El sábado pasado asistimos a uno de esos momentos en los cuales uno se siente aún más orgulloso de sentirse un apasionado de esta música, de este estilo al que llamamos Metal, y en el cual (algunos) englobamos innumerables subestilos y matices. Fue una de esas noches en las cuales te das cuenta
de que a pesar de todo, nuestra música no se encuentra estancada, que nos abrimos a otros estilos y que el mestizaje es una de las mejores recetas para engrandecer esta música.
Para la ocasión nos acercamos al Teatro Alameda, situado en el centro de la ciudad, y donde además tuvimos la ocasión de encontrar a nuev@s y viej@s amig@s, ya que nadie quería perderse el espectáculo. Sinceramente, yo creo que la mayoría teníamos dos razones importantes para estar allí, la primera es que íbamos a ver
a grandes músicos, algunos de ellos que hacía tiempo no veíamos en directo, y la segunda es la curiosidad por ver que es lo que tramaban.
Aunque en general la mayoría ya saben de qué va esto, Wild Chain son una banda formada por varios músicos de renombre de la ciudad, algunos de ellos con mucha historia en la metal hispalense, como los hermanos Pipio, fundadores de Cadena Perpetua o José Mejías, guitarrista de Wild Forest, sin olvidarnos por supuesto de Johnny Sobrino al bajo y la voz de Kubero. Y mientras preparan su primer disco, se les ha ocurrido montar un espectáculo, mezclando la música metal con la música medieval. Vale, y muchos dirán que esto ya está inventado y que ya lo hacen muchas bandas.
Pero en este caso, además, han cogido unos textos antiguos, les han dado musicalidad y con la ayuda de un señor llamado José Manuel Vaquero (un maquina) la han adaptado junto a la gaita y la zanfoña. Es difícil de describir, y seguramente no conseguiré explicarme bien, pero lo voy a intentar.
Como esto era en un teatro y aquí las cosas tienen que ir puntuales, pues casi no nos había dado tiempo a sentarnos cuando se apagaron las luces y escuchábamos una introducción recitada y el telón se retiraba para ver una decoración algo simple pero muy efectiva, con unos bancos donde podíamos ver al bajista Johnny acompañado por Vaquero y su zampoña (un instrumento medieval que parece una mezcla de guitarra y piano) y el gaitero Juan Jiménez. Atrás la batería completa de Juan Pipio. Y sin más comienza el espectáculo, con Fali Pipio y Pepe Mejías, cada uno a un lado del escenario y sacando los primeros riffs de sus guitarras, y dándonos una idea de por dónde iban a ir los derroteros. Por supuesto, el último en incorporarse, Kubero a las voces y comenzando el show con un tema al más puro estilo heavy metal, pero con los instrumentos medievales añadidos. Y por supuesto un coro, que en un principio no vi por estar situado al fondo y que durante todo el show tuvo mucho protagonismo, en grupo o de forma individual.
Casi sin parar enlazaron con el segundo tema, más o menos en la misma onda del primero, para meter a la gente del tirón en el concierto y convencerlos de que eso les iba a gustar. Y yo creo que tras los primeros momentos en los que intentábamos no perdernos nada, ya nos dimos cuenta
que estábamos ante algo genial.
Tras este comienzo fulgurante, Kubero se dirigió a nosotros, dándonos las gracias por asistir y explicarnos un poco de que iba eso y lo que intentaban hacer, presentando el siguiente tema, casi en la misma tesitura que los dos primeros, con mucha fuerza y sobre todo mucha calidad y mucho trabajo
detrás.
Con el cuarto tema llegaba el primer detalle del concierto y es que Kubero nos comenta que algunos temas están traducidos al inglés, pero otros simplemente se han quedado en latín, como el siguiente en sonar. Musicalmente muy sinfónico, y las voces en latín podrían resultar extrañas, pero ahí es donde está el punto, que si se hace bien, cualquier idioma puede
sonar musical y así fue, resultando un gran tema, con un final en plan apoteósico, acompañado por los coros.
Con el siguiente tema nos dieron una ¿pausa? Un tema instrumental, con mucho protagonismo de los instrumentos antiguos, pero donde tuvieron su momento Johnny y Juan Pipio, con sendos solos, cortos pero de mucha calidad y también tuvimos solo de gaita y de zampoña, una delicia. Un tema muy festivo y que digo yo que si no hubiéramos estado sentados, más de uno se habría arrancado.
El siguiente tema fue un contrapunto, muy heavy, potente y con mucha fuerza, recuperando
el ritmo más metalero del concierto y donde se tomaron un descanso gaita y zampoña. Señalar, que en varios temas salían dos ayudantes disfrazados de monjes y movían los bancos donde estaban sentados los músicos, utilizando diferentes formas, según la ocasión, y en ocasiones se unía el coro a ellos o los demás músicos.
El siguiente tema lo presento Kubero, comentando que la letra hablaba un poco de lo que se hablaba en las tabernas, y que con el vino, pues muchas veces se decían cosas que igual después se arrepentían, como
quejarse del sistema establecido, el feudal y de los señores. Algo, que como bien indico, puede
trasladarse en muchos momentos de la actualidad. En este tema volvieron a tener mucha importancia los coros y no puede dejar de señalar, que durante todo el concierto me recordó el espectáculo un poco, a lo que suele hacer la banda sueca Therion, con los coros y los vocalistas a diferentes voces, por supuesto, salvando las distancias en cuanto a detalles, porque igual a calidad no, ¿verdad?
El siguiente tema fue el tranquilo de la noche y donde las tres chicas del coro se llevaron todo el protagonismo, Txaco, Alba y Mónica, acompañadas al piano por José Manuel Vaquero. Un respiro pero también un gustazo para los odios y viendo las tres preciosas
voces que tenían.
Tras el tranquilo interludio, volvió la caña y que mejor que con un invitado especial, Angel Martinez, vocalista de Vikingore, flamantemente vestido
para la ocasión y que aporto sus voces guturales en el que para mí fue el tema de la noche, con una parte dura y potente y un estribillo algo más tranquilo en un dueto entre Kubero y Txaco, que junto a la voz gutural de Angel, le confirieron al tema una gran calidad. Una pasada de canción.
La recta final del show se presentaba, y el siguiente tema comenzó con una introducción a la flauta, para seguir un tema de lo más power de la noche, rápido y contundente y cantado en latín.
El contrapunto del siguiente tema, mas folk, y con muchos coros, adelantándose este para dar más énfasis a su interpretación, con un Kubero, que sabía cuándo ceder el centro de atención al resto de músicos.
Pero por desgracia, todo lo bueno se acaba, y el último tema comenzó a sonar. Un tema más lento, mas medio tiempo y con todos los músicos dando su grano de arena para despedir el concierto como debe ser, con un final en lo alto, y totalmente apoteósico. Un final como debía ser para lo que habíamos visto.
La gente ya se puso en pie, aplaudiendo y jaleando a los artistas, ya que lo que habíamos visto esa noche, sabíamos que había sido especial. Y aún quedaba algo más. Y es que los heavies somos muy pesados y nos cuesta irnos y que nos echen.
Así, la banda, esta vez sin instrumentos antiguos, salió a darnos un pequeño regalo. El primero de ellos con un componente especialmente afectivo hacia Kubero, que nos contó que hacía un año que no se subía a un escenario y que hacía un año un buen amigo suyo, Sergio Rodríguez, batería de Metal God, había fallecido y que este concierto y en especial el tema se lo dedicaba a él. El tema fue “Rainbow warrior” del maestro Dio. Como es de imaginar, los aplausos se acrecentaron, ya que muchos ahí también lo conocían. Una interpretación muy bien llevada y muy sentida, sobre todo por Kubero.
Y como broche final, pues no podía faltar un tema de los grandes Iron Maiden, y que mejor que esa joya que es “Fear of the dark”. Pero vaya, estando sentados no podíamos saltar. Una pena, sino igual se cae alguna grada
. Un colofón perfecto.
No me queda nada más que resumirlo todo en que espero que lo repitan, porque yo estaré ahí, y creo que mucha gente más repetirá. Igual hasta tienen que coger un sitio más grande, porque ahora la voz se habrá corrido y habrá más gente que quiera verles. Un problema, la verdad. Fuera bromas, parece que están intentando llevarlo a otras ciudades y creo que sería un gran éxito, pero claro, eso tiene un coste y una inversión, seria genial.
Y bueno, solo
terminar agradeciendo a Wild Chain que sigan soñando con
hacer su música y que much@s esperamos con muchas ganas la edición de su primer disco, porque viendo lo que son capaces de hacer, miedo me da.
Setlist Wild Chain – Rota Fortunae
- Hiemali Tempore
- Ego Sum Abbas
- Olim Lacus Couleran
- Tempus Est Iocudum
- Rota (Instrumental)
- Fortune Plango Vulnera
- Bulla Fulminante
- Veris Dulce In Tempore (Coristas y piano)
- Were Diu Werlt Min
- In Taberna Quando Sumus
- Virent Prata
- O Varium Fortuna
- Rainbow Warrior
- Fear Of The Dark
No quiero terminar sin agradecer la organización del Festival de Música Antigua de Sevilla, que apueste por este tipo de eventos, por las nuevas
músicas y las fusiones, por facilitarme además las fotos para esta crónica.
Cronica: augusto@metaltrip.com
Fotos: Femas




Sin comentarios