Noche grande en la capital con la visita de The Quireboys que se acompañaron de los madrileños The Wild Ones para protagonizar una de las noches más divertidas que se han vivido en Madrid.
El lugar elegido fue la Sala Copérnico, y por poco no se queda pequeña. A rebosar estuvo el recinto, con la gente abarrotando una sala que, como en otras ocasiones, estuvo a la altura de lo acontecido.
- The Wild Ones
Auténtico Rock and Roll de los años cincuenta es lo que nos trajo esta joven banda, y tras un comienzo algo nerviosos, se pusieron el tupé de trabajo y a base de Rock And Roll genuino, calentaron el ambiente. En Madrid hay buenas bandas dentro de este estilo, y The Wild Ones se podría decir sin duda que son una de las destacadas. Rollo no les falta, quizás podrían forzar un poco más la vestimenta para estar todos en la línea del cantante, que cuando salió a escena con vaqueros, camisa del oeste americano y hebilla de esas en las que te puedes apoyar, nos transportó a la década dorada del Rockabilly.
Arrancaron poniendo sobre el escenario sus cartas para la partida de la noche, con “Caldonia”, un clásico dentro del estilo, y con esa entrada, quedó claro lo que pasaría esa noche. Fiesta. Swin. Baile. Me gustaron, quizás un punto más de locura haría sus conciertos más entretenidos aún, pero de primeras he de decir que son de esas bandas que si las ves, lo pasas bien. El grupo sabe lo que hace, con un saxofonista que domina el instrumento a la perfección, con guitarras que se divierten mientras tocan y con un vocalista que se nota que le va el rollo Rocker, metido en el personaje (o no, a lo mejor no necesita actuar). Fue el showman de la noche junto con Spike, salvando las distancias, pero metiéndose en el bolsillo a los asistentes y demostrando que no estaban ahí de meros comparsas.
Hugo Ventura llevaba la batuta, y me quedo con su frase de “a veces vemos a algún asistente de melenas largas y tatuajes, mirándonos y diciendo, bueno vale”, ante las risas de los asistentes. Sí, no son Heavy, pero su música es de donde nace el “guitarreo”, así como las ganas de hacer algo que se ha perdido en el tiempo: bailar.
La gira tiene pinta de haber sido un punto de aprendizaje, no sólo por lo cómodos que se les vio sobre el escenario, sino porque han hecho buenas migas con los cabezas de cartel, y así lo demostró Spike saliendo a tocar la armónica con el grupo, poco antes de poner fin a su actuación. Hubo de todo, hasta bajada al público del saxo, actitud no les falta. Incluso hubo de esos momentos en los que las féminas enloquecían en los 50, con el vocalista acercando su micro (auténtico y fiel a los 50) a la boca mirando lascivamente hacia el público.
En resumen, fue una actuación de las que demuestran que un grupo tiene potencial, puliendo detalles, este grupo está marcado en mi agenda para futuras ocasiones, divertidos, auténticos y efectivos.
- Su setlist fue:
- Caledonia
- Here We Go Again
- I Got a Girl
- Howling for my Darling
- On the Tracks
- Lonesome Train
- Wipe Out
- Hey Man
- Rip It Up
- I Think That I´m so in Love
- Money Maker
- All Your Love
- High School Confidencial
- The Quireboys
Era la segunda ocasión que veía al grupo, la primera fue en el pasado Hellfest, y aunque Spike me regaló una rosa, no me convencieron. Todo lo contrario ocurrió en el concierto de Madrid. No hubo rosa, pero hubo Rock and Roll añejo, gamberro y británico. No se dejaron nada en el tintero, y la banda estuvo a un nivel que a mí me pilló por sorpresa, pero a los entendidos del género, les tienen acostumbrados. El sonido de la sala acompañó, y lo cierto es que el grupo fue un torbellino sobre el escenario, no sólo musicalmente, sino que a nivel interpretativo también.
Cuando un grupo se toma la música de una manera profesional pero con el ánimo de pasarlo bien y hacerlo pasar bien, ocurren estas cosas, que pillan por banda a los asistentes y les hacen salir con una sonrisa en la boca. Ya de salida, fueron ovacionados, con Spike como jefe de ceremonias moviéndose de un lado a otro sin parar, con el teclista demostrando que es un instrumento que puede aportar mucho a un directo, marcando el ritmo. La concentración del bajista era el contraste con la furia del batería, uno al lado del otro, dando fuerza al sonido.
“Black Mariah” fue el pistoletazo de salida de The Quireboys, plagando la noche de anécdotas que hicieron de su actuación una de las más completas que he visto en mucho tiempo. Tanto berreo y dureza a veces hay que equilibrarlo con un poco de buen Rock and Roll sucio de garaje. Son de esas bandas veteranas que saben lo que hacen, pero que no se han olvidado de pasarlo bien, y si se adelantan unos a otros, risas y a empezar con fuerza otra vez. Así son los buenos grupos.
El cachondeo de Spike llegó hasta el teclista, pues el frontman aseguró que en una próxima visita, si veía las mismas caras, el teclista invitaría a todos a una copa con su nueva tarjeta de crédito. Así de bien transcurría la noche, que se pasó en un suspiro entre temazo y temazo. No faltaron “Mona Lisa Smiled”, “Gravie B” o la mítica “7 O´Clock”, en una jauría de canciones que tuvieron a la banda un partido de fútbol entero sobre el escenario.
Dos bises pusieron fin a su concierto, pero el último fue de cátedra. “Sex Party” fue una locura, con la gente, a sabiendas de que era el final, se desmelenó del todo y a grito pelado y con la marcha metida en el cuerpo, en simbiosis con la banda, cerraron, todos a una, una noche memorable. Noche que difícilmente olvidará Jaime, el saxofonista de The Wild Ones, que subió al escenario a acompañar la canción, y todo sea dicho, de manera fantástica. Se agradecen conciertos así, de esos que te hacen pasar un buen rato y dejar atrás las preocupaciones. The Quireboys, señores, apuntados como medicina contra la tristeza.
El setlist de The Quireboys fue:
- Black Mariah
- Too Much of a Good Thing
- Misled
- The Finer Stuff
- There She Goes Again
- Roses & Rings
- Gracie B
- This Is Rock ´N´Roll
- Mona Lisa Smiled
- Whippin´Boy
- Tramps and Thieves
- Hey You
- Beautiful Curse
- Sweet Mary Ann
- 7 O´Clock
- I Don´t Love You Anymore
- Don´t Bite the Hand
- Sex Party
- Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com










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