Después de iniciar el año con Barón, Obús, Udo, Grave Digger y otros, llegaba el turno de ver a las nuevas generaciones en un escenario. Y esto corría a cargo de los italianos Frozen Crown y los gallegos Atreides, que se daban cita en la sala Silikona. No tenía yo muy claro si en este día de los enamorados el público caería bajo el hechizo bajo este cartel, el cual sobre el papel no era malo. Lamentablemente mis expectativas se confirmaron y apenas unas sesenta personas nos reunimos en la sala.
Con un pelín de retraso sobre el horario previsto por la tardanza en la llegada de los italianos, se abrieron las puertas y tras una breve espera, el concierto de Atreides dio comienzo. Y esta vez no digo que se apagaron las luces y dio comienzo el concierto, pues las luces fueron las mismas cuando se entraba en la sala, durante los conciertos, cuando acabaron estos y si me apuras, seguramente aún sigan igual. Patético lo de las luces en esta sala, cuando en otras ocasiones no ha sido así. Mejor que se lo hagan mirar porque el tema luminotécnico fue de vergüenza. Así no se puede hacer un concierto.
La banda que abría la noche son los jovencísimos gallegos Atreides que venían para tocar temas pertenecientes a sus dos álbumes, Cosmos y Neopangea, teniendo ya su última obra dos años en el mercado. De hecho, tocaron cuatro temas de cada disco.
Se presentan en formato de cuarteto con Iván López a las voces, Antonio Orihuela al bajo, Adrián Moa a la batería y su líder Dany Soengas a la guitarra, y sin ningún artificio en el escenario ni una imagen definida, arrancaron su concierto con Caminante, un tema cuyo coro ya a la primera escucha se te queda en la cabeza. El grupo sonaba un pelín alto, estando la base rítmica por encima de guitarra y voces.
Ya tras el primer tema se llevaron los primeros aplausos a pesar del nerviosismo que mostraba la banda sobre las tablas, sobre todo entre tema y tema. Iván tras dar las gracias, anunció que esta es su primera gira por España, estando encantados de empezarla en Madrid. Se aceleró el ritmo con Penitencia, tema bastante contundente que gustó al personal.
Aprovechando que era san Valentín, tal como dijo Iván, se dispusieron a tocar una balada que no era tal, a no ser que el grupo tenga el concepto de balada algo distorsionado. La canción era Distancia, resaltando la guitarra de Soenges en la parte instrumental del tema. Siguieron con Frágiles, el cual es uno de los singles de su último disco y en el que la batería se comía al resto de los instrumentos.
Con más equilibrio en el sonido y un inicio potente de batería, llegaba el turno de Cosmos que también gustó. El tono se calmó con Medianoche recordando antes el apoyo que necesitan los grupos locales a través del merchandising, y enlazándola después con Nueva Pangea, sin duda la mejor de su actuación con Soenges a los coros e interesantes cambios de ritmo a lo largo de sus más de siete minutos de duración. Quizá su composición más elaborada.
Se despidieron con la más directa y acelerada Alma errante dejando claro que tienen una propuesta que, sin inventar nada, cuanto menos es interesante, pero que también les falta soltura a la hora de tocar en directo. Eso se arregla con el tiempo. El caso es que dejaron una grata impresión en sus tres cuartos de hora de concierto.
Set list Atreides:
- Caminante
- Penitencia
- Distancia
- Frágiles
- Cosmos
- Medianoche
- Nueva pangea
- Alma errante
Apenas quince minutos después Federico Mondelli, guitarra de Frozen Crown se subía al escenario, también sin telón ni ningún otro artificio para el grupo cabeza de cartel, y hablando con el público a través del micrófono y como si se lo tomara a broma, dio paso al inicio de su concierto, el cual fue un poco embarullado, pues empezaron a tocar con los músicos mientras él terminaba de hablar. ¿Será esto lo que entienden como intro?
Frozen Crown son unos italianos también muy jóvenes, que con un disco en el mercado muy interesante para el mercado Power combinando sonidos guturales pero con moderación, tienen en el horno su segundo trabajo que saldrá el próximo mes.
Viendo el setlist sobre el escenario, no me podía creer el despropósito del que iba a ser testigo. Y digo esto porque entiendo que es un grupo que tiene un único disco a la venta, y que a sabiendas de esto, también entiendo que el concierto será por fuerza corto, pero no tan corto.
De las luces ni hablamos, porque seguía siendo pavoroso, y respecto al sonido, he de decir que sin duda alguna, Atreides sonó muchísimo mejor en todo momento en comparación con Frozen Crown. La batería se comía literalmente todos los instrumentos y la guitarra de Mondelli hubo muchos momentos en los que no se escuchó. Además, en el primer tema, la voz de Giada Etro no se escuchó prácticamente nada, deduciendo por la parte instrumental que el tema era Fail no more. Al parecer tenían prisa, pues la enlazaron con To infinity y después con Kings. Eso si, al público le estaba gustando.
Ya tras la tercera nos dio las gracias, teniendo entonces un problema con la batería, anunciando Giada que no iba a tocar nada del nuevo disco que estaba a punto de salir porque aún no había salido, es decir, me confirmaba que serían nueve las canciones de su set. ¿Perdona? Desconozco si estaban obligados por la compañía a no tocar nada nuevo, pero con esta auto publicidad no van a ganar mucho.
Solucionado el problema, la batería sonó aún más alto en Everwinter, del cual hicieron el segundo vídeo que se puede ver en distintas plataformas. Los guturales estuvieron presentes en Queen of Blades, si bien menos elaborados que en disco. Across The Sea fue un medio tiempo que les quedó bastante bien, con un sonido que por momentos fue bastante decente.
Giada y Federico compartieron las voces con una de las mejores de la noche, sino la mejor, I Am The Tyrant, si bien llevaban la intro pregrabada, como suele ser habitual en bastantes de estos grupos. Al menos el grupo sobre las tablas mostraba actitud, si bien les costó arrancarse hasta más o menos el tercer tema, con una guitarrista Talia Bellezecca de apenas dieciocho años que se desenvuelve bastante bien con su instrumento y que junto con el bajo Filippo Zavattari fueron los que más me gustaron del grupo.
Guturales de nuevo presentes en Netherstorm y después llegó la última, que fue, sino me equivoco, el primer single del disco, The shieldmaiden, un tema realmente bueno dentro del estilo. No me lo podía creer, se estaban despidiendo tras cincuenta minutos y nueve canciones incluyendo el problema con la batería, pero como les debió de parecer poco tiempo, decidieron tocar un tema más. Yo pensé que elegirían Chasing Lights, que es la que les quedaba por tocar del disco. Pero no. Decidieron rizar el rizo y volvieron a tocar Kings. La verdad es que sentí que se reían del público.
No hablo por Atreides pues era la banda que abría el concierto y cumplieron bien en el tiempo que tenían asignado, pero con respecto a Frozen Crown, independientemente del estilo, ¿esto es un ejemplo de grupos de nueva generación? Tela… tela… tela… Ni una hora en el escenario. Yo qué sé… un adelanto de un par de temas nuevos, y si no tuviera más temas, que no era el caso, alguna versión (que no sea de Motör ni Dio), un algo… pero no lo que hicieron. Esperemos que en le resto de las fechas, el público tenga más suerte.
Set list Frozen Crown:
- Fail no more
- To infinity
- Kings
- Everwinter
- Queen of Blades
- Across the sea
- I am the tyrant
- Netherstorm
- The shieldmaiden
- Kings (la tocan otra vez)
Crónica y fotos: Fernando Leal Vielsa











1 comentario
Federico
Dear Fernando
Are you aware of the fact that the sound quality (drums being too loud and vocals being not that udible in the beginning) has nothing to do with the band’s will, but it totally depends from the venue’s sound guy?
Are you aware of the fact that the band had no clue about sound being bad, until we jumped off stage and someone told us? All people looked happy and they were cheering and singing along, how could we have known? Are you aware that you could have simply told that issue and we would have told the sound guy to fix it? Yesterday in Zaragoza after the first song the crowd told us vocals were too low in the mix, and we had the sound guy fix it promptly.
While playing, bands have no perception about how good or bad the sound quality is, being on stage and not between the crowd. All they can do is to make a good soundcheck and tell the sound guy what he has to do, and then hope he actually does as he’s said. Sadly the guy in Sala Silikona didn’t keep the same settings we had during the soundcheck (or he simply had issues, I don’t know). But the band had no power in that.
Are you aware of the fact that a band with 4 elements, only one vocalist and only one guitar is TOTALLY DIFFERENT and much more straightforward to live mix than a band with 5 elements, two vocalists, two guitars and sequencers?
You act like you know everything, yet you seem to ignore these basics.
Sound totally depends from the location and from the sound guy (you can try to check some live video from the Urban Rock Concept in Vitoria to see that yourself).
Funny how your entire review is based on the sound guy’s fault but you’re bashing the band for that like it was their fault, telling the performance was bad because of the live mixing, while telling the support band’s performance was great / better (they actually delivered a great performance, so that’s not wrong per se) only because it had a better live mixing, ignoring that completely different setups / equipment means completely different levels of mixing difficulty.
For what concerns the tracklist, of course the band was not allowed to play unreleased songs from the upcoming album, so that’s it.
Cheers