Otra vez de vuelta de un festival en Europa, súper contentos después de haber puesto una pica en Flandes y nunca mejor dicho, ya que hemos vuelto un año más, del GRASPOP METAL MEETING 2013. Como todos los años se celebra en el bonito pueblo de Dessel, en Bélgica que se ha celebrado del 27 al 30 de Junio en ese bello país. Os contamos primero una visión general y luego pasamos como es habitual, a describiros lo que vivimos en los conciertos.

No llegamos a la hora que debíamos por culpa del tráfico que por allí suele ser espantoso y por una cumbre de esas de la Unión Europea, que impidió que nuestro bus llegase en hora, pero son los que mandan y no se puede hacer nada pero pudimos comprobar que cada año los festivales europeos importantes, como es el GRASPOP METAL MEETING (GMM para los amigos) se esfuerzan en mejorar sus servicios.

Esta vez los accesos se han visto reducidísimos de personal, ya que el festival se ha apuntado a las nuevas tecnologías, dándote una pulsera al canjear tu bono, en la que tiene un chip y la debes acercar a unos lectores en las puertas de acceso, que son los que dicen lo de tú pasas/tú no pasas. Esto hace que la pulserita (de tela y de color mucho más feo para mi gusto que otros años), tenga un plastiquito que pone “escanéame” y que sobresale de la tela haciéndola por lo menos más incómoda que las de otros festivales.

Siguen teniendo la costumbre de dejarte las cintas colgando, después del precinto de la pulsera, para que te vayas a un stand de publicidad de telefonía donde las cortan y a cambio te dan un algo (gorra, bebida, etc.) pero que nosotros pasamos.Con los accesos mejorados para la nómina del festival, pero mucho más lento haciéndote sentirte un producto de supermercado pero es lo que hay.
Este año el camping no se llenó del todo. Al llegar, como todos años, acabamos topándonos con el personal de Seguridad y control del recinto, que toda su máxima obsesión en la vida es apiñarte en el camping con el de al lado, haciendo que tuvieras que esperar para que te dejaran acampar jugando al tetris con tu tienda, a ver si coge aquí y si no también. No han colgado el cartel de sold-out como en otros años y es que la crisis y la gran abundancia de eventos como este hace que se queden con entradas en taquilla (menos Wacken, claro) teniendo bastante espacio libre al final en el camping mientras nos apiñábamos en otras zonas. Es verdad y como siempre, que el domingo, día de Iron Maiden, el público subió bastante sobre todo antes de que actuaran los británicos no dando la sensación de mucho agobio pero sí de que deberían poner un tope para estar más cómodos todos (y más pobres los organizadores, claro).

Eso sí, mucha gente en el recinto, pero es de los festivales donde menos problemas hay a la hora de ir al WC porque está genial, súper bien organizado. Hay zonas estables (no cabinas de plástico) donde esperas bastante poco y tienes siempre todo lo que necesitas algo a lo que desgraciadamente no estamos acostumbrados por aquí. También hay puntos de agua fresquita, ¿qué más podemos pedir?.

En el camping también hay zonas de estas pero ahí sí que las esperas se te hacen eternas para el primer pipí de la mañana pero la ducha – sobre todo si eres fémina – es sin esperas y con agua calentita – todo muy limpio y con lo necesario para quitarte el barro del día anterior y sin esperas a cambio de 2,5€.
Por cierto, siguen con la costumbre de que tu dinero debe canjearse por “tokens” o monedas del festival – este año de color azulito metálico – que se pueden conseguir en las múltiples máquinas expendedoras a la entrada (tanto del recinto como de la zona de conciertos) y que hace que no te des mucha cuenta de los horribles precios que estás pagando, por ejemplo, un horrible kebab 4,5 tokens que traducido son 12,5 EUR – es un precio algo elevado, tal y como está ahora mismo nuestra economía. Tenías que estar pensando en multiplicar todo el rato para darte cuenta del pedazo de palo que te dan con todo – la comida carísima y malísima y la bebida pequeña resultándote mejor inflarte a Red Bulls (más baratos en comparación) con la siguiente taquicardia de turno. Ni se os ocurra pediros una sanísima botellita mínima de agua que pagáis como si fuera Dom Perignon o un trozo de sandía belga (yo lo hice) – las cosas sanas para cuando volváis. Siguen teniendo los “masúchs” (no sé cómo se escribe) pero es el nombre que le dan a un brebaje de cerveza con Coca-cola que está muy bueno; no pongáis esa cara de asco porque ellos saben mezclarla y las cervezas utilizadas no son cómo las nuestras – está fresquito y está rico.
En esta ocasión y a diferencia de otras ediciones, no hemos visto a casi nadie recogiendo vasos – antes por cada 24 recogidos te daban una bebida gratis pero esta vez debe ser que no funcionaba así porque aquello luego por la noche era un mar de plásticos tirados en el suelo, una pena y un poco asco. Lo que han también modificado un poco es el llamado “Metal Dome”, la carpa con un escenario para bandas noveles que hace la función de discobola por la noche y que la han puesto que es una pasada con muchas pantallas tremendas de vídeo y con el DJ (qué mal suena eso) saliendo por los dientes del monstruo-logo del festival – menudo ambientazo había todas las noches allí dentro – visita recomendada, mejor dicho obligada si vais al festival.

No han faltado en esta ocasión esa mezcla tan grande de público que puntualmente se da cita en el GMM, pero es verdad que cada vez el público de este festival es más joven (cosa way, nos encanta) y a la vez más amante de otros estilos que poco tienen que ver en el fondo con el Metal de verdad habiendo mucha chaqueta rara, gorra puesta en otra dirección, etc etc – La convivencia sigue siendo muy buena, muy buen ambiente, muchas ganas de juerga todo el rato, muy buen rollo y todo genial con muchos disfraces graciosos, gente entrañable de allí que va todos los años a pasarlo bien ellos y que te lo pases genial con ellos como el “padre de Induráin”, un menda ya mayorcito vestido de ciclista que lleva miles de pulseritas de festivales y que no para de animarte, de bailar, de que pases un rato genial con él. Mucho Wall of Death sin incidencias malas en general, muchísimos Circle Pits (sobre todo con Parkway Drive), preciosos coros con Maiden por ejemplo además de crowsurfing incluso con silla de ruedas incluida, un aplauso para el colega. Es un gusto compartir los conciertos de tan buen rollo, eso sí, en el camping siempre hay algún cabrito amigo de las pertenencias ajenas y sobre todo cuidado ahora en los pogos que están empezando a robar carteras …. A ver si les trincan y los matan, todos más tranquilos estaremos.
Las bandas han estado genial en general, siendo todas puntualísimas y con algunas cancelaciones por accidente (como el cambio de Soulfly por Coal Chamber) o ingresos sanitarios como el de Animal Mendoza de Twisted Sister pero que fue sustituido sin problemas. El resto han llevado lo mejor de su show (como Saxon con el aguilucho) o Slipknot con su batería con plataforma, una auténtica pasada que os contaremos en próximas publicaciones. Hablando de las bandas, han traído merchandising (al cambio de 30EUR no pagados con tokens) las más caras (Maiden, Slipknot, Twisted) y las del festi a 20€ o a 40€ las sudaderas que se agotaron en seguida los 3 modelos debido a lo bonitas que eran y al frío reinante que tela marinera. Como los heavies somos muy cultos, ahora no solo venden en libro de Dee Snider (Shut up & give me the mic – buenísimo) sino que podías conseguir también el que ha escrito Slipknot – además había una carísima gorra de Maiden (30€, ja, ja, ja) y sólo una conmemorativa del concierto belga, la de Slipknot a 30 EUR y que allí se quedó. La peña se llevaba las camisetas de Maiden en plan avalancha que pudimos sufrir y que nos hace pensar que estamos todos un poco mal de la cabeza pero al final conseguimos la de la cerveza Trooper que no estuvo disponible en ninguno de los 4 bolos de ellos anteriores que hemos visto. Las camisetas del festival estaban disponibles en 3 modelos con ausencia de jersey de manga larga – no quedó ni una. En cuanto a cosas especiales, pocas colaboraciones de unos con otros a excepción del simpático Phil Anselmo o a uno de los miembros de Madball (que no tocaron) pero tuvieron el detallazo de salir a escena con sus compañeros músicos y que ya os contaremos en detalle.

A pesar del diluvio caído el viernes, a pesar del frío que hizo el sábado y del calorazo estupendo del domingo nada impide que pensemos que merece y mucho pasarse todos los años por el GRASPOP METAL MEETING un año más. Esperamos volver a Dessel en 2014, merece la pena y mucho.
Hemos publicado más fotos del Graspop Metal Meeting 2013 en nuestra página de Facebook.
- Crónica y fotos: rocio@metaltip.com, yalinku@metaltrip.com
- javier@metaltrip.com




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