Antes de hablar de Linkin Park y las millones de respuestas (aciertos y detracciones) hacia la trayectoria del grupo, es producente preguntar: ¿Cuántos han crecido con la increíble música de Chester y compañía a lo largo del cambio de milenio? Sí, le echamos mucho de menos, porque aparte de ser una figura de idolatría y querido músico en todo el mundo, su joven muerte supuso otro vuelco más a la visión del suicidio en el impacto de la salud mental. Después de siete años tras la pérdida del carismático líder y decenas de rumores sobre el futuro de Linkin Park, 2024 fue el año que más polémica ha traído para el combo americano de metal/rock alternativo. Enhorabuena y esperanzas resurgidas en el retorno con la cantante Emily (Dead Sara), desavenencias y malas praxis en algunos artistas y luchas de egos… ¿Qué sentido tiene el circo mediático montado? La gente quiere volver a disfrutar de una banda icónica que revolvió las corrientes más innovadoras de la industria clásica, así que aparte de los comentarios y prejuicios, «From Zero» está al alcance de todos y bajo el preciado recuerdo de Chester en el corazón del mundo.
Desde el inicio y después de una breve apertura grupal en el estudio que da la sensación de ser un error casual que se coló en el disco, el grupo comienza su obra maestra con «The Emptiness Machine». A través de la misma enigmática y aspecto antisocial que hizo destacar a Linkin Park por su discografía, una madura voz guitarrista se encarga de las primeras líricas hasta que Emily hace su aparición estelar junto a la base fundamental, es decir, el portentoso bajo de Dave y la reciente incorporación baterista de Colin. Distorsión suave, potencia nivelada y duración corta que lleva a la explosión directa de «Cut the Bridge». Está claro que Emily brinda mucho a la banda; si hubiera que destacar algo, sería su actitud indiferente en favor de su rol vocalista. De una temática tranquila y sosegada, los añorados ritmos cortantes y secos se adueñan de los estribillos, creando una atmósfera ideal de unísonos que bien recuerda a los primeros álbumes. El estilo nu/alternative ha regresado a Linkin Park ante la sorpresa de los oyentes actuales y es un regalo brusco para quienes mantuvieron la esperanza hacia la banda revelación del nuevo milenio. Un aspecto a valorar y que resulta muy adecuado es la escueta duración de los temas, donde se evidencia un afán por no explayar mucho el arte musical. Por ello, este potente álbum de media hora se puede convertir en una joya efímera si no se le presta la debida atención en todo momento. Un himno a la memoria de Chester es la brutal ejecución de «Heavy is the Crown», pues el rap/core se mezcla con una diversidad tonal que no posee una cara visible en el liderazgo. Ya puede Emily coger el micrófono las veces que quiera que acabará siendo acompañada por Mike y Brad en la retaguardia. Modulando las voces y dejando la agresividad a la fémina, la falta de consistencia en los ritmos es otro guiño a los años dorados de Linkin Park, ejemplificando las síncopas y la carencia de una coda nítida.
La programación ambiental de Joe no se puede negar, ya que es el artífice de todas las emociones que rodean a cada tema. Por primera vez, Emily se agarra a la decisión de ser una guía espiritual gracias a la influencia teclista y «Over Each Other» baja la energía sonora hacia una relativa calma que rompe con los esquemas modernas en unos efluvios de ese aclamado «Hybrid Theory». Linkin Park no pierde las raíces que le llevaron al estrellato y gente como Mike juraron ser fieles a seguir cambiando el mundo a su manera. Por suerte para los amantes de los rugidos femeninos, «Casualty» sigue quebrando las melodías con un mayor acecho de los acordes cordófones, aunque la pareja vocalista pierde la apuesta contra Dave. Los graves se hacen con el control de la nueva etapa grupal, y ni siquiera los efectos especiales o la excesiva producción de estudio le hacen frente. Todavía no es posible creer que el combo artístico continúe dando guerra después del adiós de Chester, porque escuchando, bastante sorprendidos, la ejecución de «Overflow» cualquiera pensaría que este álbum iba a ser una despedida formal del mundo y no un reinicio musical como tal. El engaño es tan notable como Mike y Brad nivelando la acústica instrumental para que Emily se luzca una mezcla de coloridos fluidos. La pesadez de los elementos adyacentes en la sala técnica abre grietas en los altavoces y recupera un acción trascendental de Linkin Park, la génesis de raciocinio en el público. La música debe hacer pensar al cerebro y no sólo disfrutar de la creatividad. Sin apenas entrar en la realidad, el pelotazo de «Two Faced» es la expresión que graba, a fuego, la vuelta de Linkin Park a la industria extrema. Mientras cada artista va por su lado en una extraña sincronización, el aberrante sonido se convierte en una moneda de valor encaminada a generar a los moshpits en los conciertos como antaño. ¡El mejor corte del álbum, sin duda!

Habiendo analizado gran parte del regreso de Linkin Park, poco puede haber que sorprenda en la continuación que da forma al final. Marcando breaks de índole diversa, «Stained» presenta el lado más sensible de Emily, quien juega con su registro laríngeo mientras Mike lidera las líricas ante la genial imaginación ambiental que Joe controla desde su teclado. No parece muy fácil seguir a la cantante en el estribillo; ¡es una simple palabra que se alarga en las vocales acentuadas! Esas cosas, insignificantes a la vista, revalidan la importancia de Linkin Park en la escena mundial. Para cambiar el chip de vuelta a la alternancia clásica, «IGYEIH» muestra varias rarezas interpretativas mientras ambas guitarras beben de una influencia rockera que divaga en unas rupturas rudas donde Colin las borda al milímetro. Aquí está la prueba definitiva de que Emily es la mejor opción para albergar el alma de Chester, pues los la templanza en los aullidos significa un sentido homenaje al legado del ídolo social. Por último, «Good Things Go» es una mala noticia para la música actual (no tanto como se quisiera dar a entender). La liviana acústica del contexto recrea una balada rapeada y rítmica tan bella e inclusiva que naturalidad del espíritu se desnuda por sí sola. Este disco ha sido creado a conciencia por la banda y da pie a creer que Linkin Park va a seguir en activo mucho tiempo. Es lo que todos queremos, siempre bajo el beneplácito de los designios que Chester hubiera querido para los fans y seguidores. No habrá ninguna concordancia en las calificaciones subjetivas sobre este repertorio, pero sí se puede extraer una abierta sonrisa para quienes crecieron en el amparo musical de Linkin Park. La gente va a seguir poniendo a parir a Linkin Park el tiempo que sea necesario; como ese hecho no va a cambiar, una oportunidad de redención personal debe salir por sí sola.
TrackList
- From Zero (Intro)
- The Emptiness Machine
- Cut the Bridge
- Heavy is the Crown
- Over Each Other
- Casualty
- Overflow
- Two Faced
- Stained
- IGYEIH
- Good Things Go
Nota Final = 9,2/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip




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