24 de septiembre, Barcelona, el otoño ya está aquí y es hora de volver al colegio… bueno, en nuestro caso a los conciertos. La ciudad condal iba a embarcarse en un ligero viaje en el tiempo; ¿el motivo? una de las giras con más sabor “años 80” que nos va a visitar en todo el año. Sin prisa alguna fui hacia la conocida sala Razzmatazz 3 en un ambiente desértico en las calles barcelonesas.
Al llegar, un público de diferentes edades estaba en los alrededores de la sala que, poco a poco, fue cogiendo un rico ambiente pero sin llegar a ser una sauna y mucho menos una lata de sardinas.
Stallion
Debutando por primera vez en la capital catalana y con una energía que no bajó ni un grado, los alemanes Stallion subieron a comerse el escenario con su heavy/speed metal. “Rise and Ride” gustó y ya con “Wild Stallions” acabaron de enganchar; su frontman Paul supo encandilar a todo el respetable que no paró de animar ni un segundo. Tema tras tema nos fueron mostrando su particular “Canadian Steele” y en menos de que nos dieramos cuenta, su media hora había acabado. “Heavy Metal Rock and Roll” fue la escogida para cerrar un concierto que dejó con ganas de más.
Striker
Striker tenía una difícil papeleta: continuar con el nivel alto inaugurado por Stallion. El público se lo iba a poner fácil, había ganas de los canadienses. Empezó a sonar “Underground” y la gente enloqueció, con “Let It Burn” la sala ya ardió y en “City Of Gold” todo era un constante headbang por parte del personal. Los temas seguían y el nivel no decrecía, el constante ir y venir de canciones era una realidad, se iba a por faena: “Start Again” y “All for One” fueron un ejemplo de ello. El tiempo pasó rápidamente y tras 45 minutos de no parar acabaron con “Full Speed or No Speed”, los fans no quisieron desaprovechar los últimos compases de sus ídolos y varios subieron con ellos al escenario.
Bullet
Stallion caldeó el ambiente, Striker encendió la sala casi con queroseno, ahora era el turno de los protagonistas de la noche. Los suecos Bullet venían a presentarnos su nuevo trabajo “Storm of Blades” y a recordarnos sus grandes temas rockeros. Puntuales y entrando al ritmo de “Uprising”, empezaron a demoler con “Storm of Blades”. Se notó que había nuevo disco y por ello cayeron “Riding High” y “Tornado”. No todo iba a ser de su reciente álbum, la noche seguía animándose y el público también, especialmente cuando sonaron las clásicas “Rolling Home” y “Turn It Up Load”.
Las sorpresas iban a estar en el orden del día. Tras un escueto solo de guitarra, vimos que del interior del ampli surgió un pequeño personaje que sorprendió y animó a todos los que estábamos presentes.
“Hawk Eyes” nos devolvió junto a “Hammer Down” por la senda del último trabajo, esta última con sorpresa sobre el escenario. Sacaron el lado salvaje con “Stay Wild”; pero, desgraciadamente, el tiempo empezó a agotarse y con “Run With The Hunter” y “Bang Your Head” se retiraron unos minuto a descansar. No podía haber otra canción para despedirse definitivamente: “Bite the Bullet” sirvió para rematar la jornada y agradecernos aquella noche que guardarían enormemente en su corazón.
Noche digna, al estilo años 80, la que vivimos ayer. Todos los grupos cumplieron, y con creces, en una velada donde el rock y el heavy metal ganaron a las fiestas de la Mercé. Todos nos retiramos sabiendo que habíamos visto tres bandas que lo dieron todo de principio a fin.
- Crónica: Alex Hidalgo
- Fotos: miry@metaltrip.com







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