El domingo 9 tuvimos la oportunidad de ver a Vanishing Point, Pagan´s Mind y Sonata Arctica en la sala Rock Star Live de Barakaldo.
Acudimos sobre las 19:20, era mi primera visita a dicha sala; en el exterior no había nadie, algo comprensible dado que al fin y al cabo ésta se encuentra dendro de un centro comercial, con lo cual no puedes ni fumar… así que entramos.
El local tiene apenas un año, y su aspecto es impoluto. Según entramos, tenemos a la izquierda el escenario, y a la derecha, en un altillo, una serie sofás y mesas. La forma es rectangular: ancho, pero poco profundo, con lo que nunca verás el escenario muy de lejos. Cuenta con un par de barras a los extremos, y el tamaño del garito en sí me pareció ciertamente pequeño a primera vista. Pedí dos Heineken, que tuvieron que ser dos Carlsberg, a 4€ cada una.
La gente que pululaba por allí era típica de conciertos de esta índole… nada a reseñar, estudiantes, etc. Las camisetas más a la moda, como no podía ser de otro modo, eran de Dragonforce, Edguy, o los propios Sonata Arctica.
A eso de las 19:40 hicieron acto de presencia los autralianos Vanishing Point. El ambiente era muy frío, de hecho la mitad de la gente estaba aún sentada en los sofás. Cumplieron, con su power metal directo y sus canciones pegadizas, a pesar de que su sonido estuvo en todo momento muy pasado de graves.
Cuarenta minutos después acabaron, y volvimos a la barra a por otras dos cervezas de 4€, esta vez ya servidas en vaso de plástico, y a las 20:40 salió el siguiente grupo, Pagan´s Mind. Su sonido fué mucho mejor, y entretuvieron con una colección de temas power bien trabajados, con algunos toques progresivos, así como un cantante simpático que cayó bien a la gente; lástima que no se le oyera mucho, porque demostró unos agudos estratosféricos que lamentablemente se perdían entre el sonido de los demás instrumentos. Al fin y al cabo estuvieron bien, aunque personalmente se me hizo un poco largo. Acabaron haciendo una versión del «Two minutes to midnight» que todos los allí presentes agradecimos.
Esperando a que saldrían los cabezas de cartél, era el momento para mirar cuánta gente había en realidad en la sala… que estaría a unos tres quintos de su capacidad. Tras un ratillo y otro par de birras, empezó a sonar el tema central de «La Novia Cadáver», y tras él salieron los Sonata Arctica. Un Tony Kakko en su línea apareció con su camisa multimangas… y sus historias de colores, dando acertadamente la bienvenida con «Black and White». Después creo que sonó «Wildfire», y tuvimos el primer respiro, donde el frontman dijo las consabidas frases de «buenas noches Bilbao».
El recital se veía cómodamente, dado que en ningún momento la gente se movió en demasía; ya se sabe, era domingo, etc… Salvo en contadas ocasiones, tampoco es que los temas o el grupo te incitaran a emocionarte mucho, la verdad. Con la genial y emotiva «White Pearl, Black Ocean» comenzó una sucesión de canciones, todas buenas, en la que los fineses iban alternando entre rápidas, menos rápidas, y lentas. Así, y con un sonido realmente bueno y limpio, los nórdicos nos deleitaron con «Paid in full», «Replica», «The boy who wanted to be a real puppet», «Don´t say a word», «8th commandment», «Full Moon», «Kingdom for a heart», o «Peacemaker», entre otras. Dicha alternancia entre rápido y lento, fue a mi parecer lo que enfriaba un poco el ambiente, ya que no te acababas de meter en liza con tanto cambio.
En definitiva un sonido impecable, y un concierto muy entretenido, a destacar la voz y talento increíbles de Tony Kakko y las fechorías técnicas del guitarra y el teclista. Por poner una pega, en los bises no pudimos disfrutar de «San Sebastian», coreada por muchos… y para mí personalmente faltaron temazos como «Blank file» o «End of this chapter», pero otra vez será. De todos modos se pudieron quitar la espina de lo mal que sonaron en el pasado Kobetasonik, a yer vimos a Sonata Arctica en las mejores condiciones.
Crónica y fotos: Egoytz Nuñez / www.metaltrip.com
Gracias a Oskar y Markuk.








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