Que buen regusto nos quedó de la segunda jornada del Graspop Metal Meeting 2013. Nos esperaba un día grande, con la visita de los Iron Maiden y toda la legión de fans que siempre les acompañan. Pero como no solo comemos de Maiden, os comentamos las bandas que vimos el último día del festival.
Voodoo Six:
Los teloneros oficiales de los Iron Maiden salieron con la difícil tarea de abrir el tercer y último día del festival. Tenían la fortuna de tener un día espléndido, pero con el cansancio acumulado en la gente que no acudió en gran número a la actuación de la banda.
Muy sencillos sobre el escenario, esta banda londinense salió a saco contando con buen sonido y dándonos una lección corta de buen Hard Rock clásico americano, con voz dura sobre saliendo las guitarras pesadas. Energía y aplomo a la vez, consiguieron captar el interés de los pocos asistentes ya que para abrir un festival están muy bien con su apuesta por ritmos más clásicos.

Lo que sí les noté fue un poco digamos desplazados del cartel (no hay muchas bandas de su estilo ni fans de su rollo) por lo que fueron muy profesionales pero ya, hasta ahí, descargando los temas sin presentarlos (muy mal por su parte) ni tan siquiera intentando ser agradables, tan sólo músicos y ya.

Llevaban un telón de fondo con el disco que fue la única referencia que tuvimos para saber quiénes eran ya que ni en el primer tema – “Fallen Knives” seguido por “Swim or Sink”, les dio por decir ni mú. Movimiento, pasión y energía con buena base fuerte y compacta haciendo un concierto frío pero muy correcto faltándole tan sólo chispa porque el resto fue impecable.
Casi mejor sería verles en una sala pequeña que en este plan. No tenemos set list y no presentaron ni una canción.
Pretty Maids:
Un clásico de los 80 se presentaba a primera hora del medio día, en un horario algo extraño para un grupo como Pretty Maids. Cargados de años y alguno cargado de kilos, los daneses salieron con muchas ganas. La lluvia había dado una tregua definitiva, y la afluencia de público a esa hora era escasa, se notó los dos días de carga de festival que llevaban muchos en las piernas, además de caras de resaca por doquier.
Los viejos rockeros tienen algo que las nuevas generaciones han aprendido a valorar, y es ese rasgado en la voz y esa actitud de “yo he sido una estrella del rock”. Salieron con uno de sus temas más recientes, “Mother of all Lies”, con las guitarras muy afiladas y transmitiendo mucha energía y buen rollo, y como casi todos los conciertos en Graspop, sonando geniales.
La voz de Ronnie Atkins (Paul Christensen) ya no es la misma, no tiene esa musicalidad de antaño, pero ese tono ronco le da una nueva personalidad a las canciones del grupo. Canciones que por cierto, en directo suenan geniales, donde el teclado pierde protagonismo y son las guitarras las que llevan el ritmo y el tempo de la actuación.
“Back to Back” sonó realmente bien en este Graspop 2013, con el público entregado a uno de los grandes clásicos de la banda, con su toque de Power Metal que hace tan especial este tema. Le siguió “I.N.V.U.”, balada que no puede faltar en sus conciertos, para dar paso a “Little Drops of Heaven”, típica canción de teleserie de los 80.

Para el final de su corta actuación, dejaron las potentes “Future World” y “Heartbeat from Heaven”, que dieron por finalizado un recital que para mí se quedó corto, pues a pesar de un pequeño contratiempo con la guitarra, fue un gran concierto.
El setlist de Pretty Maids fue:
- Mother of All Lies
- I See Ghosts
- Back to Back
- I.N.V.U.
- Little Drops of Heaven
- Future World
- Heartbeat from Heaven
Winterfylleth:
Desde Inglaterra llegaban Winterfylleth, una propuesta Black Metal, con un cierto contenido más clásico. Las pintas la verdad que no invitaban a un concierto de Black más clásico. Sabemos que no son importantes para hacer buena música, pero la presencia también cuenta.
Lo cierto que los británicos son una propuesta muy interesante, con temas de corte clásico, donde tienen cabida ritmos más étnicos y con mayor contenido épico. Temas largos, con atmosferas pesadas y densas, muy enrevesados, con una parte ambiental muy típica del genero. Lo peor, que al verles en el escenario, su nulo movimiento y su escasa expresividad no incitaba a mirar el escenario. No digo que hagan saltos mortales, pero algo de vida, algún gesto….
Solo los temas finales, donde el humo comenzó a aparecer en el escenario rompió esa monotonía visual, que solo se compensaba por la calidad musical y las atmosferas enrevesadas que son capaces de crear Winterfylleth. Temas de contenido histórico como “The ghost of Heritage” o “The Threnody of Triumph” forman parte de su repertorio.

Entretenidos musicalmente, pero excesivamente planos en el aspecto visual.
El set list de los británicos fue:
- Intro – Æfterield-Fréon
- A Memorial
- The Swart Raven
- The Ghost of Heritage
- The Fields of Reckoning
- The Threnody of Triumph
- Defending the Realm
Hellyeah:
Vinnie Paul y su banda, con aire y actitud propia de Texas e Illinois, saltaron al soleado escenario de Dessel, con la audiencia en aumento, pues muchos a esa hora ya se quedaban para el concierto de la doncella. Antes de continuar su gira por USA, los continuistas del sonido Pantera tenían que poner patas arriba el Graspop.
Decidieron hacerlo de la mejor manera que saben, con Vinnie al mando y montándola parda, como se suele decir. El estilo ya gusta de por sí, y si encima lo representas con actitud, pues tienes montada la fiesta sureña. Muy participativos con el público en todo momento, los cowboys con el encrestado a la cabeza dieron un muy buen concierto.
Por momentos parecía que tenían ganas de saltar al público viendo la que había montada, con la gente dándolo todo a pesar del abrasador sol que calentaba el ambiente en esos momentos. Temas como “Cowboy Way” o “Rage/Burn” suenan muy brutos en directo, y eso que es un estilo del que no soy muy amigo.
Convencieron y gustaron, y además calentaron los motores de la gente para el enorme concierto que estaba por venir. Terminaron su actuación con “Hellyeah!”, canción en la que más participó el público, cantando el estribillo, fácil y pegadizo.
Otra visión del concierto de Hellyeah:
A la hora de comer necesitas ver una banda que sea gamberra, divertida y que no te haga estar con los sentidos puestos en los instrumentos y esto es precisamente lo que consiguieron los americanos, hacernos pasar un buen rato.
Esta banda ya viene con fama puesto que cuentan entre sus miembros con Vinnie Paul Abbot, batería de Pantera y Damageplan. Con un poster enorme con su nombre , abrieron con uno de sus temas más fuertes, “War in Me”, más rápido en su conjunto desplegando una curiosa mezcla de Groove Metal con ritmos más clásicos todo dentro del Metal aunque puede que abusando de los medios tiempos dando fuertes y abruptos cortes al desarrollo de los temas. Si los Voodoo Six no abrieron la boca, estos la abrieron demasiado – dando demasiada charla entre tema y tema. Con su pintoresco vocalista que no pega nada su pinta con la banda (más bien parece un punky de Camden de cuando lo inauguraron) la banda va a pasárselo bien transmitiendo súper buen rollo y aunque al principio no sonaron lo bien que debieran, se fueron llevando al público a su terreno para ya en el segundo tema, “Drink, Drank, Drunk”, estar como locos saltando y haciendo pogos.
Se les notaba muy relajados y a gusto con su actuación aunque fue el típico bolo que tiene altibajos porque las charlas ralentizaban y cortaban un tanto el rollo aunque hubo detallazos por su parte agradeciendo a todo el mundo que les dejaran tocar y sobre todo lograron el momento total al recordar a Slayer y al tristemente desaparecido Jeff, gran detalle pero tocad y callad.
Hubo también temas nuevos como “Band of Brothers”, bien recibido aunque fue más lento y denso que el resto de los interpretados. Al final marcha loca con su tema homónimo en un concierto con altibajos pero que en general estuvo muy entretenido gustándome más al final – cuando les coges el tranquillo.
El setlist de Hellyeah fue:
- War in Me
- Drink Drank Drunk
- Cowboy Way
- Stampede
- Band of Brothers
- Rage/ Burn
- You Wouldn´t Know
- Hellyeah!
Bullet:
En la carpa más pequeña, el Metal Dome, llegaba la actuación de los suecos Bullet, que ya he tenido la fortuna de ver en varias ocasiones este año.
Mucho calor en la carpa y un interesante ambiente, con una carpa que presentaba un muy buen aspecto. Un escenario presidido por los típicos amplis y de fondo las letras de Bullet en una pantalla de bombillas. Los suecos como habitualmente, con sus pintas ochenteras, con un cantante particular, Hell Hofer, con una especie de capa, con sus gafas de sol, que le hacía sudar como si no hubiera mañana.
Al principio del concierto, note a los suecos como algo tímidos, como esperando la reacción del público a los primeros temas. Incluso sus típicos movimientos en el escenario, tan coordinados, fueron más tímidos que otras veces. Poco a poco su Heavy Rock, con tintes clásicos fue ganando a un público expectante, que a medida que iba avanzando el concierto se iba congeniando más con los suecos. Alguna salida del escenario, un poco más larga de lo normal, rompía algo el ritmo del concierto. Además, un pequeño problema con el cable de la guitarra de Hampus Klang, puso un poco en dificultades a los suecos, pero rápidamente fue subsanado por los técnicos.

Temas como “Highway Pirates” lograban levantar a la gente. Las partes que doblan las guitarras Hampus Klang y Alex Lyrbo son los más brillantes de la banda, con esas partes que en algunas veces recuerdan a los primeros Accept.
Para el final su clásico “Bite the Bullet”, con un rollo muy AC/DC, que pone la nota final de un concierto que fue creciendo en intensidad y calidad a medida que fue avanzando el concierto.
Moonspell:
Expectación máxima para ver a los portugueses estando la carpa no abarrotada, lo siguiente para ver a la banda de Fernando Ribeiro que fue de las pocas presentadas por la Organización.
Un escenario precioso (para ser carpa), con todo lujo y oyendo el aullido amenazador de lobos antes de que saliera la banda con toda la luminotecnia en azules oscuros creando la atmósfera lúgubre y misteriosa muy adecuada al rollo de la banda apareciendo en mitad del humo y abriendo con “Axis Mundi”, con buen sonido y sobre todo con escenario de gran banda siguiendo con “Alpha Noir”, el tema homónimo de su primer doble álbum.
Fernando, vocalista, apareció con una especie de máscara que le daba un aspecto como terrorífico, muy raro porque estaba lleno de partes metálicas que brillaban y que le daban un look extraño y no muy favorecedor, un tanto hortera pero que le duró poco. Fue de las veces que más me gustaron dedicándose a descargar clásicos de la banda, temas suaves, envolventes y cautivadores como “Vampiria” y “Alma Mater” de su primer trabajo “Wolfheart”. Me pareció un concierto excelente de la banda sobre todo para público no muy aficionado a ese tipo de sonidos destacando el recital de teclados con sonido embriagador que dulcificaba los guturales desgarrados de Fernando en una de sus mejores actuaciones que he visto.

Mucha energía y ganas de ganarse al público belga que les despidió encantados con la descarga de “Fool Moon Madness”, teniendo cambio en la tonalidad de la luminotecnia de todo el show para pasar al rojo intenso (parecía el Infierno) con toda la banda en plenitud, poniendo un final espectacular a un conciertazo de los portugueses. Muy bien Moonspell, fantásticos.
Su setlist fue:
- Axis Mundi
- Alpha Noir
- Finisterra
- Opium
- Lickanthrope
- Em nome do medo
- Vampiria
- Alma Mater
- Full Moon Madness
Parkway Drive:
Tras ser uno de los mejores conciertos del Hellfest, no iban a ser menos en Graspop, y con “Sparks”, esa intro que hace que las huestes que esperan expectantes vayan estirando los músculos, saltaron, literalmente, al escenario unos Parkway Drive que están arrasando por donde pasan. Uno a uno salieron sus componentes al Mainstage, ante la ovación de miles de personas que abarrotaron el recinto para presenciar una “haka” echa concierto.
Con un sonido de los que te revientan los tímpanos, dos trallazos de golpe provocaron los primeros movimientos en la audiencia, que desde el segundo tema ya la empezaron a montar, con pogos y circles constantes y una lluvia de gente que no paraba de volar. Fue la tarde de los cocodrilos inflables, usados a modo de barca para navegar mejor sobre la gente.
“Karma” y “Wild Eyes” montaron lo que sólo había visto a Heaven Shall Burn montar, lo que vamos a llamar “Suricators Caos”, donde gente del público se pone de pie sobre los hombros de los colegas y avanzan hacia el escenario caminando sobre la gente. Al grupo le gustó y pidió que más gente lo hiciera, coreando el “uoou” que tanto ha catapultado a estos australianos a lo más alto.
Uno de los nombres del día y sin duda del festival, y del verano. No os los podéis perder en su visita a España, porque la van a liar gorda no, lo siguiente. Así como la liaron en Graspop, pidiendo batir el record de crowsurfing, ante la mirada de pánico del personal de seguridad, que veían la que se les venía encima. Nada menos que una tormenta de gente que no paró de volar durante las tres últimas canciones, dejando jadeante a más de uno, y casi calvos a los de las primeras filas.

“Swing” y “Carrion” dieron por terminada la vorágine de concierto que dieron Parkway Drive, enormes y me atrevo a decir que incluso mejores que en Hellfest, sobre todo porque en Bélgica contaron con más potencia de sonido. Si no hubieran estado Iron Maiden, habrían sido los ganadores del día.
El setlist de Parkway Drive fue
- Sparks
- Old Ghost
- New Regrets
- Sleepwalker
- Karma
- Wild Eyes
- Boneyards
- Idols and Anchors
- Dark Days
- Deliver Me
- Home Is for the Heartless
- Swing
- Carrion
Stone Sour:
Tras el fantástico y emotivo concierto que dieron en Hellfest, tenía ganas de volver a ver el grupo padre de Corey Taylor. El conciertazo que dio con Slipknot el día anterior le pasó factura al “notengocuello” Corey, que salió mermado al escenario, no en la voz, pero sí en el físico. Una pena, pues su concierto se vio recortado por problemas físicos del vocalista.
Tocaron muchos temas de su nuevo trabajo, un disco que demuestra una clara evolución de la banda, pero tocando clásicos que hacen que esta formación esté subiendo como la espuma. Tras un desafortunado salto en “Say You´ll Haunt Me”, Corey empezó a cojear, con claros signos de dolor en el rostro.
Tras pedir el aplauso del público, y reafirmándose en que si no fuera por Black Sabbath, ningún grupo estaría haciendo lo que hacen hoy, tocaron esa enorme “Children of the Grave” que acompañó todo el público, en completa comunión en ese momento. Después de cantarla de manera magistral, no dio para más.

Dos temas y salió a hombros de una ayudante, despidiéndose entre lágrimas, cojeando y demostrando que lo había dado todo sobre el escenario, hasta no poder más. Corey Taylor, un grande de esos que marcan festivales.
El setlist de Stone Sour fue:
- Gone Sovereign
- Absolute Zero
- Mission Statement
- Made of Scars
- Do Me a Favor
- RU486
- Say You´ll Haunt Me
- Children of the Grave ( Black Sabbath cover)
- Get Inside
- 30/30 – 150
Ghost:
El siguiente concierto que íbamos a vivir en la carpa, los enigmáticos Ghost, volvían a aparecer en un escenario. La situación ideal para su actuación, con las luces apagadas, con un telón de fondo simulando una catedral con sus grandes sacrílegas vidrieras, olor a incienso y tras la intro, la salida de la enmascarada banda.
La variedad musical que ofrece Ghost y su fortuna o buen hacer de su oficina de management, que les coloca en los mejores festivales, hace que cada vez sean más sus seguidores, con tan solo dos discos en el mercado.
En cuanto a temas, la limitación de tiempo les hizo tocar una selección de temas de sus dos obras, con Papa Emeritus II dirigiendo a sus satánicos discípulos, en un nuevo ritual musical. Temas como con “Con Clavi Con Dio”, donde la cosa se animaba, las palmas empezaban a aparecer y la música se hacía más persistente. Otro de los momentos más seguidos y que levantaron más expectación fue con “Ritual”, con esos riffs más crudos y esa melodía satánica que rodea al tema.

Tras una breve espera, a modo de bis “Monstrance Clock”, de inicio suave que va ganando fuerza a medida que avanza la canción con ese ritmo persistente y machacón.
Un nuevo ritual de los Ghost, que a fuerza de aparecer en los mejores festivales va ganando exponencialmente seguidores.
El set list de Ghost fue:
- Intro Masked Ball (Jocelyn Pook song)
- Infestissumam
- Per Aspera ad Inferi
- Con Clavi Con Dio
- Elizabeth
- Death Knell
- Year Zero
- Ghuleh/Zombie Queen
- Ritual
Bises:
- Monstrance Clock
In Flames:
Sobre las siete de la tarde hacían acto de presencia en el MAINSTAGE los suecos IN FLAMES que aprovecharían su actuación en el GRASSPOP METAL MEETING para grabar DVD en directo.
Anders y su gente venían cargados de ganas de demostrar lo que es buen metal nórdico y dejaron claro que siguen como el primer día.
SOUNDS OF A PLAYGROUND FADING daba el pistoletazo de salida. Muy melódica pero con buena acogida, todo el público cantando el estribillo al unísono seguida de WHERE THE DEAD SHIPS DWELL Y PINBALL MAP donde apenas hubo distinción entre temas de una época u otra por cómo fueron recibidas.
Con TRIGGER la locura se desato y aprovecharon para enlazarla con CLOUD CONNECTED y seguir con THE HIVE y ROPES y FEAR IS THE WEAKNESS.
Iban anunciando el final, y dieron fe de ello con la frenética THE MIRROR TRUTH y DELIVER US. El tema elegido para cerrar el concierto fue TAKE THIS LIFE con el que dejaron con muy buen sabor de boca a la gente.

Está claro que el último disco ha levantado alguna ampolla entre sus fans por la vuelta de tuerca que han dado en su sonido con voces guturales apenas existentes y la voz más melódica de Anders aunque es cierto que a pesar de eso se nota un regustillo a los primeros discos de IN FLAMES.
El setlist de In Flames fue:
- Sounds of a Playfround Fading
- Where the Dead Ships Dwell
- Pinball Map
- Trigger
- Cloud Connected
- The Hive
- Ropes
- Fear is the Weakness
- The Mirror Truth
- Deliver Us
- Take This Life
Epica:
Siempre corro para ver a los holandeses en cualquier festival porque me encantan pero todas las bandas tienen días buenos y otros mejores y eso es lo que les pasó a esta impresionante banda.
Salieron después de la obligatoria intro y de una gran explosión acompañada del pesadísimo denso humo que al final no te deja ver mucho pero sí lo suficiente para mostrar a su maravillosa, divina y excelsa vocalista Simone Simmons con un aspecto que era para echarse a llorar.
Su embarazo, en la Poole Position ya, con un tripón del Copón, se apretaba en un ceñidísimo y espantoso vestido negro de punto largo que hacía que se le marcara hasta el colodrillo, con un barrigón que vamos, prefiero no recordarlo que me da yuyu. Con la melena preciosa pero bastante más corta y teniendo limitados los movimientos por el niño, la pobre hay que aplaudirla de que primero saliera a cantar y segundo que se moviera (menos que otras veces, normal) lo que se movió – agarrándose el tripón – que no el diafragma para los tonos altos – y haciendo lo que pudo. Menos mal que la deliciosa voz que tiene no se vio afectada en absoluto pero mejor verla sólo su bonita cara.

El resto de la banda, con la posición habitual (teclado al fondo al mismo nivel de la batería – está a la izquierda) y el resto de la banda dejando en el centro de todas las miradas a Simone casi frita por las continuas llamaradas del frontis del escenario. Es curioso lo aficionados que son los holandeses o en general este tipo de grupos a dar por saco con las llamas, petarditos y demás, innecesarios totalmente cuando con su música y su aspecto ya nos tienen ganados a todos.

Buen sonido, luces maravillosas y ambientazo en la tremenda carpa que envolvió los gorgoritos perfectos de Simone y la fuerza de la banda, tremenda como siempre y dando cera en temazos como “Unleashed” o repartiendo elegancia y clase como en esa maravilla que es “Cry for the Moon”, imprescindible y que no se quedó fuera del show.

La unión de los guturales, bastante claros de entender con la voz de Simone fue perfecta como en “Karma”, de su último trabajo “Requiem of the Indifferent” para seguir con otro extraído de él, “Monopoly on Truth”, fiel reflejo del sonido de la banda con una parte este tema para lucimiento de Simone llena de fuerza (de voz, no de movimiento) y que iba calentando la voz para maravillarnos al final con “Storm the Sorrow” ya dejándonos con “Consign to Oblivion”, un clásico con la gente animando y siguiendo los compases con los brazos en alto en las partes instrumentales, perfectas abandonándonos por unos momentos Simone con la coña que creíamos que se había ido a parir para luego volver anunciando que nos veríamos ya en 2014 pero ya sin tripón por Dios.
Excelente concierto de Epica para las circunstancias maternales de la banda pero preferimos verla en otras circunstancias.
Su setlist fue:
- Karma
- Monopoly on Truth
- Sensorium
- Unleashed
- Martyr of the Free Word
- The Obsessive Devotion
- Quietus
- Cry for the Moon
- Storm the Sorrow
- Consign to Oblivion
Iron Maiden:
Momento esperado de la noche, con los cabezas de cartel del domingo preparando el escenario ante la expectación de un público que abarrotaba el escenario principal, mientras Epica y Newsted tocaban en los dos Marquee. La doncella despierta pasiones ahí por donde pasa, y son un seguro de lleno absoluto.
“Seven Bloody holes…” y el escenario explota, con Dickinson saliendo por la plataforma superior con una parsimonia poco propia de él. Era el comienzo del que sería el mejor concierto del festival, a plena luz del día, donde las arrugas se ven claras en todos los miembros de la banda, menos en Murray, que tiene rostro de muñeca de porcelana. “Moonchild” gana tanto en directo, que es un tema que te transporta a esa época del “Seventh Son of a Seventh Son Tour” que fue uno de los momentos más grandes de Iron Maiden.
Cierto es que a la luz del día pierde un poco de espectacularidad, pero a nivel sonoro son impecables, y superando los cincuenta años, no paran sobre el tablado. El set list lo han retocado un poco, en esta gira es el mismo en todos los conciertos, pero en relación a la gira de finales de los 80, han metido varios temas posteriores. Entre ellos “Afraid to Shoot Strangers”, oscura y dramática, que en directo es un auténtico misil.
Cuando ves a las jóvenes generaciones llorando mientras cantan hasta quedarse sin voz “The Trooper”, esa emoción que sientes la primera vez que ves a Maiden la revives, los hayas visto 4 o 10 veces. Esa grandeza que tiene Iron Maiden, llegando a corazones generación tras generación hace de ellos dioses, pues para un fan verlos en directo es la culminación de un deseo y de una forma de vida, de un seguimiento musical de una banda que lleva más de 30 años provocando ilusiones y confirmando lo enormes que son en directo.
Bruce está en un enorme momento de forma, y eso que en Bélgica estaba totalmente empanado, para mí que compartió bebida con el batería de Coal Chamber. Eso no restó nada de espectacularidad al show del frontman, que no paró quieto, como siempre. Cuando vas a ver a Maiden por décima vez crees que ya sabes lo que te espera, y más si ya los has visto en esta gira. Pero como tantas otras veces, sorpresas durante la actuación, cuando con tremenda prepotencia dijo “Sentimos la lluvia de estos días, pero como tocábamos hoy, ya lo hemos arreglado.”
“Seventh Son of a Seventh Son” es el tema largo elegido para esta gira, y como “Blood Brothers” y “Rime of The Ancient Mariner” en su momento, son temas que crean un momento especial en sus recitales, pues te transportan a la historia que cantan, con ese medio tiempo que llena de fuerza. Lo tienen muy estudiado, la experiencia es un grado, y la doncella sabe cómo gestionar los tempos de sus conciertos.
El encore de esta gira para mí es uno de los mejores de los últimos años, porque cuando salen con “Aces High” parece que el concierto empieza de cero, que fuerza que tiene ese tema. Con Bruce con un gorrito de piloto y fuego por doquier, Harris sin parar de apuntar con el bajo y ¡HO sorpresa!, hasta Smith se movía. Eso son Iron Maiden, y eso les hace grandes, el ambiente que provocan, la energía en conjunto que hace que la gente grite y cante las estrofas como si no hubiera mañana.
El final con “Running Free”, donde se presentan los miembros de la banda, es ya un clásico, y cuando se van del escenario, se queda siempre una sensación de nostalgia y del miedo que da pensar en la edad que tienen y en que futuras generaciones no podrán disfrutar del enorme directo que tienen. Siempre lo diré, la doncella nunca falla, pasan los años y sus clásicos son el aire que necesitamos algunos para seguir respirando durante los días monótonos. Cuando suena “Always Look on the Bright Side of Life”, te vas pegando saltitos y silbando de felicidad, sudado, con lágrimas en los ojos y satisfecho como después de un banquete de buen Heavy Metal made in England.
El setlist de Iron Maiden fue:
- Moonchild
- Can I Play With Madness
- The Prisoner
- 2 Minutes to Midnight
- Afraid to Shoot Strangers
- The Trooper
- The Number of The Beast
- Phatom of the Opera
- Run to the Hills
- Wasted Years
- Seventh Son of a Seventh Son
- The Clairvoyant
- Fear of The Dark
- Iron Maiden
- Aces High
- The Evil That Men Do
- Running Free
King Diamond:
Después de enorme show de los Iron Maiden, quedaba una última cita con el Heavy Metal más clásico, con el danes King Diamond y su enorme banda que le acompaña en directo, donde sobre todo destaca la figura del guitarrista Andy LaRoque, pero sin menos preciar a la pedazo banda que lleva detrás.
Si comentamos algunas diferencias con respecto al show que llevaba al año pasado, se ha perdido algo de teatralidad en el show, para dar más protagonismos al propio King, que sobre todo en los primeros temas, los que aparecen las verjas al frente del escenario, se acerca más a las primeras filas y a los objetivos de las cámaras. De esta manera su figura se hace más cercana y menos altiva, como parecía el año anterior, al empezar siempre al fondo del escenario.

Un atrezzo con las típicas escaleras, que representaban la típica mansión de sus conciertos y una representación teatral de King Diamond con sus habituales personajes. Un sonido demoledor y una iluminación un tanto oscura nos ponían en situación con la intro “The candle”. La voz de King Diamond se mantiene en buenas condiciones y llega a la perfección a sus famosos falsetes, que dan la nota característica a su actuación.
Un comienzo de show con “Welcome home”, donde rápidamente se puso de manifiesto la enorme banda que le acompaña y la parte teatral del show. Con la pala de enterrador inició “At the Graves”, con un King que le gustó acercarse al frente del escenario. Todo siempre en plan grandilocuente, donde usan partes grabadas para dar mayor dramatismo y teatralidad al asunto. Una intro y los monjes salen a quitar las verjas que cubren todo el frente de escenario.
Los dos guitarras, bajan por las escaleras, en unos movimientos coordinados para abrir el “Dreams”, que fue el tema que precedió su clásico y más movido “Sleepless Nights”, donde King estuvo sentado en la tarima de la batería buena parte de la canción. Guitarras acústicas y solo de batería durante el “Shapes of Black”, que anticipó la primera versión de Mercyful Fate de la tarde, con “Come to the Sabbath”, con un ritmo más lento y que se vió adornado por el baile de la bailarina que le acompaña en su show. “Eye of the Witch” y su melodía pegadiza, con los teclados grabados, cerro una primera parte de concierto, que se vio frenado por unos innecesarios tiempos rotos para los bises.

Una inútil espera y volvieron a salir para volver a salir. King aprovecho el comienzo de “The Family Ghost”, para ir presentando uno a uno a la banda, un tema muy old school. Otro momento de lucimiento de los guitarristas, Andy y Mike Wead, fue con la segunda versión de la noche de Mercyful Fate, “Evil”, de las más cañeras. Pero en poco más de una hora de concierto, otro parón para un segundo bis. Salieron con Andy a la guitarra acústica, que abrió un majestuoso “Black Horsemen”, que cerró el concierto.

Siempre interesantes los conciertos de King Diamond, aunque en esta ocasión tanta interrupción al final rompió el devenir del concierto, haciéndolo un tanto raro y que desengancho al público, ya de por si cansado y dado a la distracción.
El set list de King Diamond fue:
- The Candle
- Welcome Home
- At the Graves
- Up from the Grave
- Voodoo
- Let It Be Done
- Dreams
- Sleepless Nights
- Shapes of Black
- Come to the Sabbath (Mercyful Fate cover)
- Eye of the Witch
Bises:
- The Family Ghost
- Evil (Mercyful Fate cover)
Bises 2:
- Black Horsemen
Hemos publicado todas las fotos del Graspop Metal Meeting 2013 en nuestra página del Facebook.
- Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com, Miriam Gonzalez Trabado
- javier@metaltrip.com y yalinku@metaltrip.com




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