Muy pocas veces (por no decir ninguna) se encuentran joyas musicales que son perfectas de principio a fin. Lo mejor de todo es cuando las verdaderas obras maestras llegan sin previo aviso y de los lugares más inauditos posibles. ¿Metal/rock extremo de la mejor calidad que proviene de una institución sanitaria? ¿Un psiquiátrico, quizás? Esa incógnita jamás se desvelará hasta que la gente no preste toda su atención al álbum debut homónimo del colectivo Thy Sanatorium, un sorpresivo combo internacional que emerge de los abismos biopsicosociales de un mundo enfermo, corrupto y abocado a la extinción inmediata sin otra esperanza de perpetuación que el vehículo de la industria musical extrema. Con el anonimato personal cual segunda bandera de interés artístico, “Thy Sanatorium” es el disco del año por excelencia en el ámbito underground, pues motivos hay de sobra para afirmar tal sentencia.
Desde el comienzo del álbum con “Torment” se nota cuál es el objetivo primordial del grupo, aparte de realizar una excelente labor compositiva. Bajo un impecable sonido técnico y una producción notablemente insana, la banda transmite sus mensajes a través de unas líricas directas y sin tabúes. Riffs afilados y con una alta carga de teoría menor (¡de ahí esa sensación agónica y depresiva que resulta encantadora!) hasta un manejo de graves y percusión que solidifican una estructura directa a quebrar el alma y retorcer cualquier ideología musical. Ni siquiera el break medial es capaz de contener la furia vocal de Ra, que sin usar guturales, rasga la laringe a un límite de cólera insólita. Ni una fisura se nota en los puentes o las disonancias de ruptura, dejando un listón muy alto que se mantiene por el resto del disco. No tan dilatada como se cavilaría a priori, “The End Consumes” combina la agresividad cordófona de Aries y Nyx con el suave aura, de fondo, que otorga el teclado de Remus. Acordes cabalgados con progresiones menores en una velocidad hostil, fuerte bajo siempre visible y el apoyo coral femenino de Crux y Nyx hacen que el tema se acorte hacia un diagnóstico muy favorable a la génesis de moshpits en directo, sin olvidar el insuperable coro dual en el estribillo. ¡Todo un enfermizo despliegue de calidad musical capaz de enloquecer a los devotos más fieles del metal/rock old school! ¡Hasta el solo de Aries es toda una obra maestra que merece un meritorio reconocimiento aparte!
Suficiente hay para dar la matrícula honorífica a Thy Sanatorium; ¡la valoración del plan de cuidados sanitario acaba de comenzar! “I Monster” revienta con la brutal percusión y doble bombo de Pyxis para dar paso a un compendio de diversas estructuras melódicas, encontrando solos aislados, rudos tremolos a sangre fría, líricas crudas sin piedad y una intención palpable de dañar la cordura social a expensas de un mensaje psicológico bien claro. Contemplar el dueto de Remus con Crux es una delicia que no debería pasar desapercibida, así como los múltiples breaks que modulan el desarrollo musical. De un modo idéntico y más pesado respecto a la instrumentación, escapar a la sensualidad femenina vocal en “Devil’s Heart” es un intento fútil para entrar en una disonancia estructural que se balancea entre el extremismo compositivo y la elegancia laríngea. Participando el grupo al completo, este tema es la fórmula perfecta de cómo enganchar al oyente desde cualquier ángulo del plano. Sin duda, ese solo folclórico que desemboca en un área de pura distorsión es una sorpresa tan inaudita como cualitativa. De vuelta a un black metal/rock sinfónico que coquetea con el doom/gothic, “No Flag Left to Burn” es una epopeya artística que no tiene precedente alguno de lo que se lleva analizado. Desde tempos medios y dando prioridad a Remus como valedor de las líricas en la progresión de acordes, la banda se coloca una medalla psiquiátrica como adalides del suspense musical. ¡Es imposible dar crédito a la férrea atracción ótica que evocan los ritmos y cómo se conjugan los instrumentos a la hora de explosionar las armonizaciones!
El breve discurso que posee “Feed the Mirror” cual entrante a la expresión musical hace honor a la multitud de guiños al metal/rock clásico que Thy Sanatorium utiliza aquí. Desvanecer el sonido con motivo de enfatizar las líricas otorga un extra de terror en el éxtasis creativo, así como reventar el tremolo grave con acordes menores ligados. La entereza de Nyx en sostener los ritmos mientras Aries realiza los solos resulta impresionante, tentando a la suerte de unirse ella también al frenesí solista. Sin embargo, ya lo hace mediante unas melodías originales que poco envidian a nombres de alto standing en el estrellato extremo. Con una salida de ritos tribales, Remus, en compañía de Aries, se convierte en el guía que enseña el centro sanitario gracias a una pieza orquestal para detallar la labor central de la institución, “Remnant”. Esto es lo que queda de una sociedad descompuesta y totalmente destruida, donde a pesar de la fatalidad, aún queda esperanza al escuchar las dotes teclistas en un aura de contrapunto con altas influencias de figuras como Chopin, Liszt o Schubert. Podía haber acabado el álbum ahí, pero si uno entra a la rehabilitación holística, ¡el tema homónimo no podía faltar! Aunando todo lo expuesto antes, el combo internacional se hace fuerte en su bastión musical de forma magistral. La expectación acústica se tensa con mucha agonía femenina en los coros, un uso intensivo de ritmos cortantes y la tétrica sensación musical que pocas bandas han sabido transmitir en sus obras.

Después de escuchar este ilustre debut discográfico, nadie puede negar (¡cuerdo o loco dentro de las infinitas posibilidades de percepción!) que Thy Sanatorium ha llegado a la escena del metal/rock cual aire fresco (¡muy necesario!) para dar una impresión general innovadora y otorgar al público el disfrute que tanto se requería desde hacía mucho tiempo. ¿Por qué no seguir los pasos de cientos de fans que ya tienen el CD/Vinilo de Thy Sanatorium al igual que Metaltrip poseerá en breve? ¡Perder la oportunidad sería algo ilógico!
- Pros: Originalidad Lírica y Consciencia Musical Sobresaliente
- Contras: Ninguna
TrackList
- Torment
- The End Consumes
- I Monster
- Devil’s Heart
- No Flag to Left Burn
- Feed the Mirror
- Remnant
- Thy Sanatorium
Nota Final = 10/10
- By: A. Wesker V.S.




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