Si del cielo se desterraron a los ángeles que negaron la servitud a Dios, ¿por qué tuvieron que ser exiliados al infierno? El castigo podría haber sido otro, como llorar por toda la eternidad en la fútil expiación del pecado cometido. Una idea bastante aceptable si se tiene en cuenta la magnánima misericordia del mandatario. Puede que ésa fuera la idea que Vision Divine estudió, durante la pandemia, para dar forma a su nuevo y flamante álbum de estudio, «Blood and Angels’ Tears». ¿Qué demuestra el bien y el mal en una persona? La beneficencia de un ángel no tiene sentido si éste posee las manos manchadas de sangre, mientras que la maldad demoníaca es un aliciente vital siempre que haya una motivación infundada. A través de un añorado power metal, la teoría del combo italiano va a otorgar otro punto de vista musical digno de los mejores estudios teológicos.
Cuando se trata de hablar sobre divinidades, resulta crucial hacer un prólogo instrumental que sustente la creatividad. Por ello, «War in Heaven» es el dominio de Alessio, cuyo teclado da paso a la guerra que se mantuvo por la hegemonía absoluta, narrada por la imperiosa voz de Carl Frederik. Dos minutos de grandeza que ambientan la verdad que se inicia en «The Ballet of Blood and Angels’ Tears». Mediante la pureza que rodea al grupo, cada artista se hace fuerte en su rol musical. De primera mano, la nítida voz de Ivan establece un estilo juvenil que une a su habilidad laríngea. Una guerra no tiene (siempre) la razón de ser una lucha encarnizada, sino que hay matices de beneficencia; por ejemplo, la alta tasa de sincronización entre Olaf y Federico, los líderes guitarristas. Usando ritmos ilusionantes y una energía desbordante, la sangre cae al mundo, nutriendo la tierra. Unos preciosos brotes de metal/rock aparecen y siguen creciendo al ritmo de «Once Invincible». Una canción que no goce del talento ilimitado de Vision Divine sería una blasfemia ante Dios, de modo que los ritmos se tornan muy rápidos, utilizando notas singulares y unos acordes de ruptura inmediata. Gracias a los graves de Andrea, no hay huecos insolventes, pues no se queda atrás Matt con su destreza percusionista y los redobles al doble bombo. Quedarse maravillado por el tono vocal sólo sucede cuando Ivan eleva las líricas por encima de sus posibilidades, ¡lo cual hace todo el rato! La brutal harmonización dual se lleva la admiración ante los solos, pues la belleza prima ante la premura musical. Después de escuchar «Drink Our Blood», queda la duda de cómo se puede combinar la perfección del power/progressive que expresa Vision Divine con la desarraigada voz thrasher de AC Wild (Bulldozer). Quitando los elementos comunes de la banda, la inclusión del bien y el mal aquí es una prueba evidente sobre la sencillez que tiene el combo italiano en adaptar otros estilos a la hora de componer. Por mucho que demos una vuelta al corte, el dueto entre AC Wild e Ivan es una genialidad, aunque sean opuestos en la imagen artística.
La noche se ha desatado en la bóveda celeste, de modo que Vision Divine apremia a la maña teclista de Alessio en «When Darkness Comes». A través de unas melodías sutiles sin distorsión acusada, Ivan despliega su laringe por una balada repleta de emociones, coros en off, solos de diversa índole y la sensación de estar amparados en el cálido abrazo de la muerte. Al igual que antes, «Preys» eriza el cabello dentro de la ópera y orquesta. Con un incremento del tempo y riffs de relativa simpleza, la estructura de graves y breaks recargados se repite con la diferencia de una energía intensa que se observa en la disposición de ambas guitarras. Mientras una se centra en la melodía principal, la otra realizada muteados de apenas percepción, cual depredador a la espera. Cierto que los solos explotan cualquier impresión primeriza del tema, pero ese regusto enigmático hace que el interés se mantenga intacto. De repente, cuando la preferencia se inclinaba en power metal/rock italiano, Vision Divine sorprende con una conmovedora balada a modo de interludio y/o descanso, «A Man on a Mission». Entre Alessio e Ivan se establece un vínculo de dolor y agonía que obliga, al oyente, a dirigirse hacia un destino impredecible en la próxima «Go East». Las melodías y expresiones armónicas anteriores se continúan, engendrando una atmósfera decidida a incrementar la pasión musical por el heroísmo y unos efluvios épicos. Aparte de las melenas y las cabezas, también las caderas sufren el impregno de unos ritmos suaves que tocan el alma. La agudeza de los solos ayuda a grabar la idea expuesta al principio del análisis, dando una idea de génesis divina en función de las líricas.

El momento de las colaboraciones ha llegado, así que la banda introduce dos nuevas personalidades vocales en «The Broken Past». Con motivo de ensalzar los versos, Alessandro (Trick or Treat y Twilight Force) une su animosa voz a la veteranía tonal de Ray (Fates Warning) haciendo que Ivan quede a un lado sin perder su importancia. Si se suma el despliegue baterista que Matt desata en la retaguardia, el resto palidece a la comandancia de la constante percusión. A decir verdad, este tema, en directo, Vision Divine está obligado a interpretar con el trío de cantantes, porque si no, la carencia armónica sería evidente. En un juego de rol, «Dice and Dancers» pasa por ser la mejor BSO, al igual que en Magick. En una acusada bajada del ardor creativo, la banda utiliza una estética más galopante donde se intercalan los acordes en quintas; ¿un claro guiño al old school? Quizás sea así, pero después de lo que llevamos analizado, se esperaba algo más de poder desatado. No obstante, que Alessio utilice la teoría exótica de escalas suple lo expuesto antes. El último coletazo a la guerra divina está enlazado a «Lost». En un bucle que regresa la nostalgia de las baladas y los bravos lamentos literarios, los arpegios de tríadas ayudan a personalizar la firmeza vocal de Ivan hasta que todos van irrumpiendo en la escena cuales breaks, sea en solos, leves redobles o unos graves nivelados. Por desgracia, la historia del álbum finaliza y la esperanza recae en comprobar, ante un público entregado, cómo la batalla celestial se hace realidad. Se hacía necesario un nuevo disco de la banda; ¡el legado del power metal italiano debe continuar y seguir siendo una referencia a nivel mundial! Olaf y compañía tienen todo el derecho a ser laureados, ¡porque son un eruditos de la música!
TrackList
- Chapter I: War in Heaven
- Chapter II: The Ballet of Blood and Angels’ Tears
- Chapter III: Once Invincible
- Chapter IV: Drink Our Blood
- Chapter V: When Darkness Comes
- Chapter VI: Preys
- Chapter VII: A Man on a Mission
- Chapter VIII: Go East
- Chapter IX: The Broken Past
- Chapter X: Dice and Dancers
- Chapter XI: Lost
Nota Final = 9/10
Reseña realizada por Redacción MetalTrip




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