Tarde de jueves de conciertos en Madrid (y que sean muchas más). Era el turno del Rock Funky setentero de los británicos Thirteen Stars, quienes venían por vez primera a la capital y acabaron encantados (esperemos que eso signifique que vuelvan). Encantado quedé yo también, no solo con el concierto sino con el personal de la sala. Hubo un pequeño malentendido con la acreditación, pero al final me dejaron pasar, sin esperas, y siempre con una sonrisa en la cara, y al entrar, se me presenta el propio promotor, tan elegante como agradable, así da gusto.
El show dio comienzo a las 22: 30 con unos arpegios densos y lentos a lo Black Sabbath a modo de intro que daría paso a “I´m ready”, una buena fórmula para animar al público que sin duda funcionó (posteriormente la repetirían en “Ready For The Weekend” (¿“Ready Madrid, ready again?! Thats great”!).
Apenas había unas 20 personas en la sala, pero eso no pareció importarle a la banda que desde el minuto uno tocó como si estuviera en un recinto grande. El sonido fue por lo general bueno, aunque las guitarras sonaban demasiado altas, ocultando la voz de Hoss Thompson, algo que nunca fue solucionado pero que por otro lado permitió resaltar más la música de la banda, rock setentero/sureño con toques de funk.
Entre canción y canción la banda hacía pequeños parones para afinar sus instrumentos y aprovecharon para desplegar un gran sentido del humor pues en palabras del señor Thompson: “Antes que tocar en grandes estadios y ser millonario, prefiero tener a alguien afinándome las guitarras todo el tiempo”.
“Daddys Girl” nos cuenta la historia de una antigua novia de Thompson con la que no acabó muy bien, y a ritmo de grandes solos y riffs nos pone a parir a su ex de la forma más macarra posible “¿existe otra manera mejor de hacerlo?” nos preguntaba Thompson, ¡claro que no jefe, además, a partir de ahora yo también la odio!
Thompson no sería el único en interactuar con el público, el segundo guitarra, Jax Sedgwick, nos animaría de vez en cuando con un escueto pero efectivo “Madrid are you there?!” haciendo incluso sus pinitos en castellano.
Antes de dar comienzo a la segunda parte del repertorio y previo descanso, me tomé el lujo de charlar con Alegría García, una original artista que hace retratos en color de grupos en directo. Alegría va esbozando al grupo en plena actuación (con poca iluminación, y sin nada en lo que apoyarse) y posteriormente añade una capa de pintura y le pide al artista en cuestión que lo firme. Curiosa propuesta con unos grandes resultados muy grandes para la precariedad de medios (su Instagram con sus obras es: “laalesuper”. Los Thirteen Stars fliparon y por supuesto lo firmaron (no serían los primeros ni los últimos).
La segunda parte del concierto parecía que se iba hacer más larga pues había más temas, pero para nada se hizo así, se pasó volando con esos temas cargados de rock visceral que parecían sacados del mismo infierno a los que ya nos estaban acostumbrando. También influyo el hecho de que entró más gente a darlo todo que sin duda aumentó el buen rollo ya presente.
Como curiosidad, destacar que no tocaron ninguna versión, amagaron con riffs como el de “Lady Superstition” con el que dieron paso a “The Razors Edge”, que pensábamos que iba a ser un cover de AC/DC pero que sin embargo resultó ser original. Su más reciente single “Tired Of Waiting” sí que resultó ser AC/DC de la etapa Bon Scott en estado puro, ¡que gozada!
La banda se despidió por todo lo alto con “Soldiers Of Rock”, sin duda lo mejor del concierto, con Mr. Thomspson soleando con un poseso en el escenario con Ryan Bell y Jax Sedgwic marcando el ritmo entre el público, esto se alargó durante varios minutos con el público en auténtico frenesí.
Brindo por esta tarde de jueves de conciertos en Madrid (y que sean muchas más).
- Crónica y fotos: Fernando Lafora.







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