11/06/2012
Curioso y, a la vez, espectacular el recinto elegido por los organizadores para albergar este Metalfest (edición Deutschland West). Situado en un paraje casi idílico y más conocido por la afluencia de turistas, Loreley se convirtió durante casi cuatro días en el epicentro del panorama metalero europeo.
No hacía ni una semana que nuestros compañeros nos contaban su experiencia en el Metalfest de Dessau cuando nos encontrábamos metidos de lleno entre montañas para disfrutar de nuevo de un festival en el que la presencia de público ha sido bastante notable y en el que hemos disfrutado de un entorno privilegiado.
El Freilichtbühne, escenario de piedra situado en lo alto de la montaña, ya había sido testigo anteriormente de descargas importantes como Metallica, Red Hot Chili Peppers, Scorpions o Frank Zappa y en esta ocasión no iba a ser menos con grupos de nivel mundial como Megadeth, Blind Guardian, Kreator, Kyuss Live! o Fear Factory, por nombrar algunos.
Sorprende el hecho de que los organizadores hayan escogido Loreley para la celebración de un evento de este tipo conociendo lo cafres que pueden llegar a ser algunos alemanes en estos festivales. Y es que la instalación cuenta con unos graderíos de piedra que te permiten observar las actuaciones cómodamente sentado y casi desde cualquier punto pero que, a la vez, se pueden convertir en toda una peligrosa trampa para aquellos que necesitan estar en las primeras filas y volar por los aires cuando tocan sus grupos preferidos.
Afortunadamente, no hubo ningún tipo de incidencia en este sentido y tanto la seguridad del festival como los propios asistentes colaboraron a su manera para que todo saliese a la perfección.
La zona de acampada se encontraba a escasos cinco minutos de la entrada principal por lo que no se presuponían problemas a las horas de mayor transito. Lamentablemente, el acceso a las duchas y el estado de las mismas llegó a ser un problema mayor para buena parte de los asistentes.
No sólo hubo que soportar colas de hasta 2 horas si no que, en el momento de la verdad, los usuarios se encontraban con agua más que fría.
También se pudo apreciar cierto desbordamiento a medida que avanzaba los días y era mayor el número de personas que se acercaban hasta este Metalfest, pudiendo apreciarse tiendas de campaña justo en la zona dedicada al aparcamiento de turismos.
Parece que, en ese sentido, la organización se ha pillado un poco los dedos por lo que esperemos que, en ediciones posteriores, se puedan solucionar estos problemas.
Por nuestra parte, pudimos apreciar alguna que otra pega en los trayectos desde el hotel hasta la zona de los conciertos.
St Goarshausen es un idílico pueblo turístico situado a horillas del Rhein y a, apenas, 10 minutos en coche de las montañas de Loreley.
La organización dispuso de algunos autobuses que subían con cuentagotas desde la estación principal de St. Goarshausen hasta la zona de acampada pero la mayoría de los servicios se veían reforzados por los autobuses de línea que cubren habitualmente este trayecto.
Evidentemente, la saturación en los primeros días de festival fue bastante notable por lo que el servicio de Taxis y algunas almas caritativas con coches completaron la misión de trasladarnos a todos. El problema surgía en cierta manera a la hora de vuelta a casa, donde apenas contábamos con información sobre horarios o servicios y hubo que buscarse la vida más de una noche para poder llegar hasta nuestro destino.
En cuanto a la faceta puramente musical se refiere, me vienen a la cabeza varios titulares. En primer lugar tendríamos que resaltar el buen nivel de bandas y, exceptuando algún caso puntual, el inmejorable sonido general.
Y por otro lado podríamos empezar dando una ligera idea principal de lo que resultaron decepciones, sorpresas y confirmaciones.
En el primer día nos encontrábamos con el descaro de TURBOWOLF y SKULL FIST, la consagración alemana de ALESTORM, la rutina de MOONSPELL, la agresividad y resultadísmo de LEGION OF THE DAMNED, la frescura de WITCHCRAFT, el retorno de BLIND GUARDIAN y, por último, la efectividad y presencia de MEGADETH.
Del segundo día podríamos resaltar la reinvención de los polacos VADER, la lealtad y autenticidad de GRAND MAGUS, la poca imaginación de SALTATIO MORTIS, el despegue definitivo de POWERWOLF, la soledad de EMERGENCY GATE, el desencanto de ELUVEITIE, el aura de MY SLEEPING KARMA o el mundo paralelo de ORANGE GOBLIN.
Y ya por último, antes de entrar en harina definitivamente, no olvidamos el regusto añejo de DEATH ANGEL, la profesionalidad de EPICA, el agradecimiento y cercanía de DARK TRANQUILITY, el estancamiento de ENSIFERUM, la frialdad de KYUSS LIVE! ni la magnitud de IN EXTREMO en este tercer y último día del Metalfest 2012, edición Deutschland West.
Hay más fotos de este festival subidas a nuestro Myspace y nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: Marcos Perianes Castillo
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