Empezamos nuestra andadura por tierras asturianas, con un duro viaje por delante, ya que estaba lloviendo como nunca antes había llovido por la carretera y eso retraso un poco nuestra llegada a Oviedo para asistir a una nueva edición del Wolfest 2019.
Una vez allí en Oviedo y tras haber hecho el checking en nuestro hotel, nos dirigimos a la sala Sir Laurens, donde se cocía todo el meollo del Wolfest 2019…
Por culpa de las condiciones meteorológicas no pudimos llegar a ver los primeros grupos del cartel en la jornada del viernes, con lo cual el primer concierto que pudimos ver de principio a fin fue el de los gerundenses Phrymerial, con Alex Samoila al bajo, Dany Morton y Alex Lastra a las guitarras, Jeshua Roche a la batería y berreando Jhon Puig”. Un grupo que hace un Technical Slamming Deathcore de quitar el aliento, desde la primera nota y se notó que querían tirar la sala abajo con la intro instrumental de “Génesis” y sus clásicos breakdowns, siguieron con “Anunnaki Sperm Shot”, “Atanathos”, “The Chosen Ones. A medida que iban pasando las canciones el ambiente se iba calentando y se empezaba a formar corrillos de gente braceando en las partes más slams de las canciones, como no era para menos. Jhon que parecía que tenía un matadero de cerdos en la garganta, nos deslumbraba con sus múltiples pigsqueals. Para finalizar pudimos disfrutar de canciones como “Intermolecular Massacre” “Sigha” y como última canción hicieron un guiño a la serie de animación Rick & Morty con “C-137”. Phrymerial para mí fue unas de las bandas que mas me gustaron del festival y no dudare en volver a verles en futuras ocasiones.
De aliens va la noche y tras los hijos de los Anunnakis vienen los extraterrestres de Urano, los Thirteen Bled Promises a los que tenía unas ganas de ver que no cabían en mí, ya que desde 2013 que por desgracia no les he podido volver a ver.
Estos con un estilo más Deathcore alienígena siguieron cargando la sala de calor sudor y rabia con sus blast beat desenfrenados y sus poderosos breakdowns, empezaron la matanza con las canciones de “Cannibal chilhood”, “Biblephagy Slender Phytobezoars”, “Five Levels of Doom” podíamos notar la rabia del cantante “Turri”, en cada canción llevando al compas los golpes de la batería con sus movimientos, llevar los breakdowns de cada canción con el cuerpo tanto “Bob” como “Fran” y “Javier” casi rozando el suelo y la zapatilla que estaba dando “Jhony” la podías notar en el pecho. Esa mezcla tan intensa se notaba en el publico que lo estaba dando todo en el mosh, con crowsurfings y algún que otro circulo del infierno.
Siguieron con “The Great Fire” que es el single de su último trabajo. “A Fully stabbed face” “Roswell” y para acabar con la matanza “Truth”, fue un concierto muy intenso y que disfrute como un puto alienígena, y no veo la hora de volver a verles en el Resurrection fest 2020.
Una vez acabada la sesión Deathcore tocaba reiniciar la cabeza de tanto gorrinismo y tanto growl con los Salmantinos El Altar del Holocausto, un cuarteto instrumental con muchas idas y venidas dentro de las canciones con ritmos envolventes y pesados y otros en cambio lentos y con algún solo para amenizar el alma dentro de la canción. La estética y la pasión cristiana que tiene con sus túnicas y sin mostrar el rostro lo hacían muy interesantes sobre el escenario. La mayor parte del público lo dio todo en ese concierto, siendo en el que más afluencia de gente había. Un grupo con las ideas claras y con una gran técnica sobre el escenario, a mi me gustaron, pero sí que es verdad que después de una sesión de puro Death, pues había partes de canciones que se me hacían un poco largas al ser tan tranquilas, pero por lo general la gente lo disfruto mucho y lo pasaron en grande.
Ahora es el turno de los miticos Wormed, el grupo más que conocido dentro del mundillo del metal más extremo y salvaje saltaba a las tablas. La mezcla perfecta entre el Grind y el Death Metal más crudo y con temáticas futuristas y de ciencia ficción.
El cantante Phlegeton que tiene una voz capaz de sacar unos pigsqueals tan extremos que no se sabe si está interpretando cerditos, delfines o dios sabe el que… Nos regalaron diez temas que nos peinaron el flequillo a los allí presentes, con una actuación muy lineal en el escenario, salvando los múltiples headbangind de Phlegeton, haciendo de su melena un molino la cual fue una gran noche de los madrileños. Guillemoth al bajo, Phlegeton vocalista, Migueloud guitarra y V-Kazar a la batería” en Oviedo.
Su setlist fue compuesto por:
- Computronium pulsar nanarchy
- Multivectorial reionization
- Uncoloured plasma orifices transported
- Cryptoubiquity
- Neomorph mindkind
- Stellar depopulation
- Geodesic dome
- Bionic relic
- Tautochrone
- Techkinox wormhole.
Llegamos a la jornada del sábado del Wolfest con las pilas recargadas, habiéndonos metido un par de cachopones entre pecho y espalda que nos supieron a gloria.
A media tarde nos enteramos que la banda Oklahoma habían cancelado por lesión de uno de sus integrantes, con lo cual el inicio del festival se iba a retrasar un poco más de la cuenta. El día de hoy iba a girar en torno al Metalcore mayormente, así que fuimos con ganas de baile.
El primer grupo que salto al escenario fueron los jóvenes asturianos Where The Waves Are Born, un grupo Metalcore Melódico con influencias en bandas conocidas como Architects o Parkway Drive, compuestos por dos cantantes, uno de ellos se encarga de las partes más limpias Ligui y el otro las más extremas Guille, acompañados por Javier al bajo, Victor y Miguel a las guitarras y Guille a la batería, cuales empezaron a calentar el horno para lo que venía encima durante la tarde.
Después era el turno de los madrileños Close to the Sky, un grupo con estilo más Metalcore con algo de Djent, puro hard vocal con un sonido más crudo. Tuvieron que tocar sin bajista, que no pudo viajar a Oviedo por problemas laborales, al cual sustituyeron con ayuda del ordenador que aportaba las bases de bajo. Su indumentaria personal de negro liso llamaban la atención sobre el escenario, pero sobre todo sus breakdowns hicieron que la gente se pusiera en modo destroy y consiguieron un gran mosh, al cual el cantante Lucas no dudo en bajar al público a repartir un poco de cera.
El grupo se compone por Sergio y Nacho a las guitarras, Adrián a la batería y el antes mencionado Lucas al berreo, que también pudieron disfrutar de haber tocado en el Resu este verano. Para acabar el concierto nos deleitaron con “Shades of Mind”, que tiene un buen videoclip en YouTube, “Hauting Memories” que tiene un estribillo que aun hoy sigo tarareando de lo pegadizo que es “I RAAAAAN AWAYYY” y para echar el cierre tocaron el single de su último disco.
Una vez acabados Close To The Sky tocaba el turno de los catalanes We Exist Even Dead, que después de más de diez horas de viaje estaban ansiosos por quemar el Sir Laurens de Oviedo. Si a eso le sumas que era su ultimo concierto de este 2019 pues sale una mezcla de lo más explosiva. WEED (xD) al igual que los grupos anteriores nos ofrecían un estilo parecido, aunque estos algo más Groove Metalcore. Aun así era el día del Metalcore y eso los asistentes lo agradecían dándolo todo en el foso, círculos del infierno y muros de la muerte durante el set.
Temas como “The Swarm”, “Grizzlies” o “Beast Mode” cargaron de potencia la sala, y así después de este concierto podrán centrarse en terminar el disco que tienen entre manos y que posiblemente a principios de año podamos disfrutar.
Acto seguido tocaba la hora de los chicos de Gijón Payback, con un Hardcore más old school, con letras cargadas de rabia y reivindicativas.
Eran los más veteranos del día y no por ello iban a dar menos guerra y calentar al publico que les recibió con gran apoyo y consiguió que cantaran los estribillos al unísono entre todos, hicieran círculos del infierno y hasta el cantante se animase a bajar a repartir unos buenos cachopos a los allí presentes. Encima del escenario hubo mucho movimiento por parte de los integrantes de Payback, que es de agradecer para poder disfrutar más y que suba la intensidad de las canciones.
Toca la hora de los bestias de Mataró, Bellako, formada por Arnau a la batería, Roy y Pal a las guitarras, Rober cantante y Xavi bajista.
Con un estilo que ellos llaman Thrashcore metal, con unos toques Death y breakdowns profundos subieron al escenario con una gran ovación de los allí presentes y desplegando una potencia musical de escándalo. Vinieron a despedir el disco “Demonios” y a centrarse en grabar el que ya tienen entre manos que para los amantes de Bellako es más que una gran noticia.
Sobre el escenario fueron los más intensos, los que más la liaron en todos los sentidos, hicieron crowsurfing, bajaron al foso y hasta le cantaron cumpleaños feliz a Arnau, el batería, al cual le tiraron la tarta en la cara. Pudimos gozar con temas como “Demonios”, “SigloXXI” “Trepanacion”, “Planta Madre” y desde ya esperamos con ansia la salida del nuevo disco.
Ya acabada la sesión de los catalanes toca coger aire, beber algo para refrescar la garganta y volver al ruedo a ver a la única banda internacional, los ingleses Hacktivist, con un estilo algo diferente a lo que llevábamos viendo durante toda la tarde, un Metalcore fusionado con Rap, el cual es de agradecer después de haber visto cinco bandas con estilos muy parecidos. El grupo formado por J Hurley y Jot Maxi a las voces, Josh al bajo, James a la guitarra y Rich a la batería no sonó del todo bien, ya que en muchos de los temas hasta que no pasaba media canción no era capaz de saber si la conocía o no ya que el sonido estaba como petado y no se podía apreciar mucho. Aun así, la gente les agradeció la presencia del grupo en Oviedo, y si no hubiera sido por los problemas con el sonido el concierto hubiera sido de lo más ameno, con los dos MCs rapeando, los breakdowns y su estilo refrescando la tarde. Tocaron entre sus clásicos “Elevate”, “Reprogram” o “Dogs of War” y una que es de mis favoritas “Niggas in Paris” la cual hizo botar a toda la sala al mismo ritmo y subir el calor del ambiente.
Por último y para cerrar el Wolfest 2019, en el cual lo he pasado en grande, en una gran sala con un muy buen servicio y gran trato recibido por parte de la organización y al cual me gustaría repetir en próximas ediciones tocan los onubenses Bolu2 Death formados por Mario a las voces, Jose Luis a la guitarra, Fernando al bajo y Francis a la batería, los cuales tienen un mezcla entre Metalcore, Deathcore, electrónica y algo de flamenco, una mezcla explosiva para terminar el día.
La verdad es que escuchándoles en casa suenan muy bien, pero en directo tienen ese algo que te engancha y así lo demostraron el sábado, con gran actitud sobre el escenario, el estilo tan especial que tienen con la mezcla de breaks, bases technos y las coletadas flamencas nos lo pasamos como enanos.
Ellos se despidieron del tour2019 dejándonos a todos patas arriba y sudando por todos los poros, los cuales nos hicieron gozar con temas como “Dance-core party”, “Hasta fallecer”, “Flamenco Hatecrew” y ya con ganas de verles en un futuro no muy lejano.
Con la actuación de Bolu2 Death acabó nuestro intenso Wolfest, que lo pasamos en grande y prometemos volver.
- Crónica y fotos: Alexander Valero











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