10/07/2013
El viernes, 5 de julio 2013, fue un día histórico musicalmente hablando en Madrid ya que tuvimos la visita por primera vez de un guitarrista/compositor e intérprete de Blues Rock de lo más importantes de los Estados Unidos, GEORGE THOROGOOD.
Sabíamos que iba a ser un conciertazo por la carrera de este músico pero no creíamos que iba a ser un auténtico pasote, bueno, no adelantemos acontecimientos – esto es lo que disfrutamos.
Se celebró el conciertazo en la Sala La Riviera de Madrid que presentaba un desolador aspecto cuando llegué sobre las 20:00h y es que el calorazo que hacía en la capital era tremendo como para salir además de que los 42€ más gastos que costaba la entrada hizo que más de uno se quedara en casa – una pena porque no sabe lo que se perdió. A las 21:00h y ya con más gente de la esperada (más de media entrada) cuando se apagaron las luces, nos dirigimos al foso de fotógrafos (con normas especiales) para comprobar que el escenario estaba peladísimo, es decir, no había nada de nada de nada.
La batería encajada en el fondo entre algo parecido a dos pantallas y ya, pero … qué es esto? – va a empezar así?. A la hora exacta se apagaron las luces encendiéndose una azul debajo de la batería y apareciendo en escena la banda de George, THE DESTROYERS saliendo él con una cinta en el pelo e increíblemente bien conservado para los 63 años que tiene. Abrieron con “Rock Party”, con un excelente sonido y una puesta en escena de lo más original que hemos visto porque la banda se dispersa, le dejan a él sólo, en medio del escenario que sea el centro de todas las miradas y comienzan a aparecer imágenes por las pantallas creando un efecto precioso. George salió a por todas, con su personal voz un tanto cascadilla o demasiado seca en los primeros temas pero que se adapta fantásticamente al tipo de música que hace, Blues Rock típicamente americano con algunas dosis de Country y de Blue Grass.
Todo genuinamente americano, fantástico. Él sólo es un espectáculo en sí, no le hace falta más. Hacía tiempo que no veía a nadie tan seguro de sí mismo en el escenario, tan chulo, tan provocador, tan altivo y que disfrute tanto de lo que hace mientras que el resto de la banda – musicazos todos, de altísimo nivel – saben perfectamente que el Jefe es él y que haga lo que quiera mientras yo estoy aquí sacando lo mejor de cada instrumento.
En el segundo tema, “Who do you love”, George ya iba animándose y no paraba de bailar pero el caso es que es de esos frontmans que no hace nada – porque los movimientos son mínimos – pero que tiene una gracia y mucho salero y te quedas mirándole alucinada perdida mientras el guiña, te saca la lengua (muchas veces lascivamente), pone caras picaronas, menea las caderas como Elvis Presley y va poco a poco conquistándote no permitiendo que dirijas la vista a otro sitio a pesar de tener en este tema unas imágenes de llamas californianas por todas partes creando un efecto espectacular.
Iban a toda caña, sin espacio entre tema y otro pero es que la sala tiene una hora para meter a los bacalas y George quería tocar el máximo de temas posibles así que las presentaciones y buenas noches para mejor ocasión pasando a interpretar “Night Time”, bailándosela en plan chulo no, lo siguiente mientras que su impasible banda se limitaba a tocar y de vez en cuando hacer un gesto facial como de sonrisa, para eso está el Jefe para quedarse con todo el personal.
En este tema la luminotecnia se salió, sin dejar de enfocarle, hubo movimientos rápidos de luces claras por toda la sala y que unido a él y a las imágenes de las pantallas, parecía aquello el mejor show de un estadio – qué logrado estuvo. Iban pasando los temas rápidamente, haciendo que nos encantara su mezcla de fuerte Blues Rock con una voz que ya estaba perfecta para interpretar su último tema, “I Drink Alone”, quitándose el pañuelo de la cabeza para ya empezara desmadrarse – se le veía animado y contento marcándose el tema de la forma más divertida y graciosa, con las imágenes de la frase en la pantalla y el Bulldog Inglés golfo portada del disco vigilando al personal – qué guapo.
Vaya caretos que pone, es que el tío lo vive y si no te gusta el Blues Rock es igual, con tal de que le mires ya pasas un rato de lo más divertido aunque a pocos no les gustó la mezcla de Blue Grass con tonos más lentos ideales para disfrutar y de paso dedicárselo a Johnny Cash (el más grande, llevándose el cariño de los asistentes) con “One Bourbon, One Scoth, One Beer” – tema larguísimo versión de John Lee Hoocker pero con su toque personal y que si llega a durar hasta el mes que viene hubiera dado igual, qué caña , qué bueno y qué musicazos en el escenario, todos, presentando George a su guitarrista como el chico de Texas mientras su roadie, muy atento todo el show, le traía una precisa Gretchen de la que sacó sonidos espectaculares.
Llevándose miles de aplausos muy merecidos y con una franca y pícara sonrisa, George se dirigió al público ya diciendo en castellano – muchas graciasssss – y que había tardado 45 años en venir a España pero que espero que esto sea el inicio de una larga y duradera relación emocional – pues esperemos que sí, por mí que venga todos los días. Ya se había pasado una hora de actuación volando, no parábamos de reírnos, de corear con él y de movernos porque George es fascinante, te contagia su amor por la música y eso se nota.
A estas horas vino genial un Booguie, genialmente interpretado para poder seguir disfrutando y a la vez frenando un poco tanta caña porque nos iba a dar algo con él, iban a más y a más para coger su guitarra y marcarse una especie de solo (nada coñazo) para irse por unos minutos y dejar a su espectacular banda que hiciera de las suyas, mientras él apareció por detrás haciéndole gracias a su guitarrista en plan gracioso, todo muy divertido. Con “Cocaine Blues”, nos siguió él y The Destroyers regalándonos los oídos para pasar a su exitazo, “Bad to the Bone”, que le llevó unos cuantos maravillosos y perfectos minutos, repitiendo el estribillo –bad,bad,bad,bad,bad.- así como lo hacen los buenos blueseros y que lo intentas tú y es prácticamente imposible seguirle, qué bueno. Ahí se explayó, minutos y minutos del mejor Blues Rock elegante, de calidad, con olor a añejo pero que consiguió que un aroma del genuino tabaco americano y Bourboun se olieran en toda la sala cuyo público estaba encantadísimo con él.
Un tío sólo, nada de parafernalia y llenaba ese escenario y tres más, qué artistazo, brindando con nosotros con un chupito (cuyo vaso regaló) y que le sentó genial porque se animó aún más aunque parecía imposible alcanzando en nada la hora y media larga de concierto – él estaba animado pero se le notaba ya cansado de tanta marcha con lo que después de interpretar “You Talk Too Much”, donde puso el micro a la peña para que hiciera los coros, dio por finalizado el show, sentándose en los altavoces de la derecha con su vaso tranquilamente, cuando apareció su roadie y le animó a que hiciera caso a la petición del personal de “otra, otra…”, él nos miraba con ese careto tan gracioso y decía, - You people are crazy – en castellano dijo “loco, loco” – para hacerle caso y después de hablar con la banda marcarse una marchosísima versión del bailongo “Johnny Be Good”, siendo la primera vez en la gira que hace un segundo bis y es que la banda y él estaban encantados con el cariño del público, poniendo el punto y final (porque le echaron más o menos) sobre las 22:45 llevándose el aprecio del público y muchos aplausos dejándonos a todos con las ganas de irnos a verle donde sea. De lo mejorcito que he visto en un escenario, qué tío y qué banda estos GEORGE THOROGOOD and THE DESTROYERS.
No pudimos coger el setlist y pasaron de dárnoslo, amabilidad cero así que nada, otra vez será.
Hemos publicado más fotos del concierto de George Thorogood en La Riviera en nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com
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