Metalfest Loreley (Alemania) – 7/06/12 – Día 1
El Metalfest de Loreley (Alemania) daba comienzo con un ambiente un tanto frío, no sólo por lo climatológico, sino también por la escasa presencia de público hasta ese momento.
SAPIENCY:
La una del mediodía era la hora acordada para el inicio de los conciertos y
SAPIENCY serían los valientes encargados de abrir fuego mientras la mayoría de los asistentes aún se apuraba sus primeras cervezas o empleaba el tiempo en visitar el merchandising.
Tras preguntarse en alto "¿Dónde está la gente?" comenzaba de manera puntual la actuación del sexteto alemán, en la que nos mostraban un death metal de corte melódico ayudado de fondo por sonidos sampleados. El dúo formado a las voces ayudaba a dar un pequeño aire fresco a la banda, logrando además de un abanico de registros más amplio, mayor presencia en el escenario.
Gran aportación la de SAPIENCY que, tras autoeditarse su álbum debut en el 2010, se van haciendo un hueco en la escena musical llegando a participar, incluso, en el festival 7000 Tons of Metal.
TURBOWOLF:
Tampoco lo tenía fácil el cuarteto inglés cuando saltaba al escenario principal a eso de las 13:45. En un ambiente que, quizá, no fuese el más apropiado para su estilo, supieron adaptarse de manera ejemplar completando una actuación atrevida, dinámica y entretenida en líneas generales.
Turbowolf nos ofrecían una buena receta de stoner/rock de corte Psicodélico, con ciertos toques punk y bien ambientado por su inquieto vocalista que, ayudado por unos sintetizadores, conseguía construir un efecto sonoro totalmente atrayente. El resto del combo no fue a la zaga, destacando la variedad de registros en los riffs de guitarra y el aplastante sonido de la batería.
Llama poderosamente la atención como los de Bristol han conseguido meter la cabeza dentro de estilos que difieren tanto del suyo, compartiendo escenario con bandas tan dispares como Korn o Dimmu Borgir.
Buena respuesta final del público que en ningún momento se mostró reticente a la arriesgada propuesta musical de Turbowolf.
THRENODIA:
Nos acercábamos por primera vez hasta la carpa donde estaba situado el escenario dos para comprobar como se las gastaban los alemanes Threnodia.
Desde un primer momento nos dio la impresión de que no iba a ser uno de los lugares más confortables del festival ya que el calor y el polvo que se generaban en el interior no invitaban a permanecer mucho tiempo dentro.
Lamentablemente, tampoco THRENODIA ayudaron mucho a hacer nuestra estancia algo más cómoda. Black metal de corte melódico, con presencia de violín y teclado, pero de poca originalidad y escasos recursos. Los alemanes dieron la impresión de ser una banda que no acaba de encontrar muy bien su estilo y, cuando esto sucede, se acaba formando una colección de riffs e instrumentos sin mucho criterio. Tampoco el sonido les acompañó en demasía en sus primeros compases por lo que, tras intuir en dos o tres canciones lo que nos depararía su actuación, decidimos cambiar de aires para trasladarnos al escenario principal.
SKULL FIST:
SKUL FIST se plantaban en el escenario principal con una buena legión de seguidores tras las primeras filas. Desconocíamos el gran tirón con el que cuenta esta banda de heavy metal pese a contar solamente con una única larga duración en su carrera.
El cuarteto canadiense nos mostraba una actitud y técnica encomiable, con unos músicos hiperactivos en todo momento y con unos temas plagados de matices y detalles técnicos que dejaban entrever una propuesta interesante. Por desgracia, la cosa varió en cierto modo en cuanto nos alejamos un poco de posiciones delanteras.
Fue ahí cuando percibimos un poco las carencias en directo de Jackie Slaughter en la parte vocal.
Sin resultar nada catastrófico sí se pudieron intuir ciertos desajustes en la entonación de las canciones, algo que, sin resultar especialmente dramático, restaba de alguna manera potencial a la banda.
Poco más se puede achacar a los de Toronto, que se emplearon a fondo en reafirmar su posición frente a los tan manidos "No False Metal" o "Heavier Than Metal".
El gran número de personas que se congregaban ya en las gradas del Freilichtbühne fue testigo de excepción y así lo supo entender y disfrutar.
ALESTORM:
Definitivamente parece que ALESTORM han conseguido encumbrarse como una de las bandas con mayor tirón en Alemania.
Los escoceses han sabido ganarse al público con su Folk Metal lúdico de temática pirata, convirtiendo cada actuación en una auténtica fiesta.
Esta vez no iba a ser menos y, sabedores de ello, volvieron a liarla en tierras germanas.
Si bien es cierto que el numeroso público presente ya iba bastante predispuesto a ello, ALESTORM confiaron su repertorio a la ínter actuación con los asistentes, provocando que, por primera vez en lo que iba de festival, nadie permaneciese sentado en sus asientos.
Tras una corta intro a lo "Piratas del Caribe", una curiosa y repentina melodía de videojuegos marcaba la salida de los galeses al escenario, que bajaban corriendo al foso para saludar a los presentes de primera mano.
"Shipwrecked" desataba la locura mientras nos percatábamos de la presencia de un jovencísimo nuevo miembro en la banda, encargado también junto a Christopher Bowes de los teclados y que, tras unos aparentes nervios iniciales, se desataba a la par que sus compañeros.
El resto de la fórmula de ALESTORM se basó en temas pegadizos, rápidos y bailables que ya, a estas alturas, no hay ningún asiduo a festivales en Alemania que no las conozca.
Poco a poco, los galeses se iban adueñando de la situación soltando perlas como "Ahora viene un tema largo y aburrido", a la vez que las complementaban de manera perfecta con una magnífica ejecución del repertorio. "The Skun´n Norwegian" o "Captain Morgan´s Revenge" cerraban 50 minutos de extenuante actuación.
MOONSPELL:
Nada nuevo en la actuación de los portugueses Moonspell. En cierto modo llevan ya un tiempo instalados en el circuito de festivales alemanes y, para mi punto de vista, poco nuevo tienen ya que ofrecer. Si bien es cierto que cada actuación suya es encarada con la certeza de que no defraudan, da la impresión que la banda portuguesa ha tocado techo en cuanto a improvisación.
A nadie se le escapa tampoco que Fernando Ribeiro es uno de esos frontman que saben transmitir en directo una fuerza e imagen impactante y es por ello que sigue erigiéndose como uno de los principales baluartes de la banda.
En esta ocasión, sorprendió a los asistentes saliendo caracterizado con un casco en alusión a la portada del último trabajo de los de Lisboa, "Alpha Noir", presentándonos de paso algunas de las piezas que aparecen en este álbum.
Tras la puesta en escena de "Axis Mundi", "Lickanthrope" o "Em Nome do Medo" le llegaba el turno, como sigue siendo habitual, a los grandes y esperados clásicos de Moonspell. Y es ahí donde radicaba mi pequeña crítica ya, a parte de que era algo prácticamente obvio, ya casi se puede intuir hasta el orden de los temas.
"Vampiria", "Opium" y "Alma Mater" cerraban una nueva descarga de MOONSPELL en tierras germanas.
LEGION OF THE DAMNED:
Impresionante la descarga de los holandeses. Una vez más supieron poner las gradas patas arriba y , en esta ocasión, hasta la climatología jugó en su favor creando una atmósfera realmente fría e impactante.
Para la hora en la que Legion of the Damned saltaban al escenario, las luces y el humo ya empezaban a hacerse perceptibles y más si cabe en cuanto comprobábamos que el, hasta entonces despejado cielo de Loreley, se tornaba gris y una espesa lluvia empezaba a caer sobre nosotros.
Lejos de disuadir al numeroso público presente, el ambiente contribuyó a que temas como "Sons of the Jackal" , "Death's Head March" o "Werewolf Corpse" sonasen espectaculares, con un cuarteto cien por cien entregado y profesional.
Los holandeses tienen las cosas muy claras y no pierden el tiempo en innovaciones ni especulaciones. Thrash metal de corte agresivo y convincente. Suficiente para levantar la moral durante los 45 minutos que duró su actuación.
WITCHCRAFT:
Mediada la tarde, el horario nos sumergía en un mar de dudas ante la coincidencia, según el gusto particular, de dos de las bandas más interesantes del primer día de festival.
Hypocrisy por su trayectoria y Witchcraft por su frescura nos lo ponían complicado.
Afortunadamente, o desgraciadamente según se mire, la climatología nos ayudaba a decantarnos por la opción del escenario cubierto en donde, los también suecos Witchcraft, nos presentaban varias novedades.
La reformada banda de Stoner/ Doom se encontraba a su salida al escenario con una nutrida presencia de seguidores que no tardaron en hacer de la carpa un acogedor recinto, muy distante de lo que habíamos presenciado en los primeros instantes del día.
La primera de las sorpresas en la formación llegó cuando comprobamos que el vocalista Magnus Pelander se había despojado de su guitarra para dedicarse plenamente a la parte vocal.
Más tarde compartiría con el público las novedades surgidas en el seno de la banda. Ni más ni menos que tres son los cambios realizados en un grupo que ha ganado en profesionalidad y ejecución.
Sin duda, la entrada de nuevos miembros ha dotado a Witchcraft de un toque especial, aunque en los primeros compases nos descolocase un poco el nuevo rol del vocalista, el cual amenizaba los temas con unos bailes un tanto difíciles de encasillar.
Cinco años llevan los suecos ya sin dar noticias en cuanto a ediciones se refiere, mucho tiempo si tenemos en cuenta que se trata de una banda relativamente nueva pero con una gran proyección y producción en el pasado.
Por ello no era de extrañar que el grueso del setlist se centrase en "The Alchemist", complementado con algunos de los temas más importantes de sus dos primeros discos como "Witchcraft" (sublime), "Leva" o "Chylde of Fire".
Aún así, tuvimos la ocasión de degustar un par de nuevas canciones que aparecerán, en no mucho tiempo, en su próxima grabación.
Agradabilísima sorpresa de nuevo la de los suecos que consiguieron que la gente que en un principio tenía dudas sobre que grupo elegir, saliese de la incómoda pequeña carpa con una sonrisa de oreja a oreja.
BLIND GUARDIAN:
El aspecto que presentaba el Freilichtbühne antes de la salida de sus compatriotas Blind Guardian presagiaba una gran actuación.
Los alemanes salían con las pilas bien cargadas y motivadísimos ante una audiencia que les acompaño durante toda la actuación como si fueran uno más del grupo.
Siempre he pensado que Blind Guardian nunca podrían plasmar en directo todo lo que ejecutan en disco pero, en esta ocasión y sin distanciarme tampoco mucho de este pensamiento, pude apreciar una ejecución mucho más real y práctica que en anteriores ocasiones.
Evidentemente fueron los nuevos temas los encargados de abrir boca ante un público que todavía miraba de reojo al cielo por lo que pudiese pasar. Afortunadamente, no hubo problemas añadidos a la actuación y pudimos saborear tranquilamente los temas que han llevado a la banda a los primeros puestos del estilo.
Cobijados por el telón que da imagen a "At The Edge of Time" aparecían los músicos comandados por un, especialmente activo, Hansi Kürsch que se convirtió en perfecto maestro de ceremonias para esta pequeña recapitulación de grandes temas del Heavy.
Gran sonido afortunadamente durante la hora y cuarto de actuación para un grupo que, aparentemente, se mostraba algo decaído en ocasiones anteriores pero que se muestra dispuesto a no bajarse del barco.
No faltaron los grandes momentos con "Mirror Mirror" o "Bright Eyes" pero sin duda alguna el momento estelar se vivía con "Valhalla", tras la que todos los asistentes se quedaban solos coreando la parte principal. Algo que dejaba ciertamente conmovido al bueno de Hansi.
Poco más que añadir a la actuación de BLIND GUARDIAN, dando por sabido ya el entrañable momento que se vive en un festival cuando suenan los acordes de "The Bard´s Song".
Sin duda alguna, una de las actuaciones estelares de este Metlafest 2012.
MEGADETH:
El cansancio iba ya haciendo mella para eso de las 22:30 horas de la noche, momento establecido para la salida a escena de una de las bandas míticas del panorama mundial.
Pese a ello, decidimos quedarnos a comprobar como se las gastan últimamente Dave Munstain y los suyos, aunque sin poder completar toda la actuación a causa de los horarios de autobuses.
Tras una puesta en escena bastante sobria aparecían Megadeth dispuestos a recuperar una hegemonía venida a menos de un tiempo a esta parte, pero siempre con el respeto y el status que les debe la historia.
Comenzaban los acordes de "Never Dead" con un Dave alumbrado con luz blanca en medio del escenario, mientras el resto de componentes iban ocupándose de sus posiciones.
Parcos en palabras pero repletos de efectividad, se mantenían los de California impávidos ante el recibimiento de una multitud bastante predispuesta a disfrutar de estas leyendas del thrash metal internacional.
Una gran muralla de pantallas flanqueaba a los cuatro músicos mientras el señor Mustaine y Chris Broderick parecian medirse en una inigualable batalla de solos vertiginosos en temas como "Head Crusher" o "Trust".
Poco le hacía falta al público del Metalfest para venirse arriba por lo que no tardaron en llegar unas emotivas palabras de agradecimiento por parte de Megadeth.
Afortunadamente, podemos hablar de una nueva lección de los americanos, en una descarga en la que el gran sonido tomó parte importante y en la que no faltaron grandes momentos con "Whose Life (is it Anyways?) , "Public Enemy No,1" o "Peace sells".
Hay más fotos del Metalfest de Loreley subidas a nuestro Myspace y nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: Marcos Perianes Castillo
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