Hablar de ritos en Semana Santa es lo más normal del mundo, son fechas de intensa actividad litúrgica en la que se celebra la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. El Viernes Santo es una de las más representativas ya que los fieles guardan ayuno en recuerdo de la muerte de Jesús de Nazaret. Este día estaría también marcado por la el ritual del Papa Emeritus III y sus nazarenos Nameless Ghouls en el antiguo palacio de los deportes de Madrid, conocido ahora como Wizink Center.
Zombie fueron los encargados de dar el recibimiento con su música electrónico instrumental. Son un dúo formado por Steve Moore (bajo, teclados y sintetizadores) y Anthony Paterra y cuentan en su haber con un total de cinco discos de estudio: Cosmos (2004) Surface to Air (Relapse Records, 2006), Spirit Animal (2009), Escape Velocity (2011) y Shape Shift (2015). Su sonido bebe directamente de Goblin, banda italiana responsable de las bandas sonoras de las películas del género de terror conocido como Giallo.
Su propuesta cargada de sobreproducciones de teclado, samplers y redobles de batería no es apta para todos los gustos y puede llegar a ser repetitiva y aburrida. El público de hecho estuvo realmente frío ante un concierto muy monótono y con demasiado sonido pregrabado, únicamente con unos teclados, un bajo y una batería. Quizás encajarían mejor abriendo para un grupo de música electrónica, no para Ghost.
Era el momento de despertar del letargo y recibir a Ghost. Describir su música y sus conciertos como un rito religioso no es ser metafórico sino objetivo, el grupo tiene muy estudiado sus espectáculos, inspirados en las liturgias de la misa católica. Con el paso del tiempo lo han ido perfeccionando hasta convertirlo en un show de estadios, con todo lo que eso conlleva.
A pesar de que la popularidad del grupo está en continuo ascenso, aún es pronto para ubicarlos en grandes recintos, y eso se pudo notar en la escasa afluencia de público quien campaba a sus anchas por un Palacio de los Deportes casi vacío (los conciertos de Bilbao y Barcelona se cambiaron a salas más pequeñas).
Unos cánticos religiosos pregrabados llaman al escenario al Papa Emeritus y a los suyos, quienes con una puesta en escena espectacular dieron comienzo al repertorio con “Square Hammer” el single de su reciente EP “Popestar”. “From The Pinnacle to The Pit” y la rescatada “Seculare Haze” conforman el trío de ases de la noche mientras que la banda se mantiene en el primer disco con la marcada línea de bajo de “Con Clavi Con Dio”.
El público corea hasta la saciedad el estribillo de “Per Aspera Ad Inferni” que da paso a “Body and Blood”, en la que 2 monjas bautizadas como Hermanas del Pecado ( Sisters Of Sin) repartieron la eucaristía a la par que introdujeron el tema instrumental “Devil Church” cuyos teclados -que perfectamente encajan en cualquier misa de los domingos – inducen otro de los grandes temas da la noche, “Cirice”, primer single del último disco galardonado con un Grammy en el 2016.
La locura se desata en “Year Zero”, que trasmite una gran fuerza en directo con esos impresionantes coros pregrabados y donde se muestra lo gran frontman que es Papa Emeritus. Tan charlatán como siempre, Papa encandiló a todos al alabar la gastronomía y el vino español. Sin duda alguna conecta muy bien con la audiencia, sabe que decir en cada momento, como moverse y cuando dar palmas para animar a la gente.
Otro gran momento de la noche fue “He Is” un nuevo himno en forma de balada que nos puso a todos brazos en alto. Volvemos al último disco con “Absolution”, tema que se alza en un estribillo redondo y que da paso a la misteriosa “Mummy Dust” que sorprendió por sus chorros de humo y lluvias de confeti.
“Guleh/ Zombie Queen” y “Ritual” enfilan el final del concierto pero Papa todavía no se quiere ir sin conseguir que llegáramos al orgasmo (en sus propias palabras) y para ello nos deleita con “Monstrance Clock” en la que todo los fieles nos unimos para cantar en comunión el estribillo final “Come together, together as a one, Come together for Lucifer’s son”.
Estamos ante un fenómeno de masas inminente que no va tardar en dar el salto a las grandes ligas, puede que los grandes recintos les queden un poco grandes pero como dijo Steven Tyler “fake it till you make it”.
El set list que interpretó Ghost fue:
- Backwards Priests (intro)
- Square Hammer
- From the Pinnacle to the Pit
- Secular Haze
- He Is
- Year Zero
- Body and Blood
- Devil Church
- Absolution
- Cirice
- Mummy Dust
- Ghuleh/Zombie Queen
- Ritual
- Con Clavi Con Dio
- Per Aspera ad Inferi
- Monstrance Clock
Crónica y fotos: Fernando Lafora










Sin comentarios