Noche grande en la capital con la visita de Richie Kotzen, el que fuera guitarrista de Mr. Big o Poison, y más recientemente, de “The Winery Dogs”. La cita nos llevaba en la noche de viernes a la sala Penélope de Madrid, en pleno barrio de Moncloa, con el tibio manto de la noche madrileña de fondo y con la presencia de un público muy variopinto que abarrotó la céntrica sala.
Con su más reciente trabajo en solitario bajo el brazo, el vigésimo primero nada más ni nada menos, “24 Hours”, la expectación era máxima entre los asistentes, que viendo como pasaban las 21:00 horas y no salía, se acercaba la media hora, y seguía sin salir, empezaron a silbar y a pedir sus salida. Incomprensible impaciencia, pero no todos los públicos son iguales.
Como estrella del Rock que es, Richie salió a las 21:30 y toda la espera se olvidó, borrada de un plumazo. Arrancó suave, tenue e hipnótico, y con el rasgueo de su guitarra, embrujó la sala. El sonido empezó de manera espectacular, y durante todo el concierto, no decayó ni por un minuto. “War Paint” fue el tema elegido por Richie para empezar a deleitar oídos y sentidos, con ese sonido inconfundible de su guitarra, acompañado por sus dos escuderos, que estuvieron a la altura en todo momento. El peso de la toda la actuación lo lleva Richie, pero sin ese bajo melódico y esa batería llena de vida, su voz y guitarra serían buenas, pero no sublimes.
Ya en el cuarto tema, “Cannibals”, la gente estaba totalmente entregada, consumida por la magia de su música. Muy cercano todo el concierto, no se limitó a saltar a escena, tocar y hasta luego. Se dirigió a la sala, saludó, chocó puños con las primeras filas. Y si eso no era suficiente, estaban temas como “Fear” o “Help Me”, para levantar a la abarrotada sala en volandas.
Tras una breve pausa, Richie volvió sólo al escenario, para deleitarnos con “Wath Is”, donde su voz se convirtió en brisa y su guitarra en savia. Casi una balada, casi un poema, la canción recorrió los rincones de la sala y buscó la piel de cada uno de los asistentes, menos de dos que insistían en romper el embrujo, con gritos que denotaban exceso de líquido en el cuerpo.
“Save Me” parecía que ponía punto y final a la velada, pero sólo era un punto y seguido, para volver con fuerza, con buen Rock, con “Remember”, con el trío en plena forma, dejando patente que la calidad es un grado, y que el talento es inagotable en músicos como Richie Kotzen. “Go Faster or Paying Dues” puso el broche final, broche de oro, platino y diamantes, a una actuación portentosa, una actuación donde poco había que reprochar, y donde nuestros oídos salieron relamiendo el dulce néctar de la música. Gran paso de Richie Kotzen por la capital.
El setlist de Richie Kotzen fue:
- War Paint
- Love Is Blind
- Cannobals
- Walk With Me
- Fear
- Devil
- Peace Sign
- Help Me
- What Is
- Fooled Again
- Save Me
- Remember
- Go Faster or Paying Dues
- Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com
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