Varios amigos heavies se juntan en un bar en pleno invierno, las conversaciones van saliendo solas, las risas resuenan por el lugar y, de repente… ¿Formamos una banda? Todos dicen que sí y el mundo del metal/rock ve nacer un proyecto que va a revolucionar el espectáculo en directo. Esa reminiscencia no es del todo correcta en el caso de Brothers of Metal, aunque hay una parte que sí se corresponde con el alegato expuesto. Tras dos álbumes y una serie de actuaciones que han enseñado el poder mitológico nórdico por el planeta, el supergrupo sueco nos trae su tercer álbum, «Fimbulvinter», el cual vuelve a sorprender al público y a la crítica especializada gracias a otro enfoque de lo que es la industria moderna en conjunción al arte escénico de la Historia. Esto último se verá en los shows venideros, pero desde la apertura del disco, se motiva la idea que nutre la ilimitada creatividad del combo escandinavo.
En la épica ambiental que rodea al grupo, el ritmo melódico que abre «Sowilo» es toda una puerta que deja paso a Ylva como toda una reina que se acompaña de dos voces más, Mats y Joakim. Los matices vocales de cada uno representan la fortaleza frontal del tema, sin olvidar ese galope cordófono que marca los compases y da pie a unos solos harmonizados enérgicos de índole vikinga. Mucho más fuerte en la producción, «Flight of the Ravens» aúna la velocidad con un efluvio sinfónico que resulta increíble en la ejecución laríngea de las líricas. Es muy difícil no sentirse envalentonado con esos breaks diferidos y el pegadizo estribillo al unísono. Ylva es una cantante a tener en cuenta, ¡porque cualquiera diría que no tiene rival en la banda! Al igual que en el inicio, «Giantslayer» no se desliga de la sutil línea melódica, aunque el sonido se recrudece en pesadez mientras que el arraigo vocal se inclina hacia la furia y coqueteos guturales. Ambas guitarras son las artífices vitales de esos riffs melódicos que obligan a modular el sostén de base. Es un tema corto, sí, ¡tan intenso como para no pasar desapercibido; menos con el grito coral! El aspecto groovy y cercanía al core/beatdown se evidencia en «Heart of Stone» y esa dinámica moderna de acentuar cada golpe de la batería, ya sea el doble bombo o el kit de platillos. Relegada a un segundo plano de apoyo, la presencia femenina otorga el contrapunto de belleza a la brutalidad nórdica. Para dar el toque final de creatividad, el solo central recorre una camino de protagonismo absoluto junto al trío de cantantes.
Algo de acústica siempre viene bien cuando se trata de hablar sobre mitología vikinga, así que la danza de «Rivers of Gold» impulsa los ánimos en favor de levantar el alma. Mediante un sonido templado y suave en la distorsión propia de los tiempos modernos, la calma de esta canción conforma un cúmulo inaudito de influencia cultural. El trabajo de Ylva es capaz de hacernos bailar al son armónico, aunque poco dura la relajación ambiental. «Blood Red Sky», cual mitad del álbum, continúa la producción previa con una mejor distinción del bajo, cortesía de Emil. Para el público, los cánticos corales serán una prueba de fe hacia Brothers of Metal, así como aplaudir la excelente percusión clásica de Johan. Ya sea en limpio o en la mezcla homogénea, la batería es un pilar fundamental en la banda. Por otro lado, y en aumento de la intensidad, «Ratatos» recupera la fuerza nórdica de temática bélica cual himno de victoria. Esa dualidad vocal vuelve a cobrar un sentido único en la forma de narrar las líricas y hacer sentir emociones especiales al oyente. Cuando se trata de ser breve y conciso, temas así son la clave en los estallidos de júbilo en directo. De manera similar, «Chasing Lights» continúa adoptando la estética divina a través de un toque más melódico por parte de los artistas. Las guitarras se notan más ligeras y gracias al incremento de la armonía periférica, el despliegue tonal impregna un fanatismo pegadizo que combina muy bien con el estilo metal/rock moderno. Pues ya que se ha insinuado la fusión atemporal, la verdadera esencia musical del grupo viene de mano de «Heavy Metal Viking». Los golpes graves junto a la escolta percusionista en estructura de base crean una atmósfera de puro deleite ótico. ¡Esto sí que es un cántico de elegancia, potencia y mucha influencia extrema! Si se le metiera un poco más de doble bombo… ¡La hostia sería para todos los públicos!

La ausencia de Emil en la primera parte del disco se corrige, a lo bestia, con su importancia en «The Other Son of Odín». Cualquier amante de los graves o practicante de los slaps debería dar una oportunidad a esta canción, ¡porque eriza el cabello! Ni siquiera los elaborados solos, el aumento del tempo o el break medial consiguen tapar a la estrella musical. Aunque se hubiera preferido algo más de dispersión del bajo en la totalidad del repertorio, hay que reconocer el mérito de subirle la ganancia en la homogeneidad de la producción. Mucho poder en estudio tiene Brothers of Metal, y si se trata de hacer que la gente coree más allá de las barreras del sonido, otro himno nórdico se viene con «Bersekir». Con unas líricas sencillas y bastante distinguibles, Ylva y el dúo tenor sincronizan su tono para que el poder mitológico se perfile en carne y hueso. Un escueto baile se desprende de los ritmos, hecho que la batería evita en unos redobles junto a los breaks a la vez que el estribillo gutural del final. El recuerdo de la acústica clásica regresa en «Nanna’s Fate», la cual podría ser la balada del álbum con una voz femenina nítida y clara cual estanque escandinavo. Las manos se mueven de un lado hacia otro, recogiendo el espíritu de las almas errantes en la instrumentalidad y forjando un destino triunfal que finaliza en el tema homónimo. El análisis realizado se argamasa en un cierre tan excelso como ilusionante. Sonido al alza, cantantes soltando su dedicación musical en cada frase, retaguardia sólida y constante… Es imposible no saltar, de alegría, incluso con el gélido tiempo y la nieve circundante. Quizás el break en off no sea del agrado de todos, pero da una tregua que se agradece en los últimos estribillos. Para muchos, Brothers of Metal es otro grupo estrafalario de la industria extrema; ¡pobres ilusos! El vestuario no tiene ni punto de comparación con el tremendo talento del conjunto, del cual hay testimonios del apoyo recibido en giras y grandes festivales. Tienen en Ragnarök dominado, el Vahalla al alcance y el favor de Odín y su séquito mitológico.
TrackList
- Sowito
- Flight of the Ravens
- Giantslayer
- Heart of Stone
- Rivers of Gold
- Blood Red Sky
- Ratatos
- Chasing Lights
- Heavy Metal Viking
- The Other Son of Odín
- Bersekir
- Nanna’s Fate
- Fimbulvinter
Nota Final = 9/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip




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