Volver a un recinto grande, a estas alturas de pandemia, parecía casi imposible, y más, el día en el que se derogaba el estado de alarma en todo el territorio nacional, pero se ve que, pese a todo lo que nos quieren hacer creer, la cultura es segura, y la música es cultura. Hoy tocaba ir a ver la propuesta de Kutxi Romero, el conocido vocalista de Marea, acompañado por los guitarristas El Pete y Juanito Lorente, con los asturianos Baja California como banda invitada.
Nada más llegar al Palacio de Vistalegre, una entrada habilitada, en la que en ningún momento se formó cola, al menos, para entrar a ver a los asturianos Baja California, que abrían para Kutxi Romero, sin Marea, pero bien acompañado por Juanito Lorente y El Pete, en formato trío -como bien se encargó de recordárnoslo el propio Kutxi nada más empezar el recital- de guitarras.
Pero empecemos por el principio: Baja California. Los asturianos se estrenaban en Vistalegre con un público más bien escaso, que fue aumentando a medida que iban pasando los temas, que, aunque se hicieron escasos, estaban bien llevados. Animaron a la gente, como era su cometido, así que un gran “Aguante” para ellos, que se lo ganaron durante todos y cada uno de los cuarenta minutos de set.
![]() Kutxi Romero – Palacio de Vistalegre (Madrid) – 08/05/2021 |
![]() Kutxi Romero – Palacio de Vistalegre (Madrid) – 08/05/2021 |
Y ahora sí, Kutxi Romero, El Pete y Juanito Lorente. Tres guitarras para una plaza de toros, y Kutxi hablando. Mucho. Quizás en ocasiones demasiado, pero así es el de Berriozar, sin filtros entre cerebro y lengua. Sin grandes artificios, más allá de las máscaras (de Aliexpress, que no está el presupuesto para traerse al Eddie de Iron Maiden) y algún invitado (Luter, que teloneó a Marea su última gira hasta la fecha, se subió a las tablas), para un setlist con dos partes diferenciadas, la propia de Kutxi, la primera, y tras la pausa para el cigarro y el refresco de garganta, un par de Marea, que no puede faltar algo de la banda madre, aunque no sé si calificarlo de versión, como sí fue el penúltimo tema, ese ¡Qué desilusión! de los Leño, que dejó paso a No me beses en la boca, para despedirse después de casi dos horas de recital.
- Crónica y fotos: Andres Abella.






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