los momentos del show fue con “Time (Will Not Heal)” con su riff de guitarras más mecánico y repetido, que levantó de nuevo los ánimos y mostro las buenas maneras de Ola Englund en su parte solista.
Los temas se fueron sucediendo, sin apenas interrupciones, “All Against All” que puso a cantar a todos junto con Marco Aro, “No Compromise” que levantó uno de los pogos más grandes de la noche, o el “Hollow Ground” que Marco Aro dedicó a las chicas presentes en el concierto. El sonido favoreció el buen hacer de los suecos sobre el escenario y todo el mundo parecía estar encantado.
Otro momento particular vino con su “The Guilt Trip” de su álbum “The Dead Eye”, con la voz de Marco con efectos y la melodía contagiosa, que gustó y fue muy aplaudida. Marco Aro dejó el escenario un instante con “Dark Intentions”, para que sus compañeros se lucieran en un instante instrumental. Llegaba el momento de dos clásicos como “Bury Your Dead” y su ataque sonoro “Hate Song”, que dedico a todos nosotros y puso al público a darlo todo en la pista en un pit más que interesante, que acabó con Marco Aro cantando entre el público para satisfacción de sus fans.
Parecía que acababa el concierto, pero aún quedaban dos canciones, “Eye of the Storm” muy rápida y con mucha entrega y la final “Bullet Hole” que fue el final del concierto para desgracia de muchos.
Muy intenso show, sin filigranas y al grano como nos gusta. Nada menos que veintiún temas en poco más de setenta y cinco minutos nos dan la idea que los suecos vinieron a agradar, sonaron a la perfección y con mucha aptitud sobre el escenario. Los fans quedaron satisfechos con su concierto y con muy buen sabor de boca por el estado actual de The Haunted.
El set list de The Haunted fue:
- Fill the Darkness With Black
- Brute Force
- 99
- Trespass
- The Flood
- The Medication
- Preachers of Death
- Spark
- Trend Killer
- Time (Will Not Heal)
- All Against All
- No Compromise
- Hollow Ground
- This Is the End
- D.O.A.
- The Guilt Trip
- Dark Intentions
- Bury Your Dead
- Hate Song
Bises:
- Eye of the Storm
- Bullet Hole
Hemos publicado más fotos del concierto de The Haunted en Madrid en nuestra página de Facebook.
- Crónica y fotos: javier@metaltrip.com













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