El pasado día 31 de mayo, tuvimos la oportunidad de volver a disfrutar de un nuevo concierto de la banda Vhäldemar en la madrileña sala Nazca de Madrid, en el que presentaban su flamante nuevo trabajo “Sanctuary of Death”.
La descarga comenzó puntualmente a la hora anunciada y, desde el primer tema, ya pudimos comprobar que Vhäldemar sigue siendo una de las bandas con mejor directo del país.
“Dreambreaker” y “Devil’s Child”, temas escogidos para abrir la descarga y pertenecientes a su último trabajo, consiguieron caldear el ambiente desde la primera nota, ante un público entregado, que coreó y disfrutó de manera entusiasta cada una de las canciones que interpretaron, como hacía tiempo que no veía.
Si algo caracteriza a los conciertos de Vhäldemar es precisamente esto, que sus seguidores son parte esencial del espectáculo; pocas veces se consigue esa comunión con una banda, que hace cada concierto se convierta en una auténtica fiesta de heavy metal.
Tras estas dos primeras canciones, Carlos Escudero, portando su característico pié de micro, se dirigió brevemente al público para agradecer su presencia. Y me quiero parar aquí un segundo para elogiar al que es una bestia escénica. No solo es un gran vocalista, es un auténtico showman, que hace participar los presentes, que lleva cada concierto por donde quiere y que disfruta tanto o más encima de las tablas que los seguidores de la formación, pero sin descuidar en ningún momento su tarea vocal. Pero es que el resto de la formación, Pedro J. Monge, Raúl Serrano, Jonkol Tera y Jandro Camuñas no se quedan precisamente atrás. Todos saben perfectamente cuándo es su momento y no lo desaprovechan en absoluto, pero sin alardes innecesarios de protagonismo. Todos son unos grandísimos músicos y todos tienen su sitio. Evidentemente, las siempre maravillosas guitarras de Pedro J. Monge, tienen una especial relevancia en el sonido de Vhäldemar, pero todos son importantes.
El ya clásico “Metalizer” de Against All Kings fue coreado por todo el público, antes de que Carlos volviera a coger el micro para bromear y dar entrada a “Death to the Wizard!”, de su anterior trabajo “Straight to Hell”, para continuar con “Old Kings Visions (Pt. VII)”. Esta saga merece un concierto especial, porque todas y cada una de ellas son magníficas.
“Deathwalker”, también de su más reciente trabajo dio paso a uno de los momentos clásicos de todo concierto de Vhäldemar, que son las dedicatorias antes del fantástico tema “Bastards” del “Metal of the World”.
“Heavy Metal”, una mis favoritas de su último trabajo, precedió a la colaboración de Rubén Miranda para interpretar “Howling at the Moon”, durante la cual Carlos Escudero aprovechó para bajarse del escenario y mezclarse entre el público.
“The Old Man” fue aprovechado por Carlos para agradecer al público lo involucrado y participativo que estaba durante el concierto y para presentar a los miembros de la banda, mientras amenizaba con sus bromas y ponerse serio para homenajear al hermano de Pedro J. Monge, tristemente fallecido.
No podían faltar “Dusty Road” o “Metal of the World” en un concierto de Vhäldemar, que fueron cantadas y disfrutadas por todos los allí presentes, antes de que la banda saliera brevemente del escenario para volver con una maravillosa exhibición de Pedro J. Monge y de Jonkol.
Hubo tiempo también para echar la vista atrás y recordar clásico el tema “Breaking all the rules” de su ya lejano “I Made My Own Hell”, una de las más coreadas, así como también lo fue “1366 (Old King Visions, Pt V)”, tras la cual Carlos volvió a agradecer al público una vez más su entrega.
Ya casi finalizando el concierto, “Fear” fue cantada a duo con el bajista Raúl Serrano, que ha demostrado en el último trabajo lo gran vocalista que es, antes de dar paso a “Against All Kings”.
Rubén Miranda volvió a subir al escenario para cantar con la banda el clásico del primer disco de Vhäldemar, “Energy”, durante la cual los músicos aprovecharon para intercambiar papeles, y que fue la escogida para poner el punto y final, tras casi dos horas, a otro magnífico concierto y terminar por todo lo alto una gran y salvaje noche de heavy metal.
Una vez más, extraordinario concierto de Vhäldemar que vuelve a demostrar estar en plena forma, que es una de las bandas con mejor directo y que siempre recomiendo no perderse porque es una auténtica fiesta.
¡A muerte!
Crónica y fotos:Daniel Arriero

Sin comentarios