Igualar al genio H.G. Wells es imposible, al menos, dentro del ámbito literario. Con obras como «La Guerra de los Mundos», «El Hombre Invisible» y otras muchas más, casi se podría decir que, en los tiempos modernos, la ficción del británico se ha hecho realidad o más. Para el incombustible guitarrista americano Chris Impelliteri, la pandemia de la Covid19 ha sido una experiencia muy enriquecedora; tanto que ha adaptado, en cierta manera, su nuevo álbum «War Machine» en las ideas del prolífico autor. No está de menos decir que Impelliteri es mucho más que un cuarteto de artistas reputados a lo largo de la historia musical. Aparte del propio líder, tener un cantante como Rob Rock o la reciente inclusión del portentoso batería Paul Bostaph (Slayer), ¿qué se puede esperar de un artista a quien la muerte teme cuando se encuentre con él? Servidor es de los que piensa que, llegado el momento, Impelliteri pedirá una prórroga a la eternidad para crear un álbum conceptual sobre la experiencia fúnebre y la luz al final del túnel.
Para no andarse con rodeos e ir directo al grano, el tema homónimo del álbum retuerce la visión ficcional hacia nuestros días, mezclando el old school del legendario guitarrista con la producción moderna. A través de un intenso shred y veloces melodías, el característico estilo neoclásico de Impellitteri se hace más fuerte con la salvajería percusionista de Paul. La genial voz de Rob influye una gracilidad lírica que, con el uso de escuetos coros, llega al mismo nivel que el tremendo solo guitarrista o el tenebroso break de ruptura total. Mucho más heavy y de aspecto rockero añejo, «Out of my Mind (Heavy Metal)» se establece como un himno imperecedero sobre el arraigo de los artistas hacia un música extrema que no deja de crecer día a día. Los riffs son calmados, aunque sin perder la progresión de acordes, una armonía dual y el toque laríngeo de Rob al máximo. Es verdad que a Chris le gusta lucir su creatividad en intrincados solos y mucha técnica de ensayo; ¡nos encanta que sea así! Poco a poco, va sobresaliendo el arduo rol bajista de James, cuyos graves complementan la sólida base instrumental que sustenta a cada canción, como es el caso de «Superkingdom». Cogiendo un matiz alternativo que no se desvía del camino metal/rock, los ritmos sincopados siguen la teoría musical de escalas junto a un sonido más ligero de cierta textura groovy. Rob no consigue desafinar en ningún momento, ¡porque los agudos le salen perfectos, al igual que el apoyo coral! No hay que olvidar los breaks graves; ¡una maldita delicia barroca fuera de sí! Para hacer mover a las masas en directo, aparte del espíritu, «Wrathchild» retoma la thrashería técnica de Chris con motivo de endurecer los ánimos óticos. La esencia del old school no decae ni en los estribillos, lo cuales se siguen de estructuras en una tonalidad menor que mantienen el suspense adecuado en la expresión vocal. ¡Otra obra maestra más gracias al final del solo, cuya inspiración clásica rompe cualquier esquema!
Cuando se trata de juntar la belleza y la fuerza en un cúmulo de energía musical que sorprenda a novicios y veteranos, «What Lies Beneath» y «Hell on Earth» son la prueba definitiva de que Impellitteri tiene un largo trayecto por delante. Quitando el pegadizo estribillo del primer tema y las múltiples muestras de acordes salteados en una línea de predominancia móvil, es necesario reconocer la impregnación nostálgica de «Hell on Earth». Sin duda, Chris decidió que se convirtiera en el tema más pesado y crudo del álbum, pues no hay quien le haga sombra a la dificultad interpretativa que se desprende de cada instrumento. Incluso James golpea su bajo de tal manera que sobrepasa al kit percusionista. Esa mezcla de heavy/thrash donde el doble bombo se mantiene constante recalca el inmenso aporte que Paul hace en la banda. El cuarteto está muy consolidado, ¡tanto que brilla más que una supernova en pleno estallido! No muy atrás queda «Power Grab», la cual mantiene la importancia melódica en ritmos templados que se orientan hacia el hard rock y el contraste armónico. Lo más importante aquí es esa breve muestra del arte bajista que encierra el solo de Chris, al igual que la voz de Rob, pues los unísonos le dan un plus de protagonismo. «Beware the Hunter», después de lo analizado hasta ahora, podría pasar por una enérgica balada. Entre el pulido arte creativo de base y el regreso del sonido groovy, un matiz bailable y de enganche social se desprende del estribillo. Fácil resulta contagiarse de la amplia diversidad, en un margen muy estrecho, de lo que puede hacer Chris y compañía después de los múltiples éxitos cosechados a lo largo de la trayectoria profesional.

En una guerra real, señalar el camino de la victoria correría cargo de «Light It Up». Guiados por la batería de Paul, el virtuosismo guitarrista de los salteados puentes muda conforme Rob entra su voz a escena. La notable influencia del hard rock señala el sentimiento del glorioso pasado y cómo quiere seguir vigente en los días actuales. Si estábamos convencidos de que Impellitteri había finalizado la experimentación musical, «Gone Insane» aplaude en la cara a través de un sonido rudo. La composición no posee mucha diferencia con lo analizado antes, pero enseña una vía de escape a la rutina diaria con los agresivos acordes en los puentes. No es posible abandonar los coros en el estribillo, ¡y ahí está la clave del éxito para Rob! Después de un solo más afilado que un cuchillo recibiendo la piedra de amolar, James y Chris despiden el tema con un breve dueto de rivalidad. Como último enfrentamiento en este álbum, «Just Another Day» combina la inaudita técnica de Chris con su capacidad de hacer botar al público en compañía de un Rob más agresivo en el aspecto laríngeo. Reprochar, a la banda, algo distinto no tendría sentido, pues nunca se sabe por dónde va a saltar cada artista dentro una lógica musical. Pararle los pies a Impellitteri es una falta irrespetuosa, porque a las estrellas del metal/rock no se les detiene, ¡se les anima a seguir hacia delante! Está claro que Chris, como cualquier ser vivo, caerá ante la muerte. ¡Eso sí, con la guitarra en mano y rockeando lo que pille por delante!
TrackList
- War Machine
- Out of my Mind (Heavy Metal)
- Superkingdom
- Wrathchild
- What Lies Beneath
- Hell on Earth
- Power Grab
- Beware the Hunter
- Light It Up
- Gone Insane
- Just Another Day
Nota Final = 9/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip




Sin comentarios