Lluvia en las previsiones y nubes grises bien cargadas, desfiles militares en una ciudad engalanada para celebrar una festividad nacional, banderas ondeando en cualquier lugar… El orgullo español se enaltece en el Día de la Hispanidad, pero aquel 12 de Octubre de 2024 fue muy especial en el barrio de Vicálvaro. Junto a la incipiente descarga acuática, un barco fantasma apareció en la Sala Revi Live, amarrando las velas a su llegada y soltando las anclas en el asfalto, agrietando los alrededores. Habiendo surcado múltiples ríos desde el centro europeo de Suiza y Austria, las ventanas de los camarotes y bodegas se rompieron en añicos de improviso. Portando instrumentos en sus manos, decenas de piratas musicales abordaron la zona del este madrileño aprovechando el importante día para un saqueo durante el atardecer. Tres grupos de metal/rock sinfónico y alternativo aunaron sus fuerzas con ITP Promotions, quien marcó el camino de tres ciudades repletas de riquezas y cientos de esclavos. No, esto no es una historia épica ni habladurías de locos marinos, sino la experiencia vivida en poco más de cuatro horas que quisimos que fueran eternas.


Seraina Telli
La conocimos bella y grácil cual ángel celestial con su particular estilo alternativo que nos cautivó en Enero mientras presentaba su nuevo álbum «Addicted to Color»… Y esa viva adicción es lo único que permaneció inmutable en la artista suiza Seraina Telli. Para sorpresa del multitudinario público en el recinto, la versátil joven fue corrompida por la influencia piratesca de la compañía musical del cual quiso formar parte también. Con ganas de divertirse acosta de la emotiva catatonia de los presentes, apareció por el colorido decorado cual estrella del metal/rock actual que es, desenfundando su guitarra y haciendo saltar los ánimos por los aires. Seis canciones bastaron para que algunos incautos perdieran la cartera en su puesto de merchandising, ya que el intenso y breve show le valió un sorprendente éxito que enterró, para siempre, el escaso recibimiento que obtuvo a principios de año.
Si la actuación llegó a media hora, ¡muy poco fue! El dinámico trío musical liderado por la incombustible Seraina traía un cambio bastante interesante del cual servidor quedó extasiado de principio a fin. La balanza de género grupal se inclinó hacia la femineidad con la inclusión de Esmée, guitarrista neerlandesa cuyo talento ya pudimos contemplar, hace un par de años, cuando formó parte de Cobra Spell y que vimos en directo en la gira junto a Dark Embrace y Ross the Boss. Cambiar el cabello de rubio a moreno sería motivo de confusión, aunque su semblante serio y destreza cordófona no dejaron lugar a dudas de su talento creciente y de cómo eclipsó a la propia Seraina en la ejecución solista. Anclada a la derecha y sin mucha incidencia lumínica, la batería de Mike atrapó parte de la atención social mientras el dúo femenino hurtaba suspiros y cariño a raudales con temas tan pegadizos como una balada coreable y la potente «Think!». De verdad que hubiéramos querido más espectáculo del grupo, pero el horario apremiaba sin mucha justicia a las peticiones de bises.
Setlist
- Addicted to Color
- Wish You Well
- I’m Not Sorry
- Monkey & Zookeeper
- Think!
- Modern Warrior
Illumishade
Tras el veloz saqueo de la vivaz ladrona multicolor, las máscaras de épica sinfonía nos impidieron observar la verdadera naturaleza de Illumishade, un quinteto helvético que se llevó el mayor botín presente en la Revi Live, el tremendo afecto y cariño de cientos de personas que no podían quitar la vista de dos jóvenes envueltas en un aura de arte inaudito. Tanto Fabienne (Eluveitie) como Mirjam brillaban cual sol en su apogeo al mediodía o la luna en el crepúsculo, haciendo que sus melenas hipnotizasen la mente a la vez que sus melódicas y armoniosas voces. No se podía escapar a su encanto, ¡ni siquiera fuera de la estancia! Para ser las figuras centrales de Illumishade, el contraste de voluntad entre ambas era la única diferencia que evitaba la fusión femenina a priori. Fabienne no se despegó del borde del escenario en su azogue personal, huracanando a los asistentes gracias a las texturas vocales repartidas entre tonos limpios y rudos guturales. Viceversa, Mirjam ejecutaba gestos simples de aprobación y muecas de felicidad, concentrada en su rol teclista embebida en un disfrute que se guardaba para sí misma. Quizás no sean el núcleo de la banda, pero sí el alma que hace su música tan especial.
San Valentín se estrenó en Suiza, este año, con el lanzamiento del segundo álbum de estudio de Illumishade, «Another Side of You». Para complacer a Madrid y lograr robar toda la esencia de los espectadores sin tocarles, el show se escindió en la presentación del reciente disco y acabar con el trío más potente de temas del debut musical. Puede que fuera una apuesta muy arriesgada; ¡les salió a pedir de boca! La creatividad que posee Jonas (Eluveitie) se desveló en un sinfín de ritmos y solos modernos de calidad sublime, al igual que la actitud directa de Yannick y los graves de su bajo, dando consistencia a las canciones sin perder intensidad. Ver a ambos dándolo todo en sus instrumentos succionaba el espíritu social, creando escuetos moshpits en las partes más duras y de contrapunto bestial. Más visible que su predecesor, Marc guió la estructura escénica con su batería y temple sosegado, adoptando un genial papel de “trilero” que nos engañó junto a Fabienne y Mirjam. El público era consciente del atraco a mano alzada que Illumishade mostraba a cada momento, lo que finalizó en una excelente actuación que convenció rápidamente a veteranos y novicios del arte sinfónico en el metal/rock. Para servidor, la magia musical fue incluso mejor que la vivida en el Z! Live meses atrás… ¿Y mi cartera, oiga?
Setlist
- Elegy
- Enemy
- Here We Are
- Riptide
- In the Darkness
- Cloudreader
- Rise
- Tales of Time
- World’s End
Visions of Atlantis
Los velos se retiraron del decorado trasero que se mantuvo en vilo durante horas, donde la silueta del imponente barco copó toda la expectación. Poco quedaba de valor en la Revi Live que no fueran esclavos y mercancías para continuar el viaje hacia destinos desconocidos. Poco le importó a Visions of Atlantis la cantidad de ajuares disponibles, pues sólo quedaba mostrar, al completo, «Pirates II – Armada» en todo su esplendor y gloria. Reina de los mares y océanos, Clémentine honró la aventura sinfónica que venía con la elegante apertura vocal del acto en «To Those Who Choose to Fight». De inmediato, cuatro artistas saltaron de la borda, luciendo sus conjuntos marítimos de temática pirata… ¿Cuatro nada más? La desgracia traumatológica se cebó con Herbert, dueño de los graves, cuya ausencia se notó en demasía. Christian es un gran guitarrista, pero con la falta del bajo a su lado, éste quedó muy desnudo como principal guía de las líneas cordófonas. El esfuerzo de ser la figura estrella de las canciones, en el aspecto sonoro, le extenuó mucho, pero no lo suficiente para rendirse a la adversidad. Estaba claro que los sicarios despiadados de Napalm Records no se desviarían de su objetivo de doblegar a la capital nacional, así que los dos últimos álbumes se convirtieron en los baluartes de un asalto exitoso incluso sin Herbert (¡cuánto le echamos de menos!). Sin duda, sobrevenirse al obstáculo bajista sin el uso de pistas pregrabadas o programación accesoria fue un símbolo de nobleza por parte de la banda. La continua sonrisa de Thomas tras su kit baterista era la prueba más fehaciente de que el concierto estaba siendo un bombazo.
La importancia del show que ofreció Visions of Atlantis no recayó en el setlist (¡para nada!) sino en la conexión social que hubo de forma continua, el limpio y nítido sonido que se escuchó por el recinto y, ante todo, la experiencia escénica que dio lugar a un momentos singulares. Por mencionar algunos, los breves y emotivos coros al unísono de «Monsters» y «Clocks» (una tendencia que significó un deleite vocal donde se vio a Seraina Telli gritar de júbilo en mitad del público) el atuendo de encaje de Clémentine que le permitió realizar unos bailes dignos del folclore español en «Tonight I’m Alive» (¡la envidia de la Feria de Sevilla!) el recordatorio refrescante y cervecero de «Magic of the Night» o los saltos de «Pirates Will Return». El aspecto teatral y divertido que Michele (Temperance) puso en el recorrido musical fue mucho más que risas y bromas. No mermar ni disminuir la calidad artística le volvió a coronar como un digno compañero de dueto para Clémentine, dejando claro que son la pareja perfecta de soprano y tenor orquestal (nada más, ¿verdad?). Hay segundos y minutos para elegir del show; servidor cree, muy fervientemente, que el punto álgido se vio en «Melancholy Angel» y «Master of the Hurricane». Que la perfecta percusión de Thomas (¡no le dejamos en el olvido, por favor!) desapareciese para que Clémentine ofreciese un recital de versatilidad vocal en una tenue iluminación… ¡Ni en las mejores óperas de la Historia reciente! Casi una hora y media duró el dulce atraco de Visions of Atlantis y el disfrute general hubiera sido mayor con un par de canciones más. Aun así, los piratas europeos vinieron a la isla prometida, la exploraron en profundidad y la conquistaron sin resistencia que no fuese la gustosa por su labor musical.
Setlist
- To Those Who Choose to Fight
- The Land of the Free
- Monsters
- Heroes of the Dawn
- Where the Sky and Ocean Blend
- Clocks
- Legion of the Seas
- Tonight I’m Alive
- Collid
- Hellfire
- The Dead of the Sea
- Underwater
- Magic of the Night
- Pirates Will Return
- Melancholy Angel
- Master the Hurricane
- Armada
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip






















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